28 febrero, 2012

Josep Maria Amorós i Bosch, Administrador General MNAC

Josep Maria Amorós i Bosch es licenciado en Derecho por la Universidad de Barcelona,  ha ejercido la abogacía en el campo del derecho administrativo y ha desarrollado su labor profesional en la Administración Pública, primero en la Diputación de Barcelona y más tarde en diferentes administraciones locales, antes de incorporarse  al MNAC como Administrador General en 2010. Entre las numerosas responsabilidades que tiene su función, está la de velar por la seguridad de las obras de arte que forman los fondos del museo.

La protección del patrimonio, su conservación, es una de las funciones básicas de los museos, tanto como su estudio y su difusión. Una de nuestras misiones es salvaguardar el patrimonio para poder transmitirlo a las generaciones futuras en las mejores condiciones posibles. Así que sin ninguna duda la seguridad es un tema de máxima prioridad.

– Cuenta usted con un modelo de seguridad consolidado, con un director de seguridad de reconocida capacidad y prestigio profesional y con un departamento constituido que le apoya. ¿Por qué esa elección?

josep-maria-amoros protecturiTodos los museos que albergan un fondo patrimonial importante disponen de un departamento de seguridad, con un director de seguridad al frente. Es un modelo probado, que funciona bien, y que responde a la idea de que el arte debe estar accesible al público y los investigadores,  a la vez que debe estar  protegido.

– Siempre ha existido la necesidad de conjugar la exhibición de las obras con su seguridad ¿Hasta qué punto entiende que es necesario ese equilibrio entre el acceso al arte y su protección en el entorno museístico?

Es un equilibrio imprescindible, que requiere una buena coordinación entre departamentos. La seguridad de las obras de arte es el marco necesario para que profesionales de diferentes disciplinas podamos trabajar, investigar y dar a conocer las obras de arte. Y también para que el público pueda tener acceso a ellas.

– Recursos humanos, recursos técnicos, modernos sistemas informáticos… La seguridad es, al cabo, un capítulo que terminará por ser importante en el presupuesto anual de sus museos ¿podría cuantificarnos, grosso modo, qué porcentaje del mismo dedica a partidas de seguridad?

Las colecciones del MNAC son muy extensas y variadas, abarcan mil años de arte y todas las técnicas están representadas. El museo conserva tesoros como las pinturas murales románicas, que conforman la mejor colección de arte románico del mundo. También el edificio tiene unas enormes dimensiones, es un equipamiento que ofrece al público numerosos servicios, desde el restaurante y la cafetería, hasta la biblioteca. Esto hace que el presupuesto dedicado a seguridad sea muy importante.

– Como en tantos otros aspectos de la vida, el capital humano es parte fundamental de una empresa y la confianza resulta vital en la elección de los responsables; quizás especialmente en materia de seguridad ¿Qué perfil de persona selecciona para formar estos equipos?

El personal de seguridad en un museo debe tener una buena formación y la sensibilidad necesaria para poder dar una respuesta adecuada a los visitantes, que normalmente buscan poder contemplar las obras de arte de manera tranquila, sin que se noten las medidas de seguridad.

– Indudablemente, su museo es ejemplar en materia de seguridad. Sin embargo, y sin necesidad de mencionar nombres para evitar herir sensibilidades ¿qué opinión le merece el nivel de seguridad de otros museos españoles?

En España todos los grandes museos tienen hoy un nivel muy alto. En este sentido, cabe resaltar también la labor que está haciendo Protecturi, la asociación para la protección del patrimonio histórico y cultural, que aúna a los directores de seguridad de todos los grandes museos y centros de arte de España. Compartir experiencias es importante.

– Desde su conocimiento, ¿cuál es la situación de la seguridad de los museos españoles con respecto a museos internaciones? ¿Hay mayor sensibilidad en el extranjero, en esta materia?

Posiblemente en España haya una mayor sensibilidad hacia este tema, tenemos muy asumida la necesidad de proteger nuestro patrimonio.

– ¿qué cree que nos queda por hacer en España en materia de protección y seguridad del patrimonio histórico, artístico y cultural?

Sería importante crear una formación específica en la seguridad del patrimonio y dotar de una mayor especialización al personal de vigilancia. También creo que sería importante poder disponer de una buena base de datos, de ámbito  nacional e internacional, sobre casos de robos y agresiones a obras.