21 marzo, 2013

Luces y sombras de la arquitectura y el urbanismo en España

Los «ángeles en paro», como bautizaron a estos jóvenes arquitectos, ayer en el Museo ICO

Son dos caras de una misma realidad: las luces y las sombras de la arquitectura y el urbanismo en España en los últimos diez años. Comenzamos con la cara, con las luces. Son cada vez más numerosos los éxitos de la arquitectura española reciente. Sin ir más lejos, ayer mismo los sevillanos Cruz y Ortiz (los Antonios más célebres de nuestra arquitectura) ganaron un concurso internacional para realizar un estadio en Basilea. Dos datos: de los diez estudios invitados a participar, cinco eran españoles. Y Suiza es cuna de excelentes arquitectos, entre ellos los laureados Herzog & De Meuron. Lo cual da una idea del nivel de nuestra arquitectura.

Los propios Cruz y Ortiz serán protagonistas los próximos días, pues han llevado a cabo la reforma y ampliación de uno de los principales museos históricos del mundo: el Rijksmuseum de Amsterdam, un complejísimo proyecto que ha tenido que hacer frente a no pocas dificultades (los todopoderosos ciclistas de la ciudad, especialmente). Tras más de una década de problemas y retrasos, el próximo 4 de abril se presentará a la prensa el museo completamente remozado y se inaugurará una semana después.

Los «hijos» de Moneo

Esta estupenda generación de arquitectos, que se hallan ya en la cincuentena(los «hijos» de Moneo, metafóricamente hablando, claro), está formada por nombres como Francisco Mangado y estudios comoMansilla + TuñónNieto SobejanoParedes Pedrosa RCR Arquitectes. Todos ellos protagonizan una exposición, «Spain mon amour», en elMuseo ICO. Su comisario, Luis Fernández-Galiano, ya presentó una versión más reducida en la XIII Exposición de Arquitectura de la Bienal de Venecia.

“Estudiantes de arquitectura con monos blancos explican los proyectos”

Esta original muestra está concebida a medio camino entre la instalación y la performance. En las paredes lucen fotografías de exitosos proyectos de estos cinco estudios. En el centro de la sala, maquetas a pequeña escala en color blanco, colocadas sobre estructuras de color negro, de sus proyectos. No tienen presupuestos desorbitados, se han ganado a través de concursos… La principal originalidad reside en que un grupo de estudiantes de arquitectura (120, de cuatro universidades de Madrid), fácilmente reconocibles porque van vestidos con monos blancos, explican a los visitantes estas propuestas arquitectónicas.

En Venecia fueron un éxito. Llegaron a ser portada de prestigiosos periódicos. Se les bautizó como «los ángeles en paro». Realmente no están en paro, son estudiantes, pero es un término visionario: es muy fácil que lo lleguen a estar. De hecho, son un guiño con el que el comisario quiere dar voz a «las inquietudes y esperanzas de los más jóvenes miembros de una profesión en crisis». Sabe que tienen muy difícil meter cabeza en estos momentos en esta profesión. Un dato: de hacer 800.000 viviendas se ha pasado a 50.000. Fernández-Galiano defiende la excelencia en nuestra arquitectura. ¿Y dónde queda ahí la obra de Santiago Calatrava? «No es arquitectura española propiamente dicha».

Ruinas modernas

La cruz, las sombras, llegan con «Ruinas modernas». El título de esta segunda exposición, que puede verse también en el Museo ICO, es bastante evidente. Se trata de un proyecto de la arquitecta Julia Schulz-Dornburg. En él hace un inventario fotográfico de urbanizaciones privadas, distribuidas por toda España, que no han llegado a buen puerto (no se inauguraron) por uno u otro motivo. Durante dos años recorrió más de 10.000 kilómetros para elaborar el proyecto. Por un lado, cuelgan de las paredes hermosas imágenes de estas ruinas modernas (es posible hallar belleza encerrada en la fealdad por extraño que parezca). Completan la muestra fotos aéreas de las zonas donde se encuentran, investigación territorial, planos urbanísticos e inclusoanuncios de las promotoras que los vendían, ofreciendo sueños que más bien son pesadillas. Una especie de curriculum vitae de estas urbanizaciones.

Aclara Schulz-Dornburg que su intención no es la denuncia: «No es un censo de promociones fracasadas, sino un inventario a nivel fotográfico, urbanístico, promocional. No trata de ser representativo. Es solo una selección personal. Realidad y ficción forman un tándem inseparable a lo largo de la exposición. Solo desde esta lectura doble se puede llegar a comprender lo impensable, reconstruir lo inimaginable,constatar el disparate y sacar sus propias conclusiones».

En este juego participan todos: el que da las licencias, el que construye, el que compra… La comisaria va más allá y plantea un futurible: qué pasaría en una zona de Murcia si un sinfín de estos proyectos hubieran salido adelante. El resultado es espeluznante. Al contrario de lo que ocurría en la otra exposición, estos son proyectos urbanísticos privadosen los que no ha habido concurso: los promotores escogen a dedo a sus arquitectos de cabecera. El resultado: promociones disparatadas.

Por Natividad Pulido de ABC.