7 agosto, 2015

Esa obra es española

plensa

Desde que Eduardo Chillida inaugurase en el año 2000, en Berlín, en la entrada de la sede de la Cancillería alemana, una escultura de hierro de 6 metros de altura y 90 toneladas de peso, mucho ha crecido nuestro arte y mucho se ha internacionalizado. Prueba de ello es la cantidad de arte público que, realizado por artistas españoles hoy en activo, marcan un rincón, un barrio, una parque, la entrada a un museo o la plaza de un pueblo fuera de nuestras fronteras. Seleccionamos aquí las piezas made in Spain de 20 creadores españoles que hacen de calles y plazas del mundo un lugar para el arte y que este verano los más viajeros pueden encontrarse en el sitio más insospechado.

La instalación en el Millennium Park de Chicago de su Crown Fountain supuso otro hito en la internacionalización del arte público español. Este verano, y para celebrar los 10 años de aquella pieza, todavía pueden verse en los alrededores cuatro de sus reconocibles bustos. Inaugurados en junio de 2014, estos cuatro retratos se unían a los 1.000 que iluminan desde 2004 la fuente del Millennium Park, dos torres por las que cada día pasan los rostros de ciudadanos anónimos de la ciudad. Las cabezas de hierro fundido y resina, Laura, Inés, Paula y Awilda, permanecerán allí hasta diciembre de 2015. Tan solo un ejemplo de los muchos que Jaume Plensa (Barcelona, 1955), seguramente nuestro artista más internacional, tiene distribuidos por jardines y plazas de todo el mundo: desde la inmensa Roots (2014) en Toranomon Hills en Japón a Echo (2011) en el parque de esculturas del Seattle Art Museum. Este verano, además, en Venecia, en el contexto de la Bienal, pueden verse también varias de sus obras en la Basilica de Sant Giorgio Maggiore.

Alicia Martín

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Hasta el 6 de septiembre puede verse esta esfera de Alicia Martín (Madrid, 1964) en Örebro (Suecia). Realizado para la Bienal de Arte de la ciudad, se trata de un reconocible proyecto de la artista que trabaja habitualmente las piezas realizadas con superposición de libros como en esta pieza formada por 5.000 ejemplares. “Recojo toda la documentación necesaria: Los planos a escala tanto del edificio como de la calle y hago fotografías de las localizaciones desde distintos puntos de vista. Presento una maqueta a escala y los planos para la construcción de la escultura. En general se tarda unas dos semanas en la realización. Yo estoy presente en el proceso de colocar los libros dirigiendo el proceso y trabajando como uno más”, cuenta sobre el proceso de trabajo. También en Mons (Bélgica), actual capital europea de la cultura, hasta el 21 de septiembre, una de sus esculturas de libros parece desbordarse por una de las ventanas de la fachada de la universidad.

Daniel Canogar

No es exactamente una plaza pública pero sí uno de los lugares más frecuentados por los oficinistas y trabajadores de Houston. En pleno Downtown de la ciudad tejana (EE.UU), en el amplio atrio de uno de los edificios más céntricos, instaló Daniel Canogar (Madrid, 1964) Waves, una de sus reconocibles piezas en las que la tecnología se alía con el arte. “Conectados por pasarelas, para evitar el calor sofocante de gran parte del año, esta red peatonal de galerías y atrios es un espacio abierto al público y muy utilizado por los habitantes de Houston para ir al trabajo, a comer, etc”, explica. Gente en movimiento como la que proyecta esta ola de Canogar para la que trabajó, como suele hacer, convocando a residentes de la zona. Recordemos que el artista, uno de los nombres con más presencia internacional, ha sido el único español hasta la fecha en mostrar sus obras en las pantallas de Times Square, en Nueva York.

Alexandre Arrechea

Alexandre Arrechea en una de sus esculturas en Nueva York
En 2013 una de las principales avenidas de Nueva york se llenó de estos extraños edificios que parecen de goma. Las esculturas de Alexandre Arrechea (Trinidad, Cuba, 1970) que fueron expuestas en Park Avenue “deambulan ahora por varias ciudades de Estados Unidos de forma temporal”, dice el artista. Solo una de ellas se expondrá próximamente de forma definitiva en una plaza de Columbus (Ohio) como parte de la colección Pizzuti en esa ciudad. Pero no es la única. Arrechea tiene tres Naranjos plantados por el mundo. Dos de ellos en Estados Unidos, uno en la misma colección Pizzuti y otro en el Hotel 21C en Bentonville, Arkansas, y otra en una plaza de un parque público de Shanghai. Orange Tree nació en 2003 aunque fue ejecutada posteriormente. “La obra habla de la pérdida de las reglas del juego y el inicio del caos”, explica.

