20 diciembre, 2013

Los curiosos planes de austeridad de Patrimonio Nacional

restauracion

En lo que va de año Patrimonio nacional se ha visto obligado a desestimar dos licitaciones que había publicado para concurso público. Desde la institución informan a este periódico que son prioridades tomadas ante los recortes, para ajustar el presupuesto del año 2014. La primera renuncia sucede el pasado 26 de septiembre, cuando el Consejo de Administración del Patrimonio Nacional anuncia que anula la contratación del servicio de prevención de incendios forestales en las delegaciones de Patrimonio Nacional, “por existir razones económico presupuestarias que impiden la celebración de la licitación” por valor de 3.027.674,36 euros.

El contrato explicaba que la empresa debía tener como objetivo prioritario reducir el riesgo de incendios forestales y disminuir su propagación en caso de que se produjesen. Debían crearse cortafuegos y desbroces, siegas, resalveos, podas, corta de coníferas, extracción de material combustible, limpieza del terreno, retén contra incendios, etc. En los encinares y pinares de El Pardo, San Lorenzo de El Escorial, Aranjuez y San Ildefonso (Segovia) no se harán tareas de prevención de incendios.

La segunda vez, después de haber publicado el anuncio de la licitación en julio, sucede con la restauración de tapices y alfombra del comedor de gala y sala de hombres ilustres del Palacio Real de El Pardo, servicio para el se ofrecían 191.600 euros. El 14 de octubre pasado se esgrimían las mismas razones “económico presupuestarias” y claudicaban.

Pero las inversiones no han parado. A pesar de que estos dos planes de inversión se hayan desestimado, muchos otros salieron adelante, haciendo que las prioridades que comentaba Patrimonio Nacional a este periódico generen ciertas dudas. El último contrato público que se ha ofrecido desde la institución sí apoya la restauración en las cubiertas de plomo en el Palacio Real de Madrid (primera fase) por 166.137 euros, a Proiescon SL.

La cantidad más llamativa de las últimas semanas aparece adjudicada al arquitecto Emilio Tuñón Álvarez, responsable de la creación del nuevo museo de Patrimonio: 2.022. 957 euros por la redacción del proyecto de ejecución y dirección de la cuarta fase de las obras del museo de las Colecciones Reales. Desde 2006 el quipo Mansilla + Tuñón trabajan en el edificio. En agosto se apuntaba que para la cuarta fase de construcción se invertirían 41.571.000 euros.

Otro de los contratos más jugosos –que de momento no ha sido anulado- se dio a conocer el pasado agosto, con un anuncio de licitación para el servicio de gestión integral de venta de entradas, en un paquete de software de ventas, mercadotecnia e inteligencia empresarial; información con valor añadido; desarrollo de software de puntos de venta; bases de datos con valor añadido; y centro de llamadas. El valor estimado del contrato es de 1.452.000 euros.

Tampoco ha afectado la situación “económico presupuestaria” para restaurar la portada de la Basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, por 286.845 euros. En la categoría de prioridades ha entrado también la licitación del perfilado-redimensionado y reposición de marras en setos históricos de los jardines de las delegaciones del Patrimonio Nacional. El contrato es de 597.750 euros. O el escandaloso “retapizado y arreglo de cien sillas denominadas viajeras”, realizadas en caoba con respaldo vuelto calado con una cartela central que representa motivos vegetales dorados, inscritos en un óvalo; las partes delanteras tienen forma de estípite con motivos dorados intercalados, siendo las traseras de sable. Todo por el módico precio de 59.895 euros.

En esa línea figura el contrato para la compra e instalación de delimitadores de pie, moquetas, planchas de metacrilato y accesorios que marcan los límites de las visitas que pasean por las estancias del Palacio Real, total 165.165 euros. Como vemos, la cacareada austeridad y esfuerzo por apretarse el cinturón es un tanto arbitrario, teniendo en cuenta que en agosto también adjudicaron 59.997 euros a la confección y suministro de guarniciones para las caballerizas del Palacio Real de Madrid. El mismo mes, ya saben el estío, contrataron a la empresa Trial Golf SL para crear la escuela de actividades de verano por 65.989 euros.

Suma y sigue: 47.190 euros en suministro de material de oficina para el Consejo de Administración de Patrimonio Nacional, el pasado junio. En marzo, 72.598 euros en difusión y promoción de los museos del organismo en diferentes medios de comunicación. Y 142.780 euros, adjudicados en junio a Media Sapiens Sapin, S.L., para contratar los servicios de una agencia de medios para la difusión de acciones publicitarias –a pesar de contar con un equipo de comunicación propio- para una exposición temporal en el Palacio Real de Madrid.

Entre el curioso movimiento de inversiones aparecen 123.750 euros para el servicio de catalogación de fondos de la Real Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. También 266.199 euros para los de la Real Biblioteca de Palacio, sin adjudicar aún. El servicio de vigilancia de seguridad en el Monasterio de Yuste (Cáceres) cuesta 255.223 euros y ha ido a parar Avizor Portal de Seguridad, S.L.

Pero Patrimonio Nacional también tiene presas, cinco en el entorno de la sierra madrileña y segoviana. Pero no tiene quien las explote y dirija. Así que han concedido a Euroestudios SL por dos años y 293.484 euros el control de las presas de Romeral, Batán, Infante de San Lorenzo de El Escorial, Boquerón en el Valle de los Caídos y Mar en La Granja de San Ildefonso. El trabajo consiste en revisar una vez a la semana cada una de ellas. La empresa debe redactar un informe cada tres meses sobre las inspecciones periódicas realizadas, con tomas de datos, los trabajos realizados o las incidencias, y un informe anual. No parece muy exigente.

Por si fuera poco, el pasado 21 de octubre, el BOE comunicaba que el día 17 de septiembre, en la casa de subastas Sala Segre, la Dirección General de Bellas Artes ejecutó el derecho de tanteo que tiene el Estado para comprar por 20.000 euros un cuadro de Mariano Salvador Maella (jefe de Goya en su trabajo para la Fábrica de Tapices), La adoración del cordero místico por los 24 ancianos del Apocalipsis, para Patrimonio Nacional. Esto se entiende que no es un cargo a las cuentas de la institución, sino a las del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

Por Peio H. Riaño en El Confidencial.