17 diciembre, 2013

El ‘pissarro’ del Museo Thyssen vuelve a peligrar

6a00d8341bfb1653ef019b02e659a2970c-800wiHay un pequeño (81 x 65 cm) óleo que pertenece a la colección del Museo Thyssen-Bornemisza que está en peligro. O mejor dicho: que vuelve a estar en peligro. Un juzgado de apelación californiano acaba de reabrir, según recogen esta semana Los Ángeles Times y The Art Newspaper, un caso que se daba por cerrado desde 2012.
En 2000, un fotógrafo desconocido, Claude Cassirer, afincado en California, visitaba como un turista más el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid. Al llegar a las salas de los impresionistas reparó en un óleo sobre lienzo. Era Rue Saint-Honoré por la tarde. Efecto de lluvia (Rue St. Honoré, aprés-midi. Effet de pluie), una delicada escena callejera pintada en 1897 por Camille Pissarro y que forma parte de las obras que el Estado español adquirió en su día al barón Heinrich Thyssen-Bornemisza. Rápidamente, según el relato del propio Cassirer, la reconoció como una de las piezas que pertenecieron a la colección de su familia y que les fueron expoliadas por los nazis.

6a00d8341bfb1653ef019b02e757dd970d-500wiCinco años más tarde demandaba en los tribunales californianos a España y al museo exigiendo su restitución. La familia Cassirer siempre ha afirmado que la tela perteneció a Lilly Cassirer Neubauer, abuela de Claude Cassirer, una mujer judía que logró huir de los nazis en Alemania y que se vio forzada a desprenderse del óleo para conseguir un visado que la sacara del país. Tras la guerra, así lo explicó la agencia EFE en su día, Lilly Cassirer reclamó por vía judicial la obra de Pissarro y en 1958 el Gobierno federal alemán la reconoció como su propietaria legal y le entregó una compensación de 120.000 marcos.
Hasta 2002, en California, siguiendo el relato que difundió EFE, la ley establecía la prescripción de supuestos delitos relacionados con obras artísticas en tres años desde el hallazgo de la pieza y, a partir de ese año, se cambió la norma para los supuestos que guardaban relación con el Holocausto y se amplió el plazo hasta el final de 2010. Ese año, la Corte Novena del Circuito Federal de Apelaciones en California consideró que dicho Estado se había extralimitado al legislar un asunto vinculado con las relaciones internacionales, algo que es competencia exclusiva de la autoridad federal. En 2011, los cargos contra España se desestimaron. Antes, en septiembre de 2010, había fallecido, a los 89 años, Claude Cassirer quedando la reclamación en manos de sus herederos (sobre todo, David y Ava Cassirer).
Así estaban las cosas hasta el pasado 9 de diciembre. Ahora esa misma Corte Novena —a partir de un grupo de trabajo compuesto por tres jueces— ha revisado y cambiado su decisión. ¿Consecuencia? La denuncia ha sido reenviada a un tribunal inferior donde los herederos pueden volver a pleitear. La pelea por el pissarro vuelve a comenzar.

 

por Miguel Ángel García Vega, EL PAÍS