9 agosto, 2010

La Alhambra airea sus secretos en una nueva guía.

El patronato que gestiona el monumento granadino edita un texto para orientar al visitante que no olvida ningún detalle…desde un lujoso e improvisado comedor hasta la planta más codiciada de sus jardines.

Nueva_guiaVerano de 1526. El emperador Carlos V e Isabel de Portugal pasan su luna de miel en Granada, adonde han llegado el 4 de junio. Se quedarán varios meses puesto que están fascinados por la Alhambra, donde se alojan con parte de su corte. A la hora de comer, pese a la vida de lujos que les rodea, es difícil imaginar manjares a la altura de su improvisado  comedor nupcial. Sobre los monarcas se ubica una de las cúpulas más bellas que hayan construido unas manos humanas. Las paredes que les rodean poco tienen que envidiar ¡Están en la Sala de Dos Hermanas!
“No está mal como comedor”, bromea María del Mar Villafranca, directora del Patronato de la Alhambra y Generalife, al recordar la anécdota sobre el monumento. El plano que así lo atestigua, y que da fe de los usos que el nieto de los Reyes Católicos y su esposa dieron a las estancias palaciegas, es uno de los que se reproducen (aunque en pequeño) en la nueva Guía Oficial de la Alhambra y el Generalife, recién editada por TF Editores y el patronato que gestiona el conjunto monumental.

“Este es un nuevo proyecto editorial que no tiene que ver con el anterior”, cuenta al teléfono Villafranca, nacida en Granada hace 49 años. El anterior, de 2003, lo define como un “folleto ampliado” que ciertamente poco tiene que ver con el nuevo texto de 350 páginas que ha llevado cuatro años elaborar. La directora del patronato describe la labor de todo el equipo técnico (desde investigadores a encargados de planimetría) como un “trabajo muy denso y complejo que ha tardado tiempo porque no se ha hecho improvisando”.

El resultado es una guía para “leer sosegadamente” y que más bien parece un manual universitario por su minuciosidad. No faltan los últimos descubrimientos y algunas anécdotas poco conocidas, de esas que hacen la delicia de cualquier visitante al que luego le gusta contarlo todo y sorprender a sus oyentes. Como ejemplo, recogen ya la nueva visión de los doce leones que adornan la fuente más conocida de Granada y que fueron presentados hace apenas una semana. Su restauración ha desvelado que no eran todos iguales, como se creía hasta ahora, de igual manera que los últimos trabajos arqueológicos han revelado la existencia de algunas troneras que habían sido cegadas en la Torre de la Pólvora y que apuntan hacia la Torre de la Justicia.

Pero la Alhambra es más que esculturas o edificaciones. Es también un recorrido por la historia del paisajismo, como se encarga de recordar el capítulo dedicado a sus jardines y canalizaciones de agua. Entre sus especies botánicas, está claro cuál reina: “El arrayán morisco es una tipología de mirto extinguida en Europa y del que en la Alhambra había tres plantas que iban camino también de extinguirse”, narra Villafranca, “pero hemos conseguido reproducirlos y van camino de convertirse en nuestro embajador botánico”.

Sala_HermanasSe trata, sin duda, de un original emisario para el monumento más visitado de España: 2.156.000 personas entraron a verlo en 2009; más de tres millones si se cuentan las exposiciones temporales y otros usos del recinto. La guía presta también un apartado a algunos de los turistas más destacados. Casi medio centenar de personalidades cuya relación con la Alhambra fue relevante. Entre los favoritos de la directora del Patronato, el artista holandés Maurits Cornelius Escher -“lo que aprendió en la Alhambra tendrá fuertes influencia en muchos de sus trabajos, especialmente en los relacionados con la partición del plano”, señala el texto- o el pintor francés Henri Matisse, cuya firma descubrió la propia Villafranca ojeando el libro de visitas en 1991, cuando los estudiosos de la obra del artista solo mencionaban su estancia en Tánger (Marruecos), sin señalar que “donde encontró ese camino fue en España, y particularmente en Andalucía y en Granada”.

Primavera de 2011. Sábado Santo. Imaginemos un turista que mira atónito el paso de una Virgen católica entre vestigios musulmanes. Saca la Guía Oficial de la Alhambra, que ha adquirido por 18 euros, y respira aliviado. Se trata de la Virgen de las Angustias, imagen del templo de Santa María de la Alhambra (construido sobre una antigua mezquita entre 1581 y 1618) y cuyo trono, por cierto, reproduce en plata las arquerías del Patio de los Leones.

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