23 noviembre, 2010

El Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, 22 años de salud para las obras de arte

Untitled-1El Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico es uno de esos escasos lugares en España donde el arte va a tratarse para recuperar su esplendor sin perder su antigüedad. En sus veinte años de historia han pasado por las manos de sus expertos en restauración más de 10.000 objetos y obras artísticas a los que se han devuelto sus colores, la luz que quisieron plasmar sus autores y hasta imágenes que habían desaparecido por el desgaste del tiempo.

Como cualquier centro de salud avanzado, los peculiares “pacientes” del IAPH son sometidos, previo a su “tratamiento” a pruebas diagnósticas con las más modernas tecnologías de imagen y resonancia, desde la fibra óptica a las ecografías magnéticas. Los resultados de laboratorio, con especialistas en química, biología y estratigrafía, aconsejan en cada caso el método más adecuado. De ellos han sido pacientes las más conocidas, admiradas y reverenciadas imágenes andaluzas, como la Virgen de la Estrella de Triana, de Martínez Montañés, cuando estuvo en las instalaciones del antiguo monasterio cartujo de Santa María de las Cuevas, en el recinto que fue de la Expo92 en Sevilla.

De San Telmo a Triana
Untitled-2Pero, como informa Javier Rubio en su reportaje para elmundo.es (http://www.elmundo.es/elmundo/2010/11/19/andalucia_sevilla/1290184220.html), el proyecto estelar del Instituto Andaluz en estos veintidós años de trayectoria al servicio del patrimonio, ha sido la restauración de la capilla del palacio de San Telmo, sede de la Presidencia de la Junta de Andalucía, dedicada a la Virgen del Buen Aire a la que se encomendaban los navegantes antes de cruzar el Atlántico. Allí, un equipo multidisciplinar de 45 personas ha trabajado durante cinco años para recuperar 110 obras de arte entre las que se encontraban frescos, molduras, tallas y óleos.

Untitled-3En la capilla, hoy desacralizada, bullen de actividad los talleres del IAPH, como si se tratara de los quirófanos de cualquier sanatorio. En la sala de triaje, los técnicos aplican radiografías para descubrir clavos, oquedades y rellenos en esculturas; buscan superposiciones, barnices oxidados, pátinas añadidas y repintados en tablas y lienzos. Un complejo entramado de luces (rasantes, ultravioletas, fluorescentes) revelan los desperfectos que presentan los bienes muebles catalogados como de interés cultural.

Después, las piezas pasarán al taller de la especialidad que corresponda. En el de pintura, por ejemplo, se repasan las zonas despintadas de los cuadros, siempre con acuarelas y pigmentos sintéticos que aseguren la estabilidad de las obras.

Actualmente, se trabaja sobre una obra de Juan de Sevilla (1643 – 1695), un pintor barroco español, encuadrado en la escuela granadina de pintura como el más directo continuador de Alonso Cano. ‘La exaltación de la eucaristía’ es la pintura de mayores dimensiones que ha pasado por el IAPH, pero no necesariamente el mayor de los retos a que se han enfrentado los restauradores del Instituto. “Quizás lo más exigente fue la restauración del retablo de Pedro de Campaña en la iglesia de Santa Ana, en Triana”, comentan.

Operaciones mínimamente invasivas
Untitled-4Como en cualquier centro médico, el principio que rige toda restauración es recuperar las obras con la mínima intervención, lo que se consigue con tecnologías mínimamente invasivas, como las que se aplican en los talleres de escultura, a quienes no faltan pacientes de entre las numerosas pero no siempre bien conservadas obras maestras de la imaginería policromada de Andalucía.

Un buen ejemplo de esas técnicas de recuperación que tratan de evitar al máximo el “sufrimiento” de la obras es la técnica de limpieza de pigmentos pictóricos (ya sean temple, óleo o acuarela) mediante un láser que evita cualquier contacto físico con la pieza en el que se ha especializado el IAPH.

Untitled-5Operaciones como la desinsectación de la madera de un crucifijo se llevan a cabo en una cámara en la que se insuflan gases inertes, como el argón, que desplaza el aire y mata a los xilófagos por asfixia, con la vigilancia continua de todo el proceso por medio de sensores.

En la sección de textiles, estandartes, pendones y banderolas representativos de cofradías, mantos de imágenes o vestimentas rituales reciben también un esmerado tratamiento:  se reparan desgarros, se eliminan zurcidos, se limpian urdimbres y se reponen con tejidos naturales y pigmentos sintéticos jirones y pérdidas de tela.

El taller bibliográfico, sin embargo, puede recomponer con libertad documentos y libros aplicando pasta de papel a la que se fija la hoja original. Los especialistas están ensayando con la técnica del papel japonés para recuperar páginas de la historia, como el contrato de aprendizaje entre el imaginero Martínez Montañés y su discípulo Juan de Mesa suscrito el 7 de noviembre de 1607 ante el escribano público Jerónimo de Lara.

Nuevos patrimonios
Untitled-6Las nuevas instalaciones en un edificio anexo inaugurado en 2008 han permitido una cadencia de una treintena de documentos originales recuperados al año y la incorporación de nuevas disciplinas como la paleobiología, que examina restos arqueológicos para establecer pautas de comportamiento históricos.

Entre los nuevos patrimonios bajo la lupa del IAPH se encuentra el rico acervo etnográfico de usos, costumbres, oficios, cantes, expresiones y fiestas andaluzas en peligro de desaparición. Un atlas actualmente en elaboración permitirá inventariar este patrimonio emergente que ha cobrado nueva actualidad con la declaración del Flamenco como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

Untitled-7Lo mismo se pretende aplicar al paisaje tanto natural como intervenido por la mano del hombre, cuya protección establece el vigente Estatuto de Autonomía como bien intangible.