27 diciembre, 2013

El Museo Picasso analiza la influencia del artista en el arte contemporáneo

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La relevancia de Pablo Picasso en la historia del arte va mucho más allá de su papel en la consolidación del cubismo. Fue uno de los artistas más influyentes del siglo XX, paradigma de la modernidad, y su huella aún se percibe en el arte contemporáneo. Por eso, la exposición de gran formato para la temporada del 2014 del Museo Picasso lleva el título Post Picasso: Reacciones contemporáneas. Con esta muestra se profundizará por primera vez en la dimensión más amplia del pintor malagueño, a escala global y tratando el periodo que abarca desde su muerte hasta la actualidad. Un dato curioso: no contará con ninguna obra del artista. El comisario de la exposición será el prestigioso especialista norteamericano Michael Fitzgerald y se inaugurará el próximo marzo.

Se expondrán un total de 75 obras —vídeo, fotografía, pintura y escultura— de artistas procedentes de los cinco continentes que pondrán de relieve la vigencia de la influencia picassiana. Entre ellos estarán Fred Wilson, Jasper Johns, Chéri Samba o Rineke Dijkstra. Será el plato fuerte de la temporada pero no el único porque el Museo Picasso quiere fomentar el dinamismo, “especialmente pensando en el público local”, en palabras de Bernardo Laniado-Romero, director del centro. De este modo se mantendrá la rotación de obras sobre papel expuestas en la sala y se sucederán tres exposiciones temporales.

A primeros de enero se abrirá la última exposición de las tres concebidas para conmemorar el 50 aniversario del museo y que son un viaje por toda la trayectoria del artista y de la misma institución. Los paisajes de Barcelona, a partir del 29 de mayo, será otra muestra de obras de la colección permanente, una mirada a las pinturas y dibujos más primerizos del que se convertiría en un gran maestro de referencia. Y en octubre el público tendrá la oportunidad de ver la segunda parte de la muestra de fotografías —99 de un total de 163— del fotoperiodista y amigo del pintor David Douglas Duncan. Además, el museo recibirá dos préstamos temporales procedentes de colecciones particulares, los óleos de gran formato del 1969 Adolescente y Le nain.

El 2014 también supondrá cambios con el nuevo órgano de gobierno que transformará en enero el museo en una fundación pública con más autonomía. “Nuestros objetivos serán incrementar el patrimonio del museo, su valor y su función de estudio y conservación”, explica el vicepresidente segundo del patronato de la Fundación, Joan Oliveras. El Ayuntamiento de Barcelona también considera que con el cambio jurídico se mejorará la eficiencia a la hora de conseguir y tramitar fondos privados. Y es que su principal reto será consolidar un modelo en la línea anglosajona de colaboración pública y privada, con la meta de captar recursos económicos a escala internacional, aprovechando el reconocimiento global del que goza la figura de Pablo Picasso.

El presupuesto aprobado por el Patronato para el ejercicio del año 2014 será de 8.563.760 euros. El ayuntamiento, por su parte, aportará a la Fundación Museo Picasso 750.000 euros anuales.

Con la entrada en funcionamiento de la fundación también cambiará el horario del centro: abrirá una hora antes, a las nueve, y cerrará a las siete; aunque a partir de la primavera, todos los jueves, alargará su horario hasta las 21.30 horas. Más allá de lo referente a la gestión y presupuestos, en el próximo año, el museo de la calle Montcada quiere mostrarse como un centro activo y cercano a la población barcelonesa —sin renunciar a los turistas— con proyectos y actividades atractivos para todos los públicos.

Por Paula Montañà en El País.