9 marzo, 2011

La colección de Carmen Cervera se queda un año más en el Museo Thyssen (ABC)

La ministra de Cultura anunció, en un tenso Patronato, que se prorroga un año la cesión gratuita de la colección de la baronesa, como desveló ayer ABC.

tension-thyssenSe mascaba la tensión, se podía cortar. Las caras de la ministra de Cultura y la baronesa Thyssen, en su comparecencia ante los periodistas, ayer tras la reunión del Patronato del Museo Thyssen, eran un poema. No tenían su mejor día. Juntas, tensas, a pocos centímetros una de otra, y sin apenas mirarse. Ninguna sonreía. Un fotógrafo les insta a que esbocen al menos una sonrisa, que están muy serias. La baronesa fuerza la sonrisa, Sinde ni eso. No estaba el patio para muchas bromas… Detrás, sin perder detalle, Francesca de Habsburgo, hija del barón y patrono del museo, que minutos antes había echado más leña al fuego en el ya de por sí calentito Patronato. Según fuentes cercanas a la reunión, la hija del barón reclamó ante los patronos que se cerrara cuanto antes la compra de las obras de la colección de la baronesa que pertenecieron a su padre y su abuelo, pues Carmen Thyssen tenía intención de sacar algunas al mercado. La baronesa le recordó a Francesca de Habsburgo en el Patronato que ella sí que había vendido obras de la familia. Los patronos asistían atónitos al violento cruce de acusaciones entre ambas. La hija del barón comentó a ABC: «Siento que lo único que hace esta prórroga es prolongar la agonía de estas negociaciones aparentemente interminables, a no ser que se emprenda un esfuerzo concertado hacia un nuevo camino, basado en la historia de la colección de Tita, la cual, para bien o para mal, fue financiada con una generosa donación que pertenecía al Museo, sobre la que mi padre insistió en su negociación del contrato original con el Gobierno de España. Esta donación protegía al Museo de las fluctuaciones presupuestarias y le garantizaba cierta independencia, que el barón consideraba de la mayor importancia. Esto ha sido sacrificado con el fin de establecer la ampliación basada en un valor añadido, que nadie le niega, de la colección de Tita y su papel complementario de la colección original».

Ya ante la prensa, Sinde confirmaba, como ayer adelantaba ABC, que se había llegado al acuerdo de prorrogar por un año el préstamo gratuito de la colección de la baronesa Thyssen, en los mismos términos que hasta ahora. No ocultó Sinde que «para el Ministerio hubiera sido deseable la extensión de este contrato por más tiempo. Nos hubiera permitido estrategias a más largo plazo. Pero entendemos que las contrapartidas o las necesidades de la baronesa y la defensa de sus intereses le impedían prolongarlo por más tiempo». Primera pullita: las necesidades de la baronesa y la defensa de sus intereses. La ministra confirma que se trata de «un acuerdo de transición; dentro de doce meses habrá que llegar a un nuevo acuerdo para ver cuál será el futuro de la colección en este museo. Esperemos que pueda seguir estando aquí». Segunda pullita: tan solo lo espera. La tercera no tarda en llegar: «La colección propiedad de doña Carmen Thyssen reúne obras muy variadas, importantes en la Historia de la Pintura y que complementan, en algunos casos muy bien, lo que es la colección permanente». En algunos casos muy bien, ¿y en el resto no tanto?

Más preguntas para Sinde. ¿Por qué no se llegaron a otros acuerdos? El Ministerio pidió dos años de prórroga e incluso la baronesa estaba dispuesta a ofrecer año y medio con algunas peticiones… Explica la ministra: «Hemos entendido que las contrapartidas o lo que necesitaba la baronesa para que fuera aceptable para ella no era aceptable para el Estado, para el Ministerio, para los intereses de los contribuyentes, que es al final a quien debe defender un ministro de Cultura». Cuarta pullita: lo aceptable para ella no es aceptable para los contribuyentes.

Contrapartidas secretas
¿Puede explicar a qué contrapartidas se refiere? No quiso hablar de las peticiones, adelantadas ayer por ABC: véase, el problema de usar la marca Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, tras perder la baronesa varios litigios y no poder registrarla. Además, reclama que, como vicepresidenta vitalicia del Patronato, debería ser informada de las cuestiones importantes del museo antes de que se lleven a cabo. Como ver nuevas caras en el Patronato sin tener noticia de sus nombramientos… A nadie escapa que, dentro de un año, cuando acabe la prórroga, el escenario político será distinto. Sobre este asunto, Sinde comenta: «Los museos tienen vida más allá de las campañas electorales. La cultura se mantiene. Y no debe verse afectado este tema por el momento electoral. Lo importante es que conocemos el escenario presupuestario para 2012. Ya sabemos a día de hoy, porque así lo ha indicado la vicepresidenta Salgado a todo el Gobierno, cuáles van a ser las condiciones econonómicas en las que trabajemos, y esos planes de austeridad y cohesión, fundamentales para salir de la crisis económica». Quinta pullita: planes de austeridad. ¿Cómo pagar entonces el alquiler dentro de un año?

Turno para Carmen Thyssen, que tuerce el gesto al oír las declaraciones de la ministra. Está bastante enfadada: «Debo aclarar que no se ha hablado nunca de cuestiones económicas. No se ha debatido jamás. Son cosas que se han pedido de buena educación y nada más». Y, con las mismas, se marchó. Ella, tan dicharachera siempre con los medios… Sinde, que se ha quedado sola, también da por zanjada la tensa comparecencia ante los medios, tras el tenso Patronato. Cada una se va por su lado. Minutos después escenifican que hay buena sintonía y salen del museo juntas, como si nada hubiera ocurrido en esta mañana tan tensa.

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