4 septiembre, 2014

El primer recuerdo fotográfico de Galicia

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Una muestra reúne en el Casino de Santiago por primera vez las fotografías más antiguas de Galicia y del conjunto de España. Se trata de una compilación de imágenes que datan del año 1858, y la mayoría de las cuales fueron realizadas con motivo de la visita de la reina Isabel II a la Exposición Regional Gallega celebrada en Compostela.

El valor histórico de la colección es “indudable” debido a la autoría de las imágenes por parte del “olvidado” Andrés Marcelino Cisneros. Y es que en realidad el fotógrafo Cisneros se convirtió en un precursor y en “una figura única e irrepetible en la historia de la fotografía española”, que sitúa a Galicia como referente en el nacimiento de este arte y técnica en España, pero de él que “casi nadie se acordó hasta ahora, sólo un reducidísimo grupo de especialistas lo citaron en los años 80 y 90 del siglo pasado”, tal como señaló el editor Henrique Alvarellos. En esta línea el comisario explicó a EL MUNDO que “el fotógrafo ya realizaba, en una ciudad como Santiago, el mismo trabajo que fotógrafos extranjeros consagrados como el francés, Jean Laurent hacían en Madrid.

La investigación buscada del impulsor de la exposición, Henrique Alvarellos, comenzó en el Palacio Real de Madrid dónde encontró un álbum de regalo a la reina Isabel II con motivo de su visita a Santiago en septiembre 1858. Y la visita de la soberana en aquel entonces a Galicia se convirtió en una oportunidad para Cisneros. El fotógrafo de cámara de la Reina, Charles Clifford, no pudo viajar y la Casa Real buscó substituto para inmortalizar a la reina castiza.

El fotógrafo gallego aprovechó la ‘oportunidad’ e incluyó en sus imágenes a personas en las fotografías, “algo muy poco frecuente en aquel momento o mismo elementos oníricos, concretamente juegos de sombras que sirven para calificarlo como un fotógrafo muy moderno”, según destaca el comisario Alvarellos.

“Un acto de justicia”

La presentación publica de las fotografías posibilitó un rescate histórico del artista. El editor avanzó que “es muy posible” que aparezcan más fotos de Cisneros de esa época en futuras investigaciones y considera esta exposición como “un acto de justicia en la recuperación de la memoria e importancia histórica del gran fotógrafo Cisneros”.

En todo caso la editorial Alvarellos ya ha lanzado una colección de postales dirigidas a profesionales y aficionados con el fin de divulgar la vida y la obra de Cisneros. Y aunque el comisario de la muestra recogió unas palabras de Baudelaire en las que calificaba a la fotografía como “locura, fanatismo extraordinario que se apodera de todos esos aduladores del sol”, justificó el escepticismo del poeta reconociendo que la fotografía subyuga por su triple misterio: “el óptico, el químico y el de la luz, misterios conjugados, que de algún modo se revelan en la exposición de Cisneros”.

Por Marcos Sueiro en El Mundo.