30 mayo, 2013

La policía cree que los ladrones quemaron un lienzo tras el ‘superrobo’ de Rotterdam

Las autoridades rumanas temen que al menos uno de los siete cuadros robados (entre ellos lienzos de Picasso, Matisse y Monet) en octubre del museo Kunsthal de Rotterdam haya podido ser quemado, a juzgar por los indicios hallados en la casa de la madre de uno de los supuestos ladrones.

Se trata de unas cenizas en las que “se encontraron huellas de pintura de un cuadro con una antigüedad de más de un siglo”, confirmó a Efe hoy en Bucarest la portavoz de la Fiscalía General, Gabriela Neagu.

Sin embargo, Neagu precisó que aún no se puede discernir si las cenizas, encontradas hace unos meses por la Brigada contra el Crimen Organizado en la casa de Olga Dugaru y analizadas por un laboratorio del Museo Nacional de Arte de Bucarest, provienen de un lienzo o del marco.

Por otro lado, la abogada de Radu Dugaru (hijo de Olga) declaró a las televisiones que no hay pruebas de que se hayan quemado las pinturas.

El 16 de octubre de 2012, los ladrones se hicieron con piezas valoradas en entre 50 y 100 millones de euros (65 y 130 millones de dólares) durante una exposición del museo Kunsthal de Rotterdam.

Entre los cuadros desaparecidos se hallan ‘Cabeza de Arlequín’, de Pablo Picasso; ‘El Puente Waterloo de Londres’, de Claude Monet; o ‘La lectora en blanco y negro’ (1919), de Henri Matisse.

La policía rumana detuvo en enero a tres sospechosos del robo, así como a otras tres personas por presunta complicidad.

Mientras, prosigue la investigación abierta por las policías de Rumanía y de Holanda.

Por El Mundo