20 septiembre, 2011

El Guernica no se mueve

La ley del Museo Reina Sofía no contemplará el traslado del “Guernica”, a pesar de los deseos, intereses y continuas peticiones que se han constatado desde el País Vasco. Según informaba Leire Gondra en Deia, el sábado 10 de septiembre, el director del Museo madrileño, Manuel Borja-Villel afirma que la fragilidad y el gran tamaño del lienzo lo hacen vulnerable a cualquier vibración o movimiento. Y preparan otro informe sobre la obra que irá en esa misma línea

manuel_borja_villelPara Borja-Villel, el cuadro de Picasso es el icono del siglo XX y su llegada a España “fue un símbolo de una cierta normalización política y de la recuperación de un pasado. Algún historiador ha mencionado que la Transición democrática en España realmente tiene lugar cuando llega el Guernica, incluso más: cuando se le saca la protección de cristal y desaparecen los guardias civiles que lo acompañaban”.

La obra es fundamental para el Museo Reina Sofía, que presume de ser el reflejo del siglo XX artístico del Estado español, cuyo momento central en las vanguardias históricas fue a finales de los años 20 y los 30 “y en concreto –remarca su Director- este punto específico que es el pabellón de la República y el Guernica como pieza clave”.

A principios de septiembre, el Senado rechazó el traslado del “Guernica” a Euskadi, a pesar de ser una aspiración repetida e histórica del nacionalismo vasco. El director del Reina Sofía “más allá de lo que yo pueda opinar a nivel histórico o no histórico del sentido que pueda tener una obra en un sitio o en otro”, señalaba unas “razones técnicas que previenen cualquier movimiento del cuadro”.

El cuadro estuvo viajando sin cesar durante los años 40 y 50 por Europa y por EE.UU. recabando fondos para el gobierno de la República, para el exilio o simplemente mostrándose, hasta que Picasso decidió que no podía viajar más. Era un cuadro que viajaba enrollado y que viajaría por última vez cuando volviese a España y fuesen restauradas las libertades democráticas.

Hace años un informe de técnicos españoles y extranjeros fue unánime en la recomendación de que el cuadro viajara más, precisamente por su tamaño, por su fragilidad… “Hay razones técnicas que lo impiden –afirmaba para Deia Manuel Borja- Villel-. No es el único cuadro en esa situación; todos los museos tienen obras que nunca salen de su espacio: Por una parte, por razones de contextualización, que son fundamentales para la narración que se cuenta a partir de la colección de un museo; y por otro lado, por razones de conservación. En este caso las razones de conservación del Guernica son contundentes dada la fragilidad del lienzo y su tamaño”.

guernica

No faltan desde el nacionalismo vasco institucional, mediático y social quienes afirman que los informes a los que alude el director del Reina Sofía han sido rebatidos por expertos internacionales para los que “resulta difícil entender que en el siglo XXI, con la tecnología del momento, exista alguna obra que se resista al traslado” y, por lo tanto, es posible dicho traslado sin dañar la obra.

Para Manuel Borja-Villel, sin embargo, el estudio exhaustivo realizado por expertos restauradores fue contundente en cuanto a los riesgos de mover el “Guernica”. “Ese otro informe yo no lo he visto, y me gustaría verlo. Pero el informe de expertos nacionales e internacionales de los grandes museos y departamentos de conservación y restauración, dice que este cuadro no se puede mover”.

¿Y pueden existir decisiones políticas más allá de las técnicas?
Más aún. Borja-Villel considera que no puede haber decisiones políticas por encima de las técnicas.  “No por parte de este museo, que no tiene razones políticas de ningún tipo. En este sentido el museo es soberano. De hecho, no hemos recibido ni yo ni creo que nadie, presiones ni en un sentido ni en otro. Ha habido peticiones y estas peticiones se han respondido de un modo técnico. El Reina Sofía en este sentido está al margen de estos avatares o polémicas de tipo político”.

En cualquier caso, aprovechando que es el trigésimo aniversario del último viaje del Guernica, el que lo devolvió a España,  se va a hacer otro estudio del cuadro, a través de nuevas técnicas de rayos X, de fotografías. Un estudio que no parece vaya a variar la valoración de que la pieza no podrá moverse, porque es demasiado frágil y demasiado grande.