3 julio, 2013

La directora del museo Pushkin se despide tras una vida dedicada al arte ruso

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Irina Antónova será relevada a sus 91 años ejercer su cargo de manera ininterrumpida durante 52 años
La directora del museo Pushkin se despide tras una vida dedicada al arte ruso

La directora del museo Pushkin de Bellas Artes de Moscú, Ihoy por su propia voluntad tras más de medio siglo en el cargo. Antónova, que ejercía la dirección desde 1961, se convertirá en presidenta del museo, un cargo creado expresamente para ella a través de cambios en el estatuto de la entidad.

Antónova «es una figura legendaria que convirtió al Museo Pushkin en una leyenda. Le estaremos eternamente agradecidos», dijo ayer el ministro de Cultura ruso, Vladímir Medinski.

La nueva directora del museo, que recibe más de un millón de visitas anuales, será Marina Loshak, conocida galerista y comisaria de exposiciones, de 57 años.

«Tiene una gran experiencia tanto en actividades museísticas como en la empresa privada relacionada con el arte. Estoy absolutamente convencido de que Marina Loshak dará un nuevo impulso a nuestro querido Museo Pushkin», agregó Medinski.

El asesor del Kremlin, Vladímir Tolstói, explicó que Antónova expresó su deseo de dejar el cargo y dio el visto bueno a la candidatura de Loshak. «La presidencia es un cargo importante que permitirá a Antónova conservar su posición en el museo y su autoridad fuera de Rusia. No es un secreto que las mejores exposiciones vinieron al Pushkin gracias al prestigio de Antónova», dijo Tolstói.

Polémica

Antónova se vio implicada recientemente en una polémica al proponer el restablecimiento del Museo de Arte Occidental Contemporáneo de Moscú, desaparecido en 1948, a costa de trasladar a la capital rusa parte de la colección actual del Hermitage de San Petersburgo.

El propio Medinski de mostró en contra de esa iniciativa, aunque reconoció que la liquidación del mítico museo, que entre 1923 y 1948 reunió en la capital rusa una destacada colección de arte del siglo XIX y XX, había sido un «grave error».

Antónova, que nació en 1922 en la capital rusa, comenzó en 1945 su larguísima colaboración con el museo al que da nombre el patriarca de las letras rusas, Alexandr Pushkin, y donde se especializó en el Renacimiento italiano.

No fue hasta 1961 cuando fue nombrada directora, cargo que ha ejercido de manera ininterrumpida desde entonces, algo que la ha convertido en una auténtica institución cultural en Rusia.

En 2005, Antónova inauguró la nueva Galería de Arte de Europa y América del siglo XIX y XX, sala que incluye a los máximos representantes del Romanticismo (Goya, Delacroix), Impresionismo (Renoir, Van Gogh, Monet, Degas), Cubismo (Picasso), Fauvismo (Mattisse), Surrealismo (Dalí) y Simbolismo (Chagall, Rivera).

El museo Pushkin, fundado en 1912, aún alberga en sus fondos alguna de las pinturas y obras de arte que fueron sacadas de Alemania por los soldados soviéticos al conquistar Berlín en 1945 y que en su gran mayoría han sido devueltas a los alemanes.

Antónova se opone a la devolución del resto de la colección, que aún conserva los tesoros del último rey de Troya descubiertos en 1873 por el arqueólogo Heinrich Schliemann.

Por abc