Juan Zamora

The Vultur Gryphus de Juan Zamora sobrevuela el Museo de la Tertulia de Cali
Acaba de estrenarlo. El proyecto desarrollado en el Museo de La Tertulia de Cali (Colombia) lleva por título The Vultur Gryphus y se trata de la sombra (realizada con pintura acrílica de color negro) de un gigantesco Cóndor Andino sobrevolando el edificio. “Este tipo de ave, distribuido a lo largo de la Cordillera de los Andes, es un símbolo de la cultura ancestral de los primeros pueblos que lo habitaron, y se encuentra hoy en día en peligro de extinción. El objetivo es reanimarlo”, explica Juan Zamora (Madrid, 1982). Esta obra forma parte de una serie de dibujos de gran formato que simulan sombras de aves carroñeras sobrevolando distintos contextos, la mayoría artísticos, como el Museo Artium de Vitoria o el tejado del International Studio & Curatorial Program de Nueva York.

Federico Guzmán

La Tierra es nuestra casa de Federico Guzmán todavía puede verse en el Sáhara
De sobra conocida es la vinculación de Federico Guzmán (Sevilla, 1964) con el Sáhara (todavía puede verse en el Palacio de Cristal la gran jaima que montó el pasado mes de abril), por lo que no sorprende que su escultura público en el extranjero esté también allí, en Smara, al suroeste de Argelia. Realizada en colaboración con Juan Rojas y con el apoyo de jóvenes de la zona en 2011 en el marco ARTifariti, los Encuentros de Arte y Derechos Humanos del Sáhara Occidental, La Tierra es nuestra casa es una escultura en acero policromado que muestra un corro de niños. “Partiendo de las guirnaldas de muñecos de papel doblado que recortábamos en la infancia, diseñé con mi hermana María en el ordenador las doce figuras de niños y niñas que forman la pieza”, cuenta Guzmán.

Esther Pizarro

Mapa Genético de Esther Pizarro
“En el momento en que comencé el proyecto allí, dejó de ser mío y pasó a ser de ellos”. Esther Pizarro (Madrid, 1967) convivió durante 15 días con los habitantes de una comunidad rural en la República Dominicana antes de realizar este Mapa Genético. “Se trababa de crear un tejido cultural que fomentara otro tipo de turismo en esta zonas, bastante remotas, y de facilitar a las personas que allí vivían recursos para implementar trabajos artesanales”, explica. Así surgió este especial árbol genealógico, un listado de fechas de nacimiento que cada uno de los participantes iba colocando en un especial paraje que se convirtió a raíz de aquello en lugar de encuentro y de juego para los habitantes de Parra, en San José de Ocoa.

Bernardí Roig

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Si miras hacia arriba en la plaza que hay frente al Palazzo Isimbardi, en Milán, una de las inquietantes figuras de Bernardí Roig (Palma de Mallorca, 1965) sorprende al viandante. Un hombre blanco, tamaño real, de bronce, camina sobre una viga de hierro a ocho metros de altura de nuestras cabezas. Lleva colgados de la espalda 18 luces fluorescentes y con todo ese peso parece intentar expiar sus culpas. Realizada en 2008, “Fue un encargo de la Triennale di Milano a propuesta del crítico italiano Demetrio Paparoni. Esta inspirada en el Canto XXII del Purgatorio de La Divina Comedia: ‘Facesti come quei que va di notte che porta il lume dietro e sé non giova, ma dopo sé fa le persona dotte’…”, explica Roig.

Santiago Sierra

583 Studen Arbeit de Santiago Sierra en el Skulpturenpark Köln
El pasado mes de junio abrió en Alemania la octava edición de la bienal de escultura del Skulpturenpark Köln (parque de esculturas de Colonia). De entre los 42 artistas participantes, solo un español. Santiago Sierra (Madrid, 1966). Hasta junio de 2017 permanecerá allí una de sus piezas. Un cubo negro de cuatro metros cúbicos muy cercano a la arquitectura funeraria y situado en los límites del parque, sobre la hierba. Como en trabajos anteriores de Sierra, 583 Studen Arbeit (583 horas de trabajo), el peso de la pieza lo tiene la crítica social que tiene mucho que ver con las condiciones de trabajo, explotación, opresión y exclusión.

Ricardo Calero

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Ricardo Calero (Jaén, 1955) lleva trabajando y exponiendo en Alemania con asiduidad durante los últimos años, de modo que no es de extrañar que sea en este país donde surgió este encargo. TÚ. Siempre-necesario se trata de una obra concebida y seleccionada para la bienal Blickachsen 9, realizada entre mayo y octubre de 2013, y que fue adquirida por la fundación e instalada definitiva y permanentemente en el histórico Kurpark -parque público- de Bad Homburg v.d. Höhe. Un paso más en la investigación sobre arte público que Calero viene desarrollando. La pieza de Kurpark se une además a las intervenciones realizadas por el artista en el monte Taunus en 2001 y 2003, hoy propiedad de la Fundación-Museo Altana Kultur.

