12 junio, 2013

La Gioconda se luce

gioconda

La Gioconda se ha hecho un lifting. No, no se asusten. No se trata de una remodelación ni tan siquiera de una restauración, sino de una nueva iluminación que le ha devuelto parte del esplendor perdido.

Las antiguas lámparas de xenón han dado paso a la última tecnología Led para lograr una iluminación que se asemeja por completo a la luz del sol. El cóctel formado por la obra pintada por Leonardo Da Vinci en el s. XVI, y la última tecnología punta del s. XXI ha conseguido devolver la luz y el color a la cada vez más apagada Mona Lisa. De esta forma, el cielo grisáceo se torna en azul, con lo que la pintura recupera la vitalidad perdida tras años sin ser restaurada.

Ésta es la primera ocasión que el Museo del Louvre utiliza la tecnología Led para su iluminación interior, lo que es fruto de la colaboración puesta en marcha entre la pinacoteca francesa y la multinacional Toshiba, que comenzó en junio de 2010.

La compañía japonesa ha empleado 18 meses para lograr una luz lo más natural posible que compensase los desgastados colores de la obra de Leonardo da Vinci. “Hemos trabajado mucho con la temperatura del color y el índice de reproducción cromática. Teníamos que compensar los colores deteriorados y el aspecto verdoso del vidrio que protege La Gioconda”, explicó M. Segawa, director de Tecnología Toshiba Lighting, en la presentación de la iluminación del cuadro en el Louvre de París.
Sin desprender calor

Pero, ¿cuál es la gran ventaja de la tecnología Led? Las bombillas Led, en lugar de utilizar un filamento que se calienta o descargas de gas, emplean componentes electrónicos, lo que permite que no se disperse el calor y se produzca un gran ahorro de energía. Esto es de gran utilidad en el caso de la Gioconda ya que, al no desprenderse calor, se evita que la pintura se deteriore.

La técnica empleada, formada por 34 bombillas Led ocultas en el marco de la pintura, logra suprimir las radiaciones ultravioleta. Además, incorpora nuevos sistemas ópticos que ofrecen una iluminación uniforme de toda la tela y un sistema de control, que permite al Museo ajustar la potencia de luz para que la iluminación sea siempre lo más fiel posible a los colores originales del cuadro.

Leds

“Los espectadores van a poder ver los colores originales que Leonardo quiso reproducir cuando pintó el cuadro. Gracias al sistema que hemos puesto en marcha, estamos más cerca de la verdadera luz natural. Ahora, gracias a la tecnología Led, podemos dialogar con la luz y tener la luz inteligente. Podemos iluminar en función del color del cielo en el exterior y el tipo de ambiente que quieres crear. Hay muchas aplicaciones que se pueden poner en marcha. Es una revolución como Internet ha revolucionado la manera de comunicarse”, manifestó François Seguineau, vicepresidente europeo de Toshiba Lighting.

La tecnología led no sólo se ha aplicado en La Gioconda, sino también en el Salón Rojo, donde se encuentran grandes cuadros franceses del siglo XIX como “La Consagración del Emperador Napoleón I y la Coronación de la Emperatriz Josefina”, de Jacques-Louis David o “La Gran Odalisca”, de Ingres.

La nueva estructura posibilita que la luz se vaya adaptando a las necesidades del Museo del Louvre. De esta forma, tanto si es un día lluvioso como una jornada luminosa el efecto visual será siempre el mismo para el visitante. Por este motivo, la tecnología Led es la más ecológica, ya que las bombillas consumen la luz que necesitan en función de la iluminación que reciben del exterior.

El matrimonio compuesto por la compañía Toshiba y el Museo del Louvre comenzó a trabajar en diciembre de 2012 cuando se cambió la iluminación de la famosa pirámide, los piramidones y el pabellón Colbert. La puesta en marcha de esta nueva iluminación Led permitió a la pinacoteca ahorrar un 73% del consumo eléctrico y un porcentaje similar en las emisiones de CO2.

La compañía nipona quiere implantar en el mercado el concepto de ‘smart lighting’, es decir, luz inteligente controlada por ordenador que interactúa con el entorno.

De hecho, Toshiba ha puesto en marcha una pequeña ciudad inteligente y ecológica en una antigua zona industrial de la ciudad francesa de Lyon. El objetivo del proyecto es crear una comunidad sostenible basada en el uso de energías renovables con una gran reducción del consumo energético. De esta forma, las casas tendrán sensores que activarán automáticamente la luz necesaria y contarán con su propio sistema de gestión de energía.

“Se trata de encontrar la luz correcta en el lugar correcto. Ahora la iluminación la diseñan los arquitectos. Mañana serán los consumidores los que decidan su propia luz”, afirmó Noel Marciniak, jefe de Producto de Toshiba Lighting en Europa.

Por Ana del Barrio y Mario Viciosa en El Mundo.