25 enero, 2011

El Museo del Ejército (Toledo)

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Introducción
img_01El nuevo Museo del Ejército abrió el pasado mes de julio de 2010 sus puertas en el Alcázar de Toledo, ofreciendo a la sociedad una atractiva oferta cultural articulada en torno a cuatro ejes principales: el propio edificio que aloja al Museo, su nueva exposición permanente, los restos arqueológicos integrados en el mismo, y las ofertas culturales que se deriven de su actividad.

Para alojar al Museo en esta nueva etapa, el Alcázar ha sido intervenido para recuperar los elementos tradicionales del edificio histórico y para construir un nuevo edificio en el que alojar los espacios de acogida para el público, y zonas de infraestructuras y administrativas.

La construcción del nuevo edificio sacó a la luz un importante conjunto de restos arqueológicos que testimonian la presencia humana en este emplazamiento en un amplio abanico temporal, que va desde la época romana a la medieval, y que, integrados en el nuevo edificio, amplían los centros de interés del Museo en esta nueva etapa.

Respetando toda su carga y tradición históricas, el Museo ha transformado la configuración de su exposición permanente. En función de los objetivos establecidos, el Museo pretende mostrarse ahora como un lugar propicio y privilegiado para la identificación de los vínculos entre Ejército y sociedad, estableciendo como vehículo para lograrlo, un discurso expositivo basado en una explicación didáctica de la historia militar y de España que sea comprensible y asequible al público general, al que dota de una moderna museografía y de variados recursos museográficos.

Los nuevos espacios e instalaciones creados en el nuevo edificio construido en el Alcázar, permitirán la prestación de servicios al público y la realización de numerosas actividades de interés social y cultural.

Este conjunto proporciona al Museo del Ejército un potencial que puede situarlo a la altura de las mejores instituciones nacionales e internacionales de la misma naturaleza y características.

Historia del Museo
El Museo del Ejército tiene sus antecedentes en el Real Museo Militar, creado por Real Orden de 29 de marzo de 1.803, en respuesta al interés manifestado en España y otros países europeos, en el ámbito de la Ilustración, por la fundación de instituciones que conservaran y difundieran objetos relacionados con la historia militar. Su formación e instalación inicial fue llevada a cabo por D. JOAQUÍN NAVARRO SANGRÁN, Teniente Coronel del Cuerpo de Artillería, nombrado como Director del Museo, y a cuyas órdenes fue nombrado, como Subdirector D. JUAN ORDOVÁS, Capitán del Cuerpo de Ingenieros.

La Guerra de la Independencia tuvo nefastas consecuencias para el Museo en Monteleón. La contienda tuvo como consecuencia provocar daños en la estructura del edificio, y el deterioro o desaparición de parte de sus colecciones, por desatención, desaparición o saqueo de sus materiales.

En 1814 el Museo logra reiniciar su andadura. Durante el reinado de Fernando VII, y por Real Orden de 8 de marzo de 1816, se autoriza su traslado al Palacio de Buenavista, que continúa siendo su sede aun cuando en 1827, por diversas circunstancias, el Real Museo Militar se divide en dos Museos independientes: Artillería e Ingenieros.

Durante el reinado de Isabel II, el Regente General Espartero elige el Palacio de Buenavista como residencia oficial. En consecuencia, por Decreto de 19 de julio de 1841 se decide el traslado del Museo de Artillería al Palacio del Buen Retiro, del que se conservaba el Salón de Reinos, donde quedó ubicado.

El Palacio del Buen Retiro sufre numerosas reformas estructurales con vistas a su nueva función, procediéndose progresivamente a remodelar el Salón de Reinos, a acondicionar la planta baja para instalar la colección de Artillería (1845), y a desalojar el resto de ocupantes de las distintas dependencias hasta quedar el edificio para uso exclusivo del Museo de Artillería (1871).

En esta época se crean otros Museos Militares, como el de Intendencia, el de Caballería o el de Infantería, que también sufren diferentes vicisitudes en cuanto a su ubicación, a excepción de este último, que siempre tuvo su sede en el Alcázar de Toledo.

Esta dispersión plantea la necesidad de crear un Museo del Ejército mediante la reunión de todos los museos militares correspondientes a las distintas Armas y Cuerpos, con sede en el Alcázar de Toledo. Esta idea, surgida en 1.929 durante el mandato del General Primo de Rivera, no llegó a materializarse de forma definitiva, ya que tras la caída de la Dictadura el General Berenguer la deja sin efecto.

