15 octubre, 2014

El Louvre justifica la visita privada de Beyoncé por ‘razones de seguridad’

beyonce

Sonrisa misteriosa ante la Mona Lisa, abrazo amoroso junto al beso de Psique y Cupido… La visita de Beyoncé y familia al Louvre -el museo más visitado del mundo- fue tan poco concurrida que la cantante, su marido y su hija tuvieron ocasión de imitar a su antojo las obras de arte o hacerse ‘selfies’ ante ellas. El museo ha justificado que tan cómodo paseo se debió a razones de seguridad, tanto para los visitantes como para las obras de arte.

El tour de Beyoncé, su marido Jay Z y su hija Blue Ivy por la pinacoteca -que el año pasado tuvo nueve millones de visitantes- se produjo el pasado martes a última hora, cuando la familia se encontraba en París, al parecer buscando casa para comprar en la capital gala.

Sin embargo, no fue hasta este fin de semana cuando se vio desde dentro su paseo por la pinacoteca. El matrimonio compartió en las redes sociales y en su página web decenas de instantáneas que se habían hecho en el interior del Louvre, en las que podía apreciarse que las salas del museo estaban totalmente vacías. Además de no tener que abrirse paso entre turistas (y carteristas), ni siquiera se ve en las imágenes la barrera de seguridad que habitualmente impide a los visitantes acercarse a la ‘Mona lisa’.

“Beyoncé y Jay Z ‘privatizan’ el Louvre”, titulaban este lunes y martes muchas publicaciones francesas. La visita de las estrellas se producía sólo unos días después de que el gobierno galo anunciase que este museo, Versalles y el museo d’Orsay abrirán a partir de ahora todos los días de la semana para tratar así de absorber su tremendo flujo de visitantes. Sólo el año pasado, nueve millones de personas recorrieron los pasillos del Louvre.

Así que tras conocerse la visita de Beyoncé, Jay Z y su hija (dos horas y media en solitario por las salas de la pinacoteca), el Louvre se apresuró a aclarar a la cadena pública TF1 que no se habían cerrado las puertas del museo para la visita.

“No, eso no se contempla. No hay ‘privatización’ en el sentido de cerrar las salas”, explicó un portavoz del museo. Lo que se hizo fue invitar a la pareja a visitar el museo a las 19.30 del martes, día en que la pinacoteca está (por ahora) cerrada al público.

“Es lo que se hace para las grandes personalidades, por evidentes razones de seguridad, tanto de las obras de arte como de las celebridades”, prosiguió el portavoz.

Pese a este trato exclusivo, lo cierto es que Jay Z llegó con bastantes malas pulgas aquel día al museo, a juzgar por cómo trató a un turista que preguntó a un guarda de seguridad quién era el ilustre visitante. “¿Y tú?”, le espetó Jay Z.

Por El Mundo.