5 junio, 2015

Hacia una mayor visibilidad del patrimonio

ullastret

Uno de los datos que más llaman la atención de la valoración del primer año de la Agencia Catalana del Patrimonio, creada en enero de 2014 como una de las grandes apuestas del Departamento de Cultura que dirige Ferran Mascarell, es negativo: El número de personas que han visitado los museos y los equipamientos culturales que gestiona esta entidad ha descendido en 1.260 personas, alcanzando la cifra absoluta de 1.029.363 visitantes, por lo que, de entrada, uno de los tres objetivos fundamentales que se marcó la agencia al comenzar: “Incrementar el número de personas que conocen y visitan el patrimonio cultural de Cataluña y mejorar la calidad de los servicios que los equipamientos ofrecen”, no se ha cumplido. Y eso ha sido así, según Mascarell, porque todavía las cosas se están consolidando y llevando a la Agencia a una herramienta fundamental. Con todo, los responsables del patrimonio catalán están convencidos de que la tendencia se corregirá y esperan acabar este 2015 con un incremento del 8% de visitantes, una cifra que quieren que se repita año tras año.

El resto de cifras anunciadas ayer fueron todas positivas, como la del presupuesto anual que de los 15 millones iniciales se pasará a 22 millones de euros en este ejercicio; un 82% de fondos públicos, el 9% de venta de entradas y otros 9% de patrocinios (como los casi dos millones que aporta La Caixa por el programa Patrimoni en Acció y la venta de entradas. Este año, la autofinanciación será del 20%, si bien el objetivo último es conseguir ser autosuficientes, aseguró el consejero, convencido del potencial del patrimonio catalán, que comparó con un iceberg, del que solo se ve una parte, pero el resto permanece escondido. También se quiere conseguir que el grado de los visitantes supere los 95,5% del año pasado

Algunas de las 431 acciones programadas para 2014 que el consejero Mascarell y el gerente de la Agencia Xavier Arola destacaron fueron: La mejora de accesos y en el entorno del yacimiento arqueológico de Empùries, además de una nueva sala polivalente; la reconstrucción virtual de la ciudadela ibérica de Ullastret, el proyecto museográfico sobre la Orden del Temple vinculado con Miravet, y la adecuación de un centro de acogida; la creación de la ruta 1714, que recorre cincuenta monumentos y espacios históricos destacados de la Guerra de Sucesión en Cataluña de hace 300, unos hechos que el año anterior fueron ampliamente conmemorados.

Para el año que viene, algunas de las prioridades anunciadas fueron conseguir un relato único para todos los edificios de la ciudad romana de Tarraco, reconocidos Patrimonio de la Humanidad en 2000, así como aumentar su conservación y señalización; crear un mapa y un portal del patrimonio y una nueva marca, una especie de sello de referencia al estilo que tiene en Francia e Inglaterra, para reforzar los equipamientos que gestiona la Generalitat; impulsar la investigación científica del patrimonio y la creación, después de seis años restaurando, de una nueva ruta sobre el románico catalán con siete destinos. “La idea es poner en marcha una ruta cada año”, explicó Arola.

Vinculado con el gran proyecto del Centro Nacional de Fotografía que se inaugurará en uno de los pabellones junto al MNAC, según Mascarell, este año se desplegará el portal del patrimonio fotográfico, “una herramienta para entender el rico patrimonio de este país que cuenta con 35 millones de imágenes inventariadas”. Y, sobre todo, la apertura, por fin, en plena Rambla por donde pasan nueve millones de turistas al año del Espai Patrimoni en el que “vender” la riqueza patrimonial catalana. Mascarell, casi a regañadientes, y tras posponer dos fechas para su apertura, aventuró que será el próximo mes de “septiembre u octubre” cuando se inaugure este gran escaparate que invite a visitar el patrimonio catalán. “El primer proyecto no era lo suficiente explicativo, y el segundo tenía deficiencias”, ha asegurado Mascarell.

Después de un año y medio de echar a andar, y pese a que la Agencia no está del todo desplegada, Mascarell considera que se han superado los resquemores iniciales, en el sentido de que nacía para privatizar la cultura y el patrimonio catalán. “No fue ni es el objetivo de la agencia. La Agencia ha cogido velocidad de crucero, funciona bien y se ha convertido en una herramienta fundamental para los museos del territorio”, ha asegurado el consejero.

En cuanto al Plan de Museos, cuya presentación también se ha pospuesto en dos ocasiones, será una realidad “antes del verano”, explicó Mascarell. Y para más adelante, después de elecciones, Mascarell situó una Ley de Patrimonio renovada, “que dignifique estos proyectos”, dijo.

Por José Ángel Montañés en El País.