Es durante la Segunda República, siendo presidente D. NICETO ALCALÁ ZAMORA, cuando se crea, mediante Decreto de 16 de diciembre de 1932, el Museo Histórico Militar, para aglutinar a los diferentes museos militares, y al que se le asigna como sede el Palacio del Buen Retiro, que hasta entonces lo era del Museo de Artillería. Quedó constituido por Secciones de las cuatro Armas (Infantería, Caballería, Artillería e Ingenieros) y de los Cuerpos de Intendencia y Sanidad, quedando en Toledo, procedente del Museo de Infantería, la sala de la colección “Romero Ortiz” que por tratarse de un legado, no podía abandonar el Alcázar. Como órgano rector del Museo figuraba la Dirección, y el servicio del Museo se asigna al Cuerpo de Inválidos Militares, siendo la dotación de los presupuestos necesarios a cargo del Ministerio de la Guerra.

Tras la Guerra Civil, el General D. FRANCISCO FRANCO BAHAMONDE, Jefe del Estado, dispone por Orden de 30 de diciembre de 1940, que el Museo Histórico Militar pase a denominarse Museo del Ejército y que mantenga como sede el Palacio del Buen Retiro.

En 1965, la Jefatura del Estado crea, por Decreto 335/1965 de 5 de febrero, un “Patronato del Museo del Ejército” con la misión de organizar y llevar a cabo el traslado del Museo del Ejército al Alcázar de Toledo. Sin embargo, a finales de 1969, la falta de medios económicos para acabar la habilitación del histórico edificio, aplaza el traslado “sine die”, decidiéndose en cambio la creación de diversas salas de exposición permanente en el Alcázar. Así, el 9 de febrero de 1979 se crea, en el Alcázar reconstruido, la Sección Delegada del Museo del Ejército en Toledo.

El 24 de julio de 1996 el presidente del Gobierno, D. JOSÉ MARÍA AZNAR LÓPEZ, decide autorizar el desalojo del Palacio del Buen Retiro para cederlo al Museo del Prado fijando la nueva sede del Museo del Ejército: el Alcázar de Toledo. La remodelación que se emprende sobre el Alcázar para acondicionarlo para este fin, hace que la Sección Delegada cierre sus puertas el día 04 de noviembre de 2.002, siendo sus fondos trasladados a Madrid. También el Museo del Ejército de Madrid cierra al público la visita a su exposición permanente el 30 de junio de 2.005, aunque deja activa una sala para exposiciones temporales hasta finales de 2.007.  A principios de 2008 el Museo del Ejército inicia su traslado al Alcázar de Toledo, dándolo por finalizado el 30 de junio de 2.009.

Según lo establecido en el Real Decreto 1305/2009 de 31 de julio, por el que se crea la Red de Museos de España, el Museo del Ejército es un museo de categoría nacional de titularidad y gestión estatal, adscrito al Ministerio de Defensa.

El 27 de diciembre de 2.009, y dando cumplimiento al acuerdo del Consejo de Ministros de 1.996, el Palacio del Buen Retiro es entregado a los órganos competentes para hacer transferencia de su uso demanial al Museo del Prado.

El Real Decreto 636/2010, de 14 de mayo, regula el funcionamiento y establece la estructura orgánica básica del Museo del Ejército y designa al Alcázar de Toledo como su sede. En él también se establece que el Museo del Ejército depende orgánicamente del Jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra a través del Director del Instituto de Historia y Cultura Militar, y tiene dependencia funcional de la Secretaría de Estado de Defensa.

Programa  Nuevo  Museo del Ejercito
img_02Junto al cambio de sede del Museo del Ejército, el Ministerio de Defensa decide emprender un proceso de revisión de la proyección pública del Museo, y de elaboración de nuevas estrategias y recursos de comunicación con la sociedad. En esta nueva etapa se trata de potenciar la identificación entre el Ejército y la sociedad de la que forma parte. Se pretende presentar al Museo como un lugar propicio y privilegiado para la identificación de los vínculos entre Ejército y sociedad, estableciendo como vehículo para lograr dicha identificación, un discurso basado en una explicación didáctica de la historia militar y de España que sea asequible al público general. 

Como objetivos concretos, el Ministerio de Defensa establece un conjunto de directrices para esta revisión, definiéndose como objetivo al Museo el constituir uno de los principales focos de la cultura militar española, mostrando la historia del Ejército español como parte integrante e inseparable de la historia de España, dando a conocer las aportaciones militares al progreso institucional, social, cultural y científico de España, promoviendo la investigación en el ámbito de la historia y de los ejércitos y potenciando la cultura de defensa como necesidad de toda sociedad organizada.

