8 marzo, 2013

El Museo Picasso se reivindica

Pablo Picasso mantuvo un idilio con Barcelona toda su vida, desde que en 1895 se instaló con 14 años en la ciudad, hasta su muerte. El fruto de esá historia de amor es el museo que lleva su nombre y que ahora cumple cincuenta años. El Museo Picasso reivindica su historia y la vinculación con el artista, ya que fue creado por expreso deseo de Picasso, con tres exposiciones, la primera de las cuales El museo Picasso, 50 años en Barcelona. Los orígenes,abrirá el próximo sábado, 9 de marzo, coincidiendo con la fecha de inauguración del centro que ha acabado convertido en el primer museo de la ciudad y en el gran dinamizador del barrio de la Ribera.

Sin embargo, esta historia de éxito nació, de forma discreta y casi anónima. Picasso, militante destacado del Partido Comunista no era bien visto por el franquismo. Por eso, cuando el nuevo museo abrió sus puertas en 1963 en el palacio gótico Berenguer de Aguilar de la calle Montcada, no pudo hacerlo llevando el nombre del artista. En la invitación al acto, uno de los interesantes documentos que ha recuperado para la exposición la comisaria Sílvia Domènech, no aparece su nombre. Solo se hace constar el del coleccionista que había donado las obras, que no es otro que el gran amigo y secretario personal de Picasso, Jaume Sabartés.

Gracias a la intervención de Sabartés, la de Jacqueline Picasso, la sociedad barcelonesa que tanto le admiraba —impresionantes las colas para poder ver en 1960 la primera exposición organizada en España, en la sala Gaspar— y del Ayuntamiento de Barcelona, encabezado por su alcalde José Maria Porcioles, que actuó con la discreción necesaria para realizar el sueño del artista, fue posible la apertura del primer museo monográfico sobre Picasso.

En la documentación se pueden ver los diferentes obstáculos que tuvo que superar la creación del centro y los rostros de los protagonistas que lo hicieron posible, como el notario Raimon Noguera o el director de los museos de arte de Barcelona, Joan Ainaud de Lasarte, que se pusieron a la cabeza de un colectivo de barceloneses que llevaron la idea al alcalde franquista Porcioles. El acta municipal del 27 de julio de 1960 en la que se aprueba el museo se reproduce a gran tamaño junto con el inicio, el mismo año, de las obras del edificio.

Las cartas cruzadas con el artista que se exponen demuestran que Picasso, desde Francia, supervisó la reforma del edificio, llegando al extremo de que se le envió una maqueta desmontable del proyecto.

La exposición, que se puede visitar dentro del recorrido habitual del museo, concluye con la donación que en 1970 realizó el propio Picasso de centenares de obras que decoraban la vivienda que la hermana del artista tenía en el paseo de Gràcia.

La segunda de las exposiciones se inaugurarán en mayo. Será Yo, Picasso. Autorretratos, primera gran monográfica sobre el autorretrato de Picasso, desde que era un niño hasta poco antes de su muerte en 1973, que reunirá unas 80 obras, más de la mitad prestadas por museos de todo el mundo. La conmemoración se cerrará con una tercera muestra en la que se podrá ver La vida, procedente del Museo de Cleveland, una obra fundamental del periodo azul.

Los 50 años visualizan la edad adulta del museo. Coincidiendo con la presentación de los actos la pinacoteca ha hecho pública la constitución de su nuevo órgano de gobierno: una fundación pública que regirá su funcionamiento desde el próximo mes de junio, y le dotará de mayor autonomía, según Jaume Ciurana, concejal de cultura de Barcelona y responsable del ICUB, el organismo del cual ha dependido hasta ahora. Entre los miembros del patronato, que presidirá el alcalde Xavier Trías, están representantes del Ayuntamiento, así como Claude Ruiz Picasso, hijo de Pablo Picasso y Françoise Gilot y responsable familiar de la gestión de los derechos del pintor, Xavier Vilató Ruiz, sobrino del artista, así como empresarios. La ciudad seguirá siendo la titular de los edificios y de las obras que allí se exponen y los empleados funcionarios, aseguró Ciurana. El museo celebrará la efeméride el sábado con una jornada de puertas abiertas donde 15 empleados del centro explicarán su obra preferida.

Por José Ángel Montañés de El País.