12 mayo, 2014

Guerra en Tarraco

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La Generalitat y el Ayuntamiento de Tarragona mantienen una pugna por la conservación del cuantioso patrimonio romano de la ciudad. La teniente de alcalde de Patrimonio de Tarragona, Carme Crespo, acusa al Departamento de Cultura del Gobierno catalán de no invertir ni un euro en los monumentos y de “menospreciar” el legado histórico de la ciudad. La concejal denuncia que la Generalitat solo otorga subvenciones “a los municipios gobernados por CiU” e “ignora” los dirigidos por otras fuerzas políticas, como Tarragona, donde el PSC ostenta la alcaldía. La Generalitat rechaza las acusaciones y anuncia que entre 2013 y este año invertirá más de un millón de euros en el patrimonio romano de Tarragona.

El conflicto ha estallado estos últimos días, cuando Crespo anunció que el Ayuntamiento apuntalaría de urgencia un tramo deteriorado de la muralla romana, el que bordea el paseo de Sant Antoni. La construcción ha sufrido en los últimos meses constantes desperfectos por el viento y la lluvia. “Tiene 2.200 años y es la más antigua de Cataluña, se debe cuidar. Se debería priorizar; nosotros no podemos ponerle parches constantemente”, asegura la edil de Patrimonio. Esta crispación se trasladó al último pleno municipal, el 28 de abril, cuando fue aprobado el borrador de un convenio con el Ejecutivo catalán para restaurar otro tramo de la muralla, el de la Baixada del Roser, ya apuntalado por el consistorio el año pasado. También se aprobó una moción del PSC para reclamar a la Generalitat inversiones en los monumentos romanos de la antigua Tarraco, declarados el 2000 Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

La gota que colmó el vaso ocurrió en marzo, explica Crespo, cuando Cultura anunció que otorgaría 2,4 millones de euros a nuevas excavaciones arqueológicas. “Ni un euro fue para Tarragona, es ilógico, estamos indignados. ¿No deberían mantenerse monumentos ya existentes y proyectos en marcha antes de iniciarse otros?”, lanza Crespo, quien defiende que el Ayuntamiento lleva acumulados en los últimos seis años unos 9 millones de euros invertidos en más de una treintena de actuaciones para la conservación del patrimonio, como el Circo romano, el Anfiteatro, el Fòrum, la muralla o el Pont del Diable. Este último, con la ayuda de la partida para el 1% Cultural otorgada por el Gobierno durante las pasadas legislaturas. “La Generalitat decide qué proyectos son aptos para presentar y pedir subvenciones europeas y españolas. Nos han denegado los que hemos presentado recientemente”, dice Crespo. El ayuntamiento presentó dos propuestas de actuaciones para financiarse con el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder): una, comprendida en la Volta del Pallol, de medio millón de euros, y otra para adecuar el circo romano en la Plaça dels Sedassos, de 200.000 euros. “Nos las tumbaron”, asegura Crespo. El Consistorio pidió destinar un año el 1% cultural para la Baixada del Roser, que tampoco se ha recibido.

En el Departamento de Cultura se muestran dolidos por estas afirmaciones. En 2013, afirman, invirtieron 573.000 euros en patrimonio romano de Tarragona y en 2014 destinarán 484.000. Además, puntualizan que se han hecho cargo del plan director de las murallas, pese a ser de titularidad municipal, convocando a la Universidad Rovira y Virgili y al propio consistorio. También recuerdan que en los meses pasados reabrieron la Necrópolis, tras permanecer cerrada dos décadas. “En dos años serán más de un millón de euros invertidos. El legado de la antigua Tarraco es tan importante que tenemos un espacio propio en nuestro departamento”, aseguran.

En este contexto, los técnicos ya preparan las fichas sobre las actuaciones realizadas en los últimos años en el conjunto histórico de Tarraco para presentar ante la Unesco, que evaluará próximamente la situación de los monumentos, cuenta Crespo. Según opina la concejal, las gestiones ante la Unesco son un mero trámite que la ciudad superará con nota.

Por Mercè Pérez Pons en El País.