El conjunto de actuaciones necesarias para facilitar al Museo el cumplimiento de estos nuevos fines, se agrupan en el “Programa para el Nuevo Museo del Ejército”. En primer lugar, el programa aborda la revisión del principal foco de comunicación del Museo con el público: su exposición permanente. Junto a ella, el programa aborda la elaboración de un proyecto arquitectónico que diese satisfacción tanto a las exigencias de la nueva museografía como a los nuevos recursos e infraestructuras necesarios para la totalidad de las actividades del Museo.

Para comenzar a abordar la revisión de la exposición permanente, en noviembre de 1997, se crea una  Comisión Historiográfica Asesora del Nuevo Museo del Ejército, a la que sustituye en enero de 2003, por diversas razones, un Comité Científico para la elaboración del nuevo Plan Museológico.

Como marco regulador de este Programa, y para financiar las actuaciones contenidas en el mismo,  el Ministerio de Defensa firma en 1.997 con el Ministerio de Educación y Cultura (hoy Ministerio de Cultura) un convenio específico con este fin, creándose en el seno de dicho convenio un instrumento para el cumplimiento de dicho Programa, la Comisión Mixta de Seguimiento. Este convenio es ampliado mediante un acuerdo complementario el 8 de abril de 2003. Para impulsar y dirigir las actuaciones de este Programa en el seno del Ministerio de Defensa, y dependiente directamente de dicho Ministerio, éste crea, mediante Orden Ministerial 124/2002, la figura del Comisionado para el Programa del Nuevo Museo del Ejército, cargo que ha sido desempeñado por el General de Ejército D. JOSE FAURA MARTÍN, y los Generales de División D. FRANCISCO JAVIER ZORZO FERRER y D. LUIS JAVIER SÁNCHEZ NOAILLES. 

Historia del edificio
El Alcázar de Toledo tiene sus orígenes en una fortaleza construida por los romanos, y modificada y adaptada posteriormente por visigodos y árabes. El rey Alfonso VI, tras la conquista de la ciudad en 1085, fijó su residencia en él. Esta tradición la siguieron Carlos I y Felipe II tras la reconstrucción efectuada en 1535.

El edificio fue destruido durante la Guerra de Sucesión, hacia 1710. En 1771, Carlos III lo cede al Cardenal Lorenzana para que fundara en él la Casa de la Caridad. Sin embargo, el edificio vuelve a sufrir un nuevo desastre y es incendiado por las tropas de Napoleón en 1810. Por este motivo, será reedificado en 1882, momento en el que se instala la Academia General Militar. Pero de nuevo conoce la desgracia, y otro incendio lo destruye apenas siete años después. De nuevo será construido y dedicado al mismo fin de academia militar, hasta el asedio y destrucción sufridos en la Guerra Civil.

Tras su reconstrucción en la década de 1950, respetando la estructura antigua del edificio debida a Alonso de Covarrubias, se crea en el Alcázar el Museo del Asedio y se traslada, en 1979, una Sección Delegada del Museo del Ejército, en la que destacaba su colección de armas, muchas de ellas procedentes de la Fábrica de Armas de Toledo y las maquetas de cinco importantes batallas de la Historia de España.

En 1994 la Biblioteca Pública del Estado gestionada por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, posteriormente denominada Biblioteca Regional de Castilla-La Mancha, ocupa la segunda planta del Alcázar, de acuerdo con los términos establecidos en la Resolución 64/1994, de 24 de junio (BOD nº 131 de 6 de julio de 1.994). 

Con la decisión del traslado del Museo del Ejército al Alcázar de Toledo, se ponen en marcha un conjunto de actuaciones que, agrupadas en el “Programa para el Nuevo Museo del Ejército”, facilitar al Museo el cumplimiento de sus nuevos fines. Entre ellas, se aborda la elaboración de un proyecto arquitectónico sobre el Alcázar que diese satisfacción tanto a las exigencias de la nueva museografía como a los nuevos recursos e infraestructuras necesarios para la totalidad de las actividades del Museo.

En 1998 (BOE nº 90 de 15 de abril), el Ministerio de Cultura convocó, mediante concurso público, la redacción del anteproyecto arquitectónico para la “Nueva sede del Museo del Ejército en el Alcázar de Toledo”, proyecto que fue adjudicado a la UTE DIONISIO HERNÁNDEZ GIL – FRANCISCO FERNÁNDEZ LONGORIA PINAZO – MACUA & GARCÍA RAMOS, y que contemplaba la actuación sobre el Alcázar en dos fases, la construcción de un edificio de nueva planta (denominada Fase I) destinado a alojar los diferentes espacios de acogida para el público, la administración del edificio, y los talleres, almacenes, servicios e infraestructuras necesarios para el funcionamiento del Museo, y la rehabilitación del edificio histórico (denominada Fase II) para alojar a la nueva exposición permanente.

