16 marzo, 2013

Estados Unidos vuelve al primer puesto del mercado del arte

Visitantes de la feria TEFAF de arte y antigüedades, inaugurada ayer en Maastricht.El mercado mundial del arte y las antigüedades no ha podido escapar a la crisis y en 2012 se contrajo un 7% alcanzado un valor de 43.000 millones de euros. La cifra sigue siendo abultada, pero China ha perdido el liderazgo mundial al sufrir una reducción del 25% en las ventas internas el año pasado. Desbancada de la primera plaza por Estados Unidos, la incertidumbre creada por la economía ha desinflado en parte la burbuja hinchada en 2011 por las compras frenéticas de los coleccionistas del gigante asiático. En la nueva situación —Reino Unido retiene la tercera plaza— asoman las economías emergentes. Brasil, con buenas galerías, es la más avanzada y supone ya el 1% (455 millones de euros) del arte vendido a escala global. Oriente Próximo, Rusia e India, con grandes diferencias sociales y millonarios dispuestos a gastar, avanzan a ritmo diferente. “Acabarán por tener la infraestructura necesaria para convertirse en polos artísticos de atracción regional. De momento, el sombrío panorama financiero ha reforzado el peso de artistas consagrados como Miró, Warhol, Pollock o Francis Bacon, vistos como valores seguros”, asegura Clare McAndrew, economista cultural, y autora del informe que ha constatado la caída china.

El cambio de guardia entre las dos grandes potencias de la compraventa artística ha sido más patente que nunca hoy en TEFAF, la Feria Internacional de Arte y Antigüedades. Es el escaparate por excelencia del sector, y había grandes ofertas de arte antiguo, como un retrato de Velázquez titulado Caballero de negro con gola blanca por 14 millones de dólares en la galería Otto Naumann, de Nueva York. Muy sucio en origen, su autoría se estableció antes de llegar a la Feria. O bien un enorme broche de diamantes en forma de pavo real valorado en 100 millones de dólares por los joyeros Graff, de Londres. Con todo, los artistas modernos y contemporáneos marcaron la pauta de los cheques abultados. Los galeristas canadienses de Landau Fine Arte, pedían 5,7 millones de euros un retrato de mujer firmado en 1953 por Picasso; una Venus de acero cromado azul chillón del estadounidense Jeff Koons, era la única con guardia personal de seguridad, y un móvil gigante en forma de candelabro tejido titulado Mary Poppins, de la creadora francesa Joana Vasconcelos, presidía la propia Feria por 300.000 euros.

“China dominó el mercado en 2011 al dispararse las ventas hasta un 30% del total mundial. Los chinos compran artistas propios y les gusta sobre todo la caligrafía, algo muy especial. Las ventas por subasta, su motor principal, han bajado un 30%, pero a largo plazo se mantendrá fuerte. Lo que ha ocurrido ahora es bueno para el mercado. En lugar de inundarse de piezas sin referencias fiables, hay cosas buenas y creíbles”, añade McAndrew.

La tendencia a pujar sobre seguro ha beneficiado a los artistas de posguerra y contemporáneos, que en 2012 llegaron a los 4.500 millones de euros en las subastas (un 5% más que en 2011). En Holanda, el denominado Movimiento 0, una generación de artistas locales e internacionales desencantados tras la tragedia de la II Guerra Mundial, y que rechazaron la pintura expresionista a favor del minimalismo, son el mejor ejemplo de este fenómeno. La galería Borzo, de Ámsterdam, presentó un relieve en cartón, madera y papel maché blanco de Jan Schoonhoven. Pedía 850.000 euros, una cifra que solo puede subir entre 2014 y 2015. “Entonces habrá sendas exposiciones del Movimiento 0 en los museos Guggenheim de Nueva York y Berlín, un reclamo para un grupo que cuenta con seguidores particulares fieles”, dice Antoon Melissen, historiador del arte y experto en el Movimiento. Parte del creciente poder de atracción de este grupo, “que no busca referencias en la realidad, sino en el espacio, la luz y las sombras, o los objetos cotidianos, una especie de antipintura que ha influido en el arte conceptual”, según Melissen, se debe al enfado social derivado la crisis económica. El Arte Moderno, por su parte, obtuvo una cuota del 30% de las subastas, que alcanzaron 3.200 millones de euros (17% menos que en 2011).

Pero TEFAF es sobre todo un gran muestrario de belleza con obras certificadas y los permisos de exportación en regla, que suele dar sorpresas. Benito Navarrete el único especialista español en el comité que evalúa y certifica lo expuesto (en su caso la pintura española e italiana antigua), lo dijo muy claro: “Hay telas que deberían estar en museos españoles. En el Prado, incluso. Si aparecieron fuera de España en una época indeterminada, la obligación del Estado sería repatriarlas para completar sus colecciones. El retrato de Velázquez, que se subastó en Londres en 2011 por tres millones de euros, tendría que haberse rescatado entonces”. El galerista y actual propietario, entretanto, esperaba la visita de dos clientes estadounidenses.

Por Isabel Ferrer de El País.