3 julio, 2013

La restauración del «Cordero Místico» de Gante revela nuevos enigmas

gante1--644x462

Hasta finales de 2017 no concluirán los trabajos de esta obra maestra, tesoro de la catedral de San Bavón realizado por los hermanos Van Eyck

Un rostro inesperado bajo el cielo de la ciudad es una de las varias sorpresas que los restauradores de «El Políptico de Gante», el célebre «Cordero Místico», han encontrado en los primeros nueve meses de trabajo. Nadie sabe todavía a quién representa ese rostro, ni quién lo pintó, pero es seguro que se encuentra en las capas inferiores de la pintura original en el panel de «La Anunciación» y que es, por tanto, contemporáneo o anterior a la ejecución del cuadro. Un nuevo misterio para añadir a la riquísima colección de enigmas que rodea a la obra maestra de los hermanos Van Eyck, la joya de la catedral de San Bavón de Gante, que ni siquiera Felipe II pudo comprar.

El Real Instituto del Patrimonio Artístico (IRPA) de Bélgica acaba de anunciar los primeros resultados de un trabajo de restauración monumental, que durará años, pero que pretende devolver su esplendor a una de las obras esenciales de la historia de la pintura europea. Los restauradores se proponen no solo mejorar su estado sino aclarar algunos de los secretos de la obra, pero al mismo tiempo aparecen nuevos interrogantes sobre el origen de una obra esencial en la Historia del Arte.

Un descubrimiento inesperado

Por los célebres cuatro versos escritos en latín que incluye el políptico se sabe que el cuadro lo empezó Hubert van Eyck, pero lo terminó su hermano Jan a partir del fallecimiento del primero en 1426, por lo que uno de los objetivos es definir precisamente qué partes de la obra pintó cada uno de ellos. El cuarteto define a Hubert como «maior quo nemorepertus» (mejor que cualquier otro) y a su hermano Jan y continuador, «segundo en el arte».

Los investigadores han hecho un descubrimiento inesperado al comprobar que las letras presentan claras diferencias, lo que podría proporcionar pistas para identificar las partes de la obra que están pintadas antes o después de que se hicieran esas modificaciones en la inscripción. Los expertos esperan poder relacionar las diferencias con los 23 paneles para intentar establecer el orden en que fueron pintados y por quién.

Nueve meses de trabajos

El IRPA es una de las instituciones de conservación de arte antiguo más importantes de Europa (recientemente han instalado un espectrógrafo de última generación para los análisis de datación con Carbono 14) y forzosamente cuentan con los excelentes expertos en pintura flamenca. Su banco de datos sobre dendrocronología permite identificar la procedencia de tablas de madera de la mayoría de artistas de la época.

Desde que los trabajos de restauración comenzaron en octubre pasado, los especialistas han empezado a tratar apenas los 8 paneles de la parte exterior (lo que se ve al cerrarlo) de las puertas: la escena de la Anunciación, los retratos de Jodocus Vijd y su esposa Lysbette, los burgueses que encargaron la obra, y dos trampantojos imitando dos esculturas de mármol de San Juan Bautista y San Juan Evangelista.

Algunos de estos paneles, el de Eva y el de los Peregrinos, se ha determinado, como se suponía, que provienen del mismo árbol, probablemente de robles traídos de Polonia, origen habitual de la madera utilizada en la época dorada de la pintura flamenca por sus especiales características de estabilidad y resistencia. Los marcos de los distintos cuadrantes, que imitan piedra y que han sido tradicionalmente considerados como parte de la obra, se han encontrado en un estado mejor de lo que se esperaba, debajo de las intervenciones llevadas a cabo a lo largo de la atormentada historia de esta obra.

Metodología de la restauración

Después de los análisis preliminares, la comisión internacional de expertos que asesora los trabajos decidió por unanimidad que era prioritario retirar los barnices amarillentos que se aplicaron hace medio siglo. Los restauradores consideran que no solo ocultan el verdadero color de los pigmentos empleados por los hermanos Van Eyck, sino que con el tiempo serían aún más difíciles de retirar. Las teorías de la restauración han cambiado mucho en las últimas décadas: ahora se prefieren intervenciones lo menos invasivas posible y, por supuesto, siempre con técnicas reversibles.

Siguiendo el mismo criterio, también se han retirado muchas de las reparaciones hechas con materiales inadecuados, por lo que los cuadros se encuentran en «un estado poco atractivo», en palabras de Bart Devolper, el coordinador del IRPA en los trabajos, pero esperan que este método «nos llevará a las capas más próximas a los pigmentos originales» y a sus colores reales.

Los trabajos se llevan a cabo en una sala preparada especialmente en el interior del Museo de Bellas Artes de Gante, donde los expertos del IRPA esperan que la obra recobre su esplendor original, lo que no sucederá probablemente antes de noviembre de 2017.

Por Enrique Serbeto para ABC