Las obras de la Fase I comenzaron el 28 de julio de 2003 y finalizaron en diciembre de 2007. El proyecto consistió en la construcción de un edificio de nueva planta bajo la plaza norte existente en el Alcázar, respetando su elevación y dimensiones. Sin embargo, la aparición de restos arqueológicos durante el proceso de excavación de esta explanada norte obligaron a su preservación, modificándose así el proyecto original de manera que se alojara a los restos en un gran vestíbulo y desplazándose hacia el norte el resto del edificio, ocupando el talud y la rampa de acceso que existían antes del inicio de las excavaciones.

La nueva construcción alberga todo el conjunto de infraestructuras necesarias para el funcionamiento de ambos edificios y un conjunto de espacios y locales para usos diversos. Se han instalado equipos de media y baja tensión, de climatización y ventilación,  especiales (altavoz y rack), fontanería, gas, grupo electrógeno, de detección y  extinción de incendios, un sistema de gestión, una puerta automática en la entrada principal, medios para transporte de personas y piezas (escaleras mecánicas, ascensores para público y montacargas), y para tratamientos de residuos.

Un elemento singular que destaca en este edificio es la creación de un muro cortina de mármol translúcido, que cierra la cara este del cubo que conforma la explanada norte del Alcázar. Este muro supone una de las mayores realizaciones de este material existentes en el mundo. Las piezas de mármol que lo componen miden 1,60 x 0,80 m cada una, y están compuestas por una fina lámina de 8 mm de espesor de mármol de tonalidad rosada procedente de la zona de Estremoz (Portugal). Para conseguir una resistencia adecuada, están laminadas con dos vidrios de 8 mm de espesor. Cada pieza así constituida, tiene un peso total de más de 100 kg. La estructura completa del muro supera los 330 m², y debido a su altura, cercana a los 9 metros, cuenta con una estructura contraviento.

Las obras de rehabilitación del edificio histórico (Fase II) dieron comienzo el día 26 de noviembre de 2002 y finalizaron en diciembre de 2005. Sus objetivos fundamentales fueron los siguientes:

Creación de “naves vacías”
Adaptación del edificio a la normativa vigente, en especial de Protección Contra Incendios y de Accesibilidad
Construcción de nuevos núcleos de comunicación vertical (escaleras y ascensores)
Creación de un nuevo acceso por el torreón sudoeste para la Biblioteca Pública de Castilla-La Mancha
Construcción de un acceso de comunicación enterrado, para instalaciones y piezas, que comunicase ambos edificios
Restauración de elementos de interés existentes (covachuelas y Simplón)

A estas actuaciones, hay que añadir otras complementarias como fueron la restauración de los artesonados de madera en pandas del patio y la Capilla Imperial, la restauración del arco árabe o la restauración de otros elementos encontrados durante la intervención, como unas escaleras de caracol y un aljibe.

Para hacer posible la comunicación entre los dos edificios, el histórico y el nuevo, se proyectaron dos accesos: el primero, situado en el nivel 3 del edificio nuevo, es un túnel de comunicación que sirve para el traslado de piezas hasta el Alcázar. El segundo, situado en el nivel 5 bis, combina la acción de unas escaleras mecánicas y una galería de acceso al Alcázar que permite el paso al edificio de personas desde la pasarela situada sobre los restos arqueológicos.

Como complemento a las dos actuaciones principales, para la remodelación total de la parcela que ocupa el Alcázar se han llevado a cabo otros proyectos complementarios, como son la consolidación de los restos arqueológicos, finalizada en noviembre de 2007, el acondicionamiento de los jardines y del monumento de Juan de Ávalos, finalizado en julio de 2008, la adecuación de zócalos, iluminación y seguridad, finalizada en septiembre de 2008, y la reparación de las cubiertas del edificio histórico, finalizada en noviembre de 2008.

La colección
img_03Los fondos que constituyen el Museo del Ejército, son absolutamente singulares. Son objetos que, a buen decir, poseen  alma: al valor intrínseco del objeto como tal hay que unir su carácter de testigo de acontecimientos históricos, y de transmisor de los valores que a través de él se representan.

