22 diciembre, 2010

Los ladrones de Getafe no sabían qué robaban

En el mismo vehículo sustraído se han encontrado las obras de Botero, Chillida y Picasso, entre otros, robadas en Getafe hace un mes.

reportajeNo sabían qué estaban robando. Ignoraban todo acerca de su calidad y, lo que es peor, su valor. Definitivamente, los cacos que se llevaron un camión con 35 obras de arte, esculturas y dibujos de Chillida, Picasso, Botero, Saura o Marsic (valoradas en unos cinco millones de euros) del polígono industrial Los Olivos de Getafe no son ni mucho menos unos expertos en arte.

Solo así se entiende que abandonaran el vehículo en otro polígono industrial de Leganés, al aire libre. Solo así se entiende que vendieran una de las piezas del botín, el «Topus IV» de Chillida, a un chatarrero por 30 euros.

Los agentes de la Judicial de Madrid han conseguido el objetivo principal y han recuperado 34 de las 35 obras sustraídas el 27 de noviembre, pero los ladrones, por más chapuceros que hayan resultado, aún andan sueltos. Se cree que tres, quizá cuatro. Dicen los policías que la investigación va por buen camino y que pronto caerán.

Cuando los agentes descubrieron que el «chillida» acabó en un chatarrero tiraron del hilo y descubrieron el vehículo con las obras. Muchas las habían sacado de la valija en la que venían, procedentes de una exposición colectiva en Colonia; pero con otras ni se molestaron y conservaban el embalaje original cuando las recuperó la policía.

De las 35 obras que estaban en el furgón robado en la empresa Crisóstomo Transporte, los agentes recuperaron 33 en Leganés. Otra, un banco de acero de Chillida, había sido vendida por los ladrones a un chatarrero de Getafe por un exiguo precio de 30 euros. Falta una que por ahora es una incógnita, aunque los investigadores no descartan que alguno de los ladrones se haya encaprichado de ella y se la haya llevado a su casa.

Las 33 obras se encontraban en perfecto estado de conservación. Tan solo una había sufrido un pequeño golpe en el cristal que la protegía. Los policías del Grupo XXI de la Policía Judicial estuvieron vigilando la furgoneta hasta la madrugada del domingo, pero nadie acudió a recogerla. El vehículo había sido robado el 15 de noviembre en la capital y se encontraba en una calle del polígono industrial de Leganés.

Las obras de arte se encuentran en dependencias policiales hasta que el juez de Getafe permita la devolución a las seis galerías. Estas las habían prestado para una exposición en Colonia (Alemania). Una de las galerías de arte que iba a recibir las obras es la Juan Gris, cuyo propietario, David Fernández Braso «daba por imposible la recuperación de las obras, ya que parecía un robo hecho por profesionales», por lo que mostró ayer su alegría por la recuperación de las obras.

Una alegría que compartimos en la Asociación para la Seguridad del Patrimonio PROTECTURI que no puede, empero, dejar de enviar dos mensajes a propósito de la peripecia de estas obra de arte.

Uno es la felicitación a las Fuerzas de Seguridad del Estado, representadas en este caso por el Grupo XXI de la Policía Judicial, por su agilidad en las pesquisas y recuperación de la mayor parte de las obras robadas.

Y el otro es el aviso, nuevamente, de los riesgos  los que está sometido el patrimonio histórico y artístico español, público o privado cuando se confía su protección a quien, manifiestamente, no dispone de la cualificación ni los medios humanos y técnicos para garantizarla, poniendo en riesgo, al cabo, lo que es un activo de toda la sociedad, como son los bienes culturales.