18 octubre, 2011

La Colección CAM de Arte Contemporáneo (informacion.es)

ROSA MARÍA CASTELLS Hace diez años la Colección CAM de Arte Contemporáneo era el secreto mejor guardado de la ciudad. Los que sabían de ella eran unos pocos elegidos encargados sotto voce de hacer saber la importancia del proyecto. Poco a poco. Manteniendo el suspense.

Hoy, la Colección CAM se muestra en la Sala Municipal de Exposiciones de la Lonja del Pescado y asume desde este mismo instante, no tener secretos para nadie. Desvelada ya una parte del misterio sabemos que está compuesta por 215 obras de arte español, que abarca un arco cronológico que recorre desde la transición democrática hasta nuestros días, y que incluye pintura, escultura, fotografía, vídeo, instalaciones, técnicas digitalesÉ, hasta completar una nómina de 126 artistas representados, los nombres más imprescindibles del arte español contemporáneo.

La exposición de la Lonja muestra apenas una treintena de piezas pero es de una contundencia plástica incuestionable y deja vislumbrar la indudable calidad de lo no exhibido. Es realmente una sorpresa descubrir a los artistas representados pero es aún más sorprendente descubrir cuál es la obra que de ellos se ha adquirido. Siempre se trata de una obra fundamental dentro de su trayectoria artística, aquella que ejemplifica lo mejor de su propuesta estética y por la que se reconoce a un artista como artista singular. Una obra por su contemporaneidad, rotundamente “clásica”.

La elección de cada artista y de cada obra en esta Colección CAM de Arte Contemporáneo demuestra un gran conocimiento de la realidad artística. Una colección de arte no es la simple reunión de obras que se han amontonado sin ningún orden y sin intención. Es necesario que haya premeditación y una cierta alevosía. Una colección es siempre fruto de una profunda reflexión. Hay que acotar sus límites, diseñar su mapa territorial, trazar las grandes líneas de actuación, tener referentes, un marco general y unos objetivos claros que den sentido a la Colección. Pero una vez trazada la ruta por la que circular, hay que aventurarse y disfrutar del viaje diseñado.

Todo ello se desprende de esta Colección. Como propuesta de la Caja de Ahorros del Mediterráneo -una institución financiera con unos objetivos económicos claros pero también con un arraigo en el territorio y una decidida voluntad de servicio al mundo de la cultura-, esta reunión de obras de arte tenía como objetivo convertirse en referente del arte español de las últimas décadas, atendiendo a todas las tendencias plásticas y desarrollando un enfoque multidisciplinar que contemplara todas las manifestaciones artísticas.

Efectivamente, la Colección tiene un discurso que permite anclar las primeras obras en los tiempos de la transición democrática, no como un periodo cerrado en sí mismo sino como muestra de un tiempo histórico convulso en el que el artista y la obra de arte se transforma al servicio de una sociedad en construcción. Traza una ruta calculada que atraviesa la euforia y entusiasmo de los años 80 y 90 en un país que se internacionaliza mientras construye un mercado artístico y crea museos y centros de arte. Paradójicamente la Colección, mientras representa la década de los 90 y primeros años del nuevo milenio, cuestiona la propia naturaleza del arte y critica la oficialidad. Nace el compromiso; la denuncia de la realidad circundante se convierte en tema recurrente de la obra artística pero también la identidad sexual o de género. Las últimas tendencias representadas en esta Colección se adentran en los planteamientos del nuevo arte conceptual y en dialécticas que reflexionan sobre el individuo, su posición en un mundo globalizado y en continuo proceso de cambio; un mundo sometido por las leyes de la economía en un discurso único donde el artista o la obra de arte puede convertirse en el único elemento perturbador.

La Colección CAM de Arte Contemporáneo pone así de manifiesto la riqueza de un periodo artístico en España, el que corresponde a los últimos 40 años, tan generoso, cargado de ilusión, de energía, de desencanto, de derroche y de ingenuidad… pero también de reflexión, de denuncia, de compromiso, de aventuraÉ Un periodo en el que conviven varias generaciones de artistas de forma normalizada, enriqueciéndose mutuamente, aprendiendo los más jóvenes de los indiscutibles maestros, y redescubriéndose en los más jóvenes la persistencia de lo esencial.

La labor de argumentación de esta Colección también pone de manifiesto la sabiduría de las decisiones tomadas. El entusiasmo y esfuerzo empleado en la creación de esta colección deja vislumbrar la suerte de aventura en la que se embarcaron quienes pertenecieron a la comisión asesora que durante años planificó con sumo cuidado la adquisición de cada obra. Descubrimos detrás largas discusiones, reflexiones estéticas en torno al tema, al artista, a la técnica, a su conservación, a su interés dentro del contexto o a su singularidad. Todo revela una larga meditación y por fin, el acierto.

Este profundo ejercicio de reflexión (tan escaso siempre y en todos los ámbitos) sobre el pasado artístico más reciente en el que se ha detenido la Colección CAM, debería servirnos para reflexionar sobre el futuro próximo. Si no, ya podemos reparar los errores cometidos en otros tiempos cuando el mejor arte español pertenecía a colecciones extranjeras. Hoy, una parte muy importante de este arte pertenece a la Colección CAM de Arte Contemporáneo convertida desde su exposición en un asunto público. Una colección imprescindible en Alicante, una colección de museo.

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