El contenido de la colección fundacional del Museo del Ejército, muy en el ámbito de la época, obedece a su innovador ideario pedagógico, orientado a la formación del estamento militar, acorde con los principios de la Ilustración. Está constituido por tres conjuntos básicos de piezas: el Gabinete perteneciente al General francés Marqués de Montalembert (maquetas y modelos de fortificación), los modelos reunidos desde mediados del siglo XVIII en el Arsenal de Artillería de Madrid, y diversos objetos históricos donados por militares y miembros de la nobleza, entre ellos el propio Godoy.

En sus primeros años de vida, el Real Museo Militar, siguiendo la estela de otros Museos Militares europeos, centró buena parte de sus actividades en reunir una amplia colección, fundamentalmente de modelos y maquetas. Hasta la primera mitad del siglo XIX, esta actividad quedó ralentizada por los avatares políticos propios de la época. Es a partir de 1830, cuando el Museo de Artillería inicia un período de rápido enriquecimiento mediante el ingreso continuado de fondos, no ocurriendo igual con el de Ingenieros, que dada la precariedad de sus instalaciones, vería retrasada su expansión hasta la década de 1840.

Si algo caracteriza a la colección del Museo del Ejército es la heterogeneidad de sus fondos. Las colecciones que actualmente alberga el museo se han ido conformado a lo largo de los años con objetos de procedencia muy diversa, debiéndose destacar el gran interés de los sucesivos directores de los diferentes Museos Militares por atesorar todo tipo de objetos, documentos y recuerdos históricos que pudieran ser valiosos para la institución.

Una de las formas de ingreso más habituales, es el envío al Museo de numerosos objetos por parte de organismos civiles y dependencias militares: como ejemplos, podemos citar la creación en el Museo de Ingenieros de la colección de materiales de construcción, minerales y maderas remitidos por las respectivas Comandancias; o la formación por el Museo de Artillería de una de las mejores colecciones de artillería gracias a la labor de rescate realizada por las Fundiciones, los Parques de Artillería  y los propios artilleros; o también la actuación de los militares destinados en los territorios de ultramar (América y Filipinas) o en el norte de África, que se preocuparon de enviar a la Península numerosos objetos no sólo de carácter militar (artillería, maquetas, modelos, …) sino también curiosidades de tipo etnográfico.

Las donaciones y legados testamentarios, también han permitido el ingreso de objetos significativos, de recuerdos históricos o de colecciones completas, como el Museo Romero Ortiz, la colección de la Casa Ducal de Medinaceli, del Duque del Infantado,  o la colección Sobejano, entre otras. También hay que destacar la llegada de varias colecciones de carácter militar, como las procedentes de los Cuerpos de Sanidad Militar y de la Guardia Civil.

El Museo del Ejército conserva en la actualidad 36.400 objetos, de carácter muy diverso, que se reparten entre su sede toledana y los depósitos realizados en otros museos militares, en unidades del Ejército de Tierra y en instituciones civiles. La calidad y cantidad de estos objetos constituyen un patrimonio de gran riqueza, variedad y complejidad: conjuntos como los formados por la artillería medieval, renacentista y contemporánea, la armería de la Casa Ducal de Medinaceli, la colección de armas que recoge el proceso evolutivo de las armas blancas y de fuego portátiles, las banderas históricas, los uniformes, emblemas y condecoraciones o los soldados-miniatura, constituyen las joyas del Museo del Ejército, a las que se suman piezas singulares y emblemáticas con una importancia histórica de primer orden, como la espada jineta de Ali-Atar, diversos objetos pertenecientes a Boabdil, último rey de Granada, o una tienda indo portuguesa, la llamada tienda de Carlos V.

Los fondos del Museo del Ejército se agrupan en diferentes colecciones. En ellas destacan, por su importancia los conjuntos de:

Armas, que agrupa un total de 12.500 objetos, en los que distinguimos las colecciones de arma blanca, arma de fuego portátil, arma defensiva (armaduras y elementos asociados, municiones, o la de artillería, que con un total de 900 fondos abarca una de las mejores representaciones de piezas de artillería medieval y renacentista existentes en el mundo.

Textiles, que agrupa sobre 7.500 objetos en la colección de enseñas, indumentaria y uniforme, e insignias y condecoraciones.

Bellas Artes, conjunto que agrupa unos 6.500 fondos, entre los que destacan las colecciones de fotografía, dibujo y documento gráfico, pintura y escultura.

