12 noviembre, 2013

El ‘vampiro’ libera a Liz

Liz

‘Liz 1 (coloreada)’, la imagen de Elizabeth Taylor, fijada en colores por Andy Warhol sobre lienzo en 1963 sale a la venta en subasta el próximo día 13 de noviembre en Sotheby’s. La actriz, convertida en moneda de intercambio, puede alcanzar entre 30 y 40 millones de euros, una buena parte de los 100 millones de euros que pone a la venta el financiero Steven Cohen, el que hace las compras más extravagantes en el mercado, y quien a principios de noviembre aceptó la mayor multa de la historia por uso ilícito de información privilegiada de su fondo inversor SAC Capital. La sanción asciende a 2.340 millones de euros, y él ha entonado el ‘mea culpa’. Arte y finanzas, todo lo hace a lo grande.

Junto a Liz Taylor el inversor venderá también ‘Cinco muertes en turquesa’, otra obra del artista del pop art, valorada en unos 10 millones de euros y, como la Taylor, de 1963. Además de estas dos piezas, Cohen se desprenderá de dos producciones del artista alemán Gerhard Ritcher, ‘A.B. Coubert 616’, valorada en unos 25 millones de euros, y ‘Abstraktes Bild’, cuyo precio previsto ronda los 4 millones de euros.

Aunque la cifra de 2.340 millones de euros que pagará como sanción por el abuso de información privilegiada y la de 100 millones que vende en arte no guardan mucha proporción, la coincidencia, o consecuencia, de una con la otra -gravamen y venta- no ha pasado desapercibida.

Algunos analistas apuntan a que la histórica punición es el inicio de la caída de Steven Cohen, el Bernard Madoff del arte. Según la revista ‘Forbes’ la fortuna familiar del financiero asciende a 9.500 millones de euros, incluidos los 1.200 millones de su pinacoteca, integrada por unas 300 piezas. Cohen inició la colección en el 2000 con trabajos de Francis Bacon, Jeff Koon, Damien Hirst e incluso una obra de Vincent van Gogh. El financiero gastó 130 millones de euros con ‘Flag’ (Bandera) de Jasper Johns en 2010, y ha roto precios records de varios artistas en subastas, ferias y adquisiciones privadas. ‘Flag’ es precisamente eso: la bandera americana, una de las 40 que hizo el artista en las décadas de 1960 y 1970 y que simbolizan el sueño americano de superación personal en un país, teóricamente, de igualdad de oportunidades. Jasper Johns las compuso tras dejar el ejército añadiendo un toque personal y bélico al estandarte convertido en icono artístico.
Qué mala pata

Pero la compra de la bandera no constituye, ni mucho menos, la adquisición más cara y rocambolesca del financiero. Esa ha sido la apropiación de ‘Le Reve’ (El sueño), un óleo pintado por Pablo Picasso en 1932. El lienzo pertenecía a Steve Wynn, dueño de una red de casinos y que, por mala suerte, tiene la vista desviada en un ojo. En 2006, Wynn estaba en tratos con Cohen para vender ‘Le Reve’ en acuerdo privado por un precio record cuando accidentalmente el empresario bizco fracturó el lienzo de un codazo. Las negociaciones se paralizaron hasta que el cuadro quedo restaurado a la perfección. Un zurcido invisible devolvió el sueño al hombre de negocios. Los términos de la póliza de seguros de ‘Le Reve’ le permitieron reclamar por el estropicio en un litigio que se resolvió antes de llegar al juzgado. Consiguió 58 millones de euros de compensación, y, después, vendió la obra a Cohen por 201 millones de euros, la mayor cifra pagada por un coleccionista de arte americano (la mayor cifra la pagaron en Catar).

La venta de ‘Le Reve’ por parte del dueño de casinos continúa siendo la operación que provoca mayor envidia o estupor en el mundo del arte. Sobre todo teniendo en cuenta que compró el óleo en 2001 por 78 millones de euros. Y ha conseguido los 58 millones del seguro y los 201 millones de Cohen.

Por Conxa Rodríguez en El Mundo.