7 abril, 2014

Israel salva del expolio once sarcófagos de más de dos mil años

Esta semana Israel ha conseguido evitar que once osarios judíos de la época del Segundo Templo (530 a.C- 70 d.C) fuesen vendidos a un coleccionista de arte extranjero. Las detenciones de varios ladrones de tumbas han sido el resultado de una operación policial que ha durado varios meses y en la que ha colaborado el departamento de prevención de expolio de la Autoridad de Antigüedades Israelí (AAI).

Los ladrones saquearon varias tumbas en cuevas cerca de Jerusalén y fueron apresados este fin de semana mientras cerraban el trato con el comerciante para sacar del país los sarcófagos. Los once osarios son además piezas de valor incalculable, ya que según los arqueólogos que han examinado los sarcófagos de piedra, contienen información valiosísima sobre ese periodo histórico.

Junto con símbolos muy utilizados en el arte judío de esa época, como la flor de lirio y la roseta de seis pétalos, los sarcófagos tienen nombres grabados en hebreo y en griego. Según los expertos estos nombres son romanos, pero están hebraizados, como “Ralfin”, un nombre romano bastante inusual que ha aparecido hebraizado por primera en estos sarcófagos. Otro nombre que los expertos han identificado como “YoŽazar” ha resultado ser una variación romanizada de un nombre común en hebreo.

“Estos son objetos muy singulares. Las inscripciones nos han dado más información sobre los nombres entre la población judía de aquel entonces y los grabados en los sarcófagos también nos ayudan a comprender más sobre el arte judío de aquella época,” comentó en un comunicado de prensa el Dr. Eitan Klein, subdirector del departamento de prevención de expolio de la AAI.

Las autoridades de la AAI afirmaron esta semana estar convencidos de que estos osarios pertenecen a una gran tumba en los alrededores de Jerusalén, que puede albergar muchos más restos arqueólogicos. La pintura que todavía se conserva en la parte superior de algunos de los osarios recuperados demuestra que los sarcófagos albergaron a judíos de la clase alta y que el grupo de piezas pertenece al arte fúnebre judío de esa época, denominado como “Jerusalén magnífico” por la riqueza y belleza de los restos encontrados.

A pesar de que no ha trascendido si los ladrones de tumbas apresados han expoliado piezas similares en el pasado, la ley israelí establece un máximo de cinco años de cárcel por el robo de antigüedades arqueológicas.

Por Susana Mendoza en El País.