Un conjunto de composición heterogénea, pero no por ello menos importante, en el que podemos resaltar las colecciones de numismática y filatelia, con cerca de 4.000 piezas, maquetas, modelos y miniaturas, con más de 2.500 piezas, o patrimonio etnográfico y arqueológico, con una representación cercana a 1.000 piezas

El proyecto museográfico
img_04El traslado al Alcázar supone para el Museo del Ejército mucho más que un mero cambio geográfico. Se aborda un complejo proyecto con el que se pretenden establecer las bases para un nuevo concepto de museo: un nuevo concepto, para un museo bicentenario. Las directrices marcadas por la Subdirección General de Patrimonio Histórico Artístico del Ministerio de Defensa suponen una modificación al tradicional modelo expositivo existente en Madrid. El nuevo discurso expositivo mostrará la historia del Ejército de Tierra español como parte de la historia de España, mutuamente condicionadas entre sí, introduciendo la exposición de aspectos de la política general, de defensa y militar e institucional de cada momento histórico, y debiendo otorgar a los contenidos un enfoque marcadamente didáctico, accesible y comprensible para un público no especializado, atractivo para todos los sectores sociales y edades y que constituya un lugar privilegiado de aprendizaje de la historia del Ejército Español y, a través de ella, la de España.

De esta forma, y manteniendo íntegra toda su carga de historia y tradición, el Museo aborda una redefinición de su museología.

Bajo la supervisión del General Comisionado para el Proyecto del Nuevo Museo del Ejército y dirigido por la Dirección General de Relaciones Institucionales del Ministerio de Defensa, un Comité Científico Permanente elaboró un nuevo Plan Museológico, para el que contó con la colaboración de un grupo interdisciplinario de más de 70 investigadores y técnicos, entre los que se contaban historiadores de reconocido prestigio, estudiosos de cada una de las épocas contempladas en el discurso histórico, especialistas en cada una de las colecciones del Museo, y un equipo de documentación y gestión de piezas. La articulación de los contenidos del discurso histórico, han sido publicados por el Servicio de Publicaciones del Ministerio de Defensa en 2006, en una obra de tres tomos bajo el título de “Aproximación a la Historia Militar de España”.

El discurso histórico se complementa y enriquece mediante ampliaciones temáticas específicas, que permiten mostrar la riqueza e importancia de las colecciones del Museo por sí mismas y ampliar las lecturas del discurso histórico.

Finalizado el Plan Museológico, un equipo especializado se dispuso a articular el nuevo discurso expositivo mediante el diseño de una nueva museografía y la selección de las piezas más representativas. El  diseño de la nueva museografía fue adjudicado mediante concurso público a la UTE VICENS-ESTRADA, BASOLS y MACUA&RAMOS.

Finalizado el diseño de la museografía, su ejecución ha sido adjudicada, mediante concurso público, a la empresa GPD PROYECTOS.

La exposición permanente
La nueva exposición permanente se instala sobre una superficie aproximada de 8.000 m² (el doble de la superficie expositiva de Madrid) de los 16.000 m² totales construidos en el Alcázar (el triple de la superficie construida en Madrid) articulada en dos grandes niveles expositivos: un conjunto de siete salas que describen, a través de siete períodos cronológicos, las características históricas de un abanico temporal que va desde el siglo XV hasta la actualidad, y un conjunto de trece salas monográficas que abordan la contemplación de conjuntos o colecciones específicos.

Las salas cronológicas se muestran de acuerdo a la siguiente distribución: La Monarquía Hispánica (1492-1700), La Monarquía Ilustrada (1700-1788), Liberales y Absolutistas (1788-1843), El Estado Liberal (1843-1874), la Restauración monárquica (1874-1923), El siglo XX y El Ejército en el tiempo presente.

Para facilitar la comprensión de los distintos aspectos que conforman cada una de estas épocas, éstos se presentan bajo cinco rutas o áreas temáticas que inciden en cada uno de ellos. La ruta “España y su Historia Militar”, proporciona el entramado básico de la historia de España, su formación, formas de gobierno y los principales aspectos de su política exterior. La ruta “Organización Militar”, describe aspectos relativos a la organización del ejército de cada momento, los modos de reclutamiento, el modo de vida del soldado, centros de enseñanza, y los símbolos y valores militares. La ruta “Los Medios Materiales”, muestra los aspectos relacionados con la innovación técnica en el Ejército, armamento, vehículos, equipos, construcción, ciencia y técnica militares. La ruta “El Arte de la Guerra” trata de la táctica y la estrategia predominante en cada momento, así como de los conflictos armados en los que España participa en cada época. Finalmente, la ruta “Ejército y Sociedad” plantea los vínculos entre uno y otra y expone las aportaciones científicas, técnicas y culturales con las que a lo largo de la Historia del Ejército éste ha contribuido al desarrollo social.