Isaac Cordal

Sasiedzi, de Isaac Cordal, puede verse en una fachada de la ciudad polaca de Lodz
Sasiedzi, que así se llama esta pieza de Isaac Cordal (Pontevedra, 1974), significa ‘vecinos’ en polaco y se enmarca dentro del festival Trauguta 10 que celebra la ciudad polaca de Lodz y que cada año invita a un artista para realizar intervenciones permanentes en el espacio público. Cordal reflexiona en esta instalación sobre nuestra relación con el exterior debido a la utilización de las nuevas tecnologías. “Nunca antes habíamos estado tan conectados y al mismo tiempo tan aislados -explica el artista-. Hace muchos años, me imaginaba una fiesta llena de gente, en la que nadie se comunicaba entre sí. Había calor humano, pero no comunicación. Las conversaciones se superponen, pero no entre las personas presentes. Todos estaban comunicándose con alguien en el mundo exterior a través de sus teléfonos móviles”. Y así vemos a la mayoría de los hombres en miniatura asomados a los balcones de esta fachada: incomunicados o hablando por el móvil.

Arte público colectivo
Basurama y Boamistura son dos de los colectivos más conocidos y más internacionales de nuestro país y, por supuesto, ambos grupos han firmado muchos proyectos fuera de España.

Vive para aprender, 2015, de Boamistura en Nueva Delhi
Los grafiteros de Boamistura han pintado paredes y tejados de todo el mundo desde Malabo, en Guinea Ecuatorial, donde fueron invitados en 2014 por el Centro Cultural de España en la ciudad, hasta Shine en Belgrado, pasando por la realización de murales participativos en países como Argelia, Querétaro (México), Panamá, Río de Janeiro, Zugdidi (Georgia) o La Paz. El último, este Vive para aprender realizado hace poco en Nueva Delhi, la India.

Autoparque de Basurama en Malabo
Dedicado a la investigación, creación y producción cultural y medioambiental, también el grupo Basurama ha realizado sus conocidos “autoparques” en los lugares más necesitados y aprovechando los mínimos recursos. Ahí están los de Addis Abeba (Etiopía), Malabo (Guinea Ecuatorial) o Maputo (Mozambique).

Próximamente, en Nueva York

Los proyectos de Ester Partegàs (izquierda) y Alicia Framis en Nueva York
Ester Partegàs y Alicia Framis son las últimas de esta extensa (y a pesar de todo seguro que incompleta) lista de artistas españoles que “adornan” las calles del mundo. Sus proyectos podrán verse a partir de septiembre en Nueva York. Ester Partegàs (La Garriga, Barcelona, 1972) inaugura The Source en la neoyorquina Plaza de las Americas, un cruce de calles (Broadway y la calle 175) que la ciudad se ha propuesto rehabilitar. Se trata de una fuente: “Mi prioridad era el carácter funcional”, dice la artista. “Me gusta que la obra de arte se mezcle y confunda con el resto del mobiliario urbano y esta fuente tiene sentido para los puestos del mercado que allí se sitúan y para la gente”.

basurama

Mientras, Alicia Framis (Barcelona, 1967) vuelve a ver en un parque público su poética pieza Cartas al cielo. El buzón con forma de esfera brillante y pulida ha estado a la vista de todos en el neoyorquino Central Park durante esta primavera y, a partir del 16 de septiembre, podrá verse en su nueva ubicación de Long Island, para donde ha sido adquirido definitivamente.

Pabellones made in Spain

Son más intervenciones arquitectónicas que obras escultóricas pero no dejan de ser originales proyectos de españoles que este verano pueden verse por el mundo. El estudio Selgascano -Lucía Cano y José Selgás- firma el pabellón estival de la Serpentine Gallery de Londrés. Uno de los encargos más importantes y mediáticos que un arquitecto puede tener en su haber y que este año, por primera vez, ha recaído en un estudio español. Abierto hasta el 18 de octubre en Hyde Park.

Cosmo es el título de la pieza realizada por Andrés Jaque (Madrid, 1971) para el PS1 de Nueva York. Joven promesa de la arquitectura patria, ha ideado un artefacto para reciclar agua contaminada y, de paso, refrescar las noches de tecno que organiza el museo.

Izaskun Chinchilla (Madrid, 1975) construyó con voluntarios un jardín de hortensias con trípodes y paraguas de colores. Inspirado en la Hydrangea macrophylla, una especie de hortensias con flores grandes y redondas que parecen cúpulas, puede verse en Governors Island, un pequeño oasis para el arte y el divertimento, como les gusta decir a los neoyorquinos, al sur de Nueva York, entre Brooklyn y Manhattan. Hasta el 24 de septiembre.

Recetas Urbanas, el estudio liderado por Santiago Cirugeda, comienza el día 3 de agosto la construcción de House of Words, uno de sus pabellones colaborativos en Gotemburgo, en el marco de la Bienal de Arte Contemporáneo de la ciudad sueca.

Por Paula Achaga en El Cultural