16 mayo, 2011

Euskadi, Cantabria y Asturias unifican la gestión del arte rupestre (El País)

Euskadi, Cantabria y Asturias seguirán las mismas pautas técnicas en la conservación de las cuevas con muestras de arte rupestre. Representantes de los tres Gobiernos autonómicos y del Ministerio de Cultura aprobaron ayer en una reunión celebrada en el Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira, en la localidad cántabra de Santillana del Mar , un compromiso de buenas prácticas en la gestión de las pinturas paleolíticas de la cornisa cantábrica, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Las medidas, consensuadas en el seno de una comisión formada por las cuatro instituciones, abarcan desde la protección medioambiental y el planeamiento urbanístico del entorno a medidas de conservación preventiva. El objetivo es “garantizar la conservación de las cuevas y su disfrute para las generaciones futuras”.

El acuerdo pretende igualnente “asegurar la salvaguarda” de las pinturas rupestres, explicó el ministerio en un comunicado, orientando las futuras actuaciones de las administraciones públicas implicadas. “Las particularidades de estas manifestaciones artísticas, su emplazamiento, así como su especial fragilidad, hacen necesario establecer medidas particulares”, subrayó el ministerio.

La cueva de Altamira fue en 1985 la primera en obtener el reconocimiento de la Unesco, como manifestación artística “única” por su calidad y testimonio “excepcional” del arte del magdaleniense (entre 15.000 y 8.000 años a.C.). En 2008, entraron en la lista de la Unesco otras 17 cuevas, ubicadas en Asturias (La Peña de Candamo, Tito Bustillo, Covaciella, Llonín y El Pindal), Cantabria (Chufín, Hornos de la Peña, Las Monedas, La Pasiega, El Castillo y Las Chimeneas, El Pendo, La Garma y Covalanas) y el País Vasco (Santimamiñe, Ekain y Altxerri).

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