Esta articulación del modelo expositivo elaborado para el discurso cronológico, potencia y enriquece la lectura del mismo ya que permite no sólo una lectura cronológica lineal, sino que es posible establecer lecturas transversales temáticas que tengan como base las rutas descritas, lo que supone una indudable ventaja y riqueza para el visitante al permitirle ampliar las posibilidades de aprendizaje de los contenidos y elegir, de un modo flexible, la perspectiva por la que esté más interesado.

La variedad de las colecciones permite también complementar el discurso histórico con la lectura de otros aspectos propios de la institución militar, esta vez con carácter monográfico, en salas que, según el tema propuesto, unas veces muestran fondos pertenecientes a una misma disciplina o colección y otras veces muestran conjuntos que poseen un carácter multidisciplinar. Son las denominadas Salas Temáticas. Al primer grupo, pertenecen las salas de Armas blancas, de Armas de fuego portátiles, de la Historia de la Artillería, de La Uniformidad del Ejército español, de Las Banderas, la de Condecoraciones, la de Fotografía Histórica y la sala de Las Miniaturas. Al segundo grupo, pertenecen las salas de la Historia del Museo, de la Historia del Alcázar, de la Colección de la Casa Ducal de Medinaceli, del Museo Romero Ortiz y la de Patrimonio Etnográfico.

En la nueva exposición permanente se muestran un total de 6.500 piezas, que forman parte de alrededor de 4.600 fondos museográficos.

El aspecto didáctico de la nueva exposición permanente queda reforzado por el uso de recursos museográficos complementarios que permiten ampliar el diálogo público-colecciones, facilitando al visitante una mayor comprensión tanto del objeto expuesto como del discurso cronológico o temático en que éste se sitúa.

La exposición permanente así configurada, no sólo proporciona un espacio de encuentro entre Ejército y sociedad en el que ésta entienda el significado y el papel de su Ejército, sino que representa una auténtica plataforma de encuentro cultural y educativo. Los contenidos de la exposición permiten su uso y adaptación a los contenidos curriculares de los diferentes niveles del sistema educativo, y en disciplinas  diversas como puedan ser las Humanidades, el Arte, la Antropología, la Arquitectura, la Ingeniería, la Medicina o la Química.

Recursos informativos y accesibilidad
img_05El Museo cuenta con un variado conjunto de apoyos para la visita pública, concebidos para facilitar al visitante una correcta interpretación de los contenidos que se presentan en las salas. Los criterios establecidos, tienen en cuenta el rigor en los contenidos científicos de los apoyos, la calidad de su presentación estética y su facilidad de comprensión por un público no especializado.

Todos los soportes informativos se presentan en español y en inglés. Las audioguías incorporan tres idiomas más, francés, italiano y alemán.

Los apoyos para la visita a los contenidos de la exposición permanente se concretan en la presencia de:

CARTELAS: En español e inglés, incluyen los datos elementales de cada obra (título o identificación, autor, datación, técnica y materia).

AUDIOVISUALES, INTERACTIVOS, ESCENOGRAFÍAS Y JUEGOS: El poder de atracción de este tipo de recursos se basa en la explotación del potencial informativo y visual de la imagen. Su uso está concebido para suplir la carencia de piezas o para contextualizar otras, permitiendo ofrecer al visitante la posibilidad de establecer contacto directo con una época o situación específica. Instalados sobre la totalidad de la exposición, estos recursos ofrecen al visitante la posibilidad de profundizar en un determinado tema, o la posibilidad de poner en juego sentidos como el oído, el tacto o el olfato.

AUDIOGUÍAS: En español, inglés, francés, italiano y alemán. Se ha realizado una selección de algunas de las piezas más significativas que permiten ilustrar al visitante durante su recorrido por las salas, profundizando en el contexto histórico y en otros aspectos significativos.

El visitante podrá encontrar información adicional a la ofrecida en la visita a las salas de exposición en otros soportes que igualmente están a su disposición como:

FOLLETO DE INFORMACIÓN GENERAL: Versión en español y en inglés y francés. Una publicación que facilita la visita, ofreciendo información simplificada y datos prácticos sobre el Museo. 

GUÍA BREVE: En español y próximamente inglés. Una presentación sintética y concisa de los contenidos de la exposición, ilustrada con imágenes en color.

