9 diciembre, 2014

Espaldarazo para que la Unesco reconozca la portada de Ripoll

ripoll

En diciembre de 2011 comenzaba en Ripoll una carrera de fondo que ahora, tres años después, comienza a dar sus frutos: La Portada románica de Ripoll ha sido seleccionada por el Consejo de Patrimonio Histórico Español junto con los hayedos españoles, la antigua ciudad califal de Medina al Zahara situada a unos 5,5 Kilómetros de Córdoba, el Sitio del Retiro y el Prado en Madrid, para ser presentada en 2015 a la Lista Indicativa de la Unesco que puede acabar reconociendo el monumento románico de Ripoll como uno de los top del patrimonio mundial.

El espaldarazo definitivo se ha conseguido durante la reunión anual, celebrada este año en Lanzarote, que celebra este organismo formado por el Ministerio de Cultura y las comunidades autónomas en las que se han abordado cuestiones como la aplicación del 1% cultural y los programas europeos a favor de la cultural que están en marcha.

La portalada románica de Ripoll es un referente del arte románico catalán. Construida en el siglo XII tiene forma de arco triunfal, con siete arquivoltas llenas de figuras humanas, que da acceso al monasterio de Santa María, un edificio que debe su aspecto actual a la enorme restauración llevada a cabo a comienzos del siglo XX por el arquitecto Elies Rogent. Se sabe que los canteros que la realizaron se inspiraron en un códice que procedía del propio monasterio de Ripoll, de tal manera que se recrearon las miniaturas que aparecen en las páginas de este incunable.

Después de muchos años en los que las noticias sobre esta obra única eran negativas en cuanto a su conservación, en octubre de 2013, un congreso celebrado en la capital del Ripollés pudo determinar que el monumento había frenado su deterioro y no sufre un proceso de erosión destacable.

Fue entonces cuando se pudo ver de muy cerca la obra. Técnicos del Centro de Restauración de Bienes Muebles de la Generalitat que cuidan del monumento desde 2007 procedieron a una limpieza del polvo acumulado en el mismo (no se hacía desde hacía 10 años) y se pudo comprobar que no presentaba problemas ocultos que alteraban la piedra. Además de verificar que la policromía que conserva no es la original sino una del siglo XVII o XVIII, si bien la original queda en un segundo plano que pude verse a partir de aparatos ópticos.

La primera actuación integral sobre la obra se realizó en 1964 por parte del Ministerio de Cultura. En 1973, el Estado realizó la primera protección con vidrio que en 1994 sustituyó la Generalitat por otro de mejor calidad y climatizó el espacio interior para dar estabilidad. Se evitaba así que la lluvia cayera sobre la obra, se suavizaban las variaciones térmicas y los cristales impedían la incidencia de la luz solar y los rayos ultravioletas, además de poder controlar el acceso al interior. Fue una medida impactante en lo visual pero que ha demostrado su gran validez con el paso del tiempo. La administración catalana ha invertido en la portalada, desde que en 1988 se hizo cargo de su mantenimiento, unos 785.000 euros.

Como el resto de candidaturas, la de Ripoll y su monumento tendrán que esperar un año en la Lista Indicativa para posicionarse como candidatos a la Lista de Patrimonio Mundial de la Unesco, con lo que la portada entraría a formar parte en la Champion del patrimonio.

Por José Ángel Montañés en El País.