WEB: Se mostrará en castellano, inglés, francés, portugués  e italiano.  La nueva web del Museo (http: //w.w.w.museo.ejercito.es) es un espacio vivo, abierto y dinámico que cuenta con una imagen renovada y con los dispositivos y recursos adecuados para dar un correcto servicio a sus usuarios. En ella se contará, en todo momento, con información actualizada de los programas y actividades desarrollados por el Museo. De igual modo, contendrá recursos descargables e información útil para la visita al mismo.
Como cumplimiento de la obligación de garantizar el acceso a la cultura, se han incorporado algunas ayudas y recursos arquitectónicos para favorecer el acceso a la visita a personas con distintas discapacidades.

Servicios del Museo

HORARIOS
Del 1 de octubre al 31 de mayo, de 10:00 a 19:00 horas
Del 1 de junio al 30 de septiembre, de 10:00 a 21:00 horas
Domingos: de 10:00 a 15:00 horas
Cerrado: todos los lunes del año, festivos incluidos, 1 y 6 de enero, 1 de mayo, y 24, 25 y 31 de diciembre, así como aquellos días que por alguna circunstancia especial o hecho relevante se determinen, lo que será oportunamente comunicado al público con antelación.

TIENDA – LIBRERÍA.
En la tienda del Museo se pueden adquirir las guías y catálogos editados por la institución, publicaciones generales relacionadas con los fondos de su colección y con la historia y cultura militar, y otros artículos de papelería y regalo de cuidada selección, acordes con el carácter del Museo.

ÁREAS DE DESCANSO.
El Museo posee, a lo largo del recorrido por su exposición permanente, áreas de descanso específicas. Existen asimismo asientos repartidos por diferentes espacios exteriores (pandas del claustro). 

CONSIGNA.
El Museo dispone de un servicio de consigna gratuito, para que el visitante que lo desee pueda depositar sus objetos de forma que le permitan realizar la visita con mayor comodidad.

UTILIZACIÓN DE ESPACIOS.
El Museo dispone de espacios no expositivos, como el Auditorio-salón de actos y la Sala de exposiciones temporales, que puede ceder para la realización de actividades de carácter cultural (conciertos, reportajes fotográficos, periodísticos y cinematográficos, actuaciones teatrales, ciclos de conferencias, reuniones, etc.).

El auditorio o salón de actos tiene acceso tanto desde el interior del Museo como desde el exterior, siendo posible su utilización de forma independiente a la visita pública del Museo. Posee 204 butacas dotadas de iluminación y toma de corriente individuales. Cuenta con una pantalla panorámica, controles de iluminación de la sala y con sistemas para proyección de audiovisuales, traducción simultánea y para el servicio a la prensa, y tiene una zona reservada para autoridades o conferenciantes, totalmente acondicionada para la atención de los mismos.

EXPOSICIONES TEMPORALES.
Una de las más importantes aportaciones realizadas por la intervención efectuada sobre el Alcázar, ha sido la construcción de un amplio espacio destinado para ser usado como sala de exposiciones temporales. Con casi 800 m² prácticamente diáfanos y con una altura de seis metros, este espacio puede alojar una o más exposiciones temporales simultáneamente, lo que proporciona al Museo un potente instrumento divulgativo y de comunicación. El Museo ofrecerá un programa anual de exposiciones temporales, que tendrán como escenario la sala de exposiciones temporales.

PROGRAMACIÓN DE ACTIVIDADES CULTURALES Y EDUCATIVAS.
El Museo ofrece un programa anual de actividades didácticas y culturales de carácter periódico (talleres familiares, pieza del mes, itinerarios infantiles, cuentacuentos, visitas temáticas, visitas taller escolares e itinerarios escolares. 

También tiene previsto realizar otros tipos de actividades culturales de carácter no periódico, como son visitas taller de vacaciones,  o jornadas de historia viva.

De igual forma, participará o acogerá actividades divulgativas y científicas (conferencias, mesas redondas, cursos y seminarios, conciertos, y otros).

AULA DIDÁCTICA
Es un local completamente climatizado con una superficie aproximada de 220 m², con dos zonas diferenciadas: una zona reservada para trabajo del personal especialista y otra zona diáfana para el desarrollo de las actividades didácticas.

Por su situación, permite el desarrollo de actividades que pueden tener lugar tanto durante el horario de visita pública del Museo como fuera de él.

BIBLIOTECA Y ARCHIVO.
Pueden acceder a sus fondos investigadores y estudiantes especializados, solicitando con antelación el día y la hora de la consulta.
Horario: de lunes a viernes de 10,00 a 14,00 horas.

CONSULTA DE FONDOS MUSEÍSTICOS.
Previa solicitud cursada por los interesados a la Dirección del centro.

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