8 marzo, 2013

El genio de Tiziano, admirado en Roma

«Somos todos carne y sangre de Tiziano», afirmó Eugene Delacroix, quien expresaba así la modernidad y renovación que representó la pintura del maestro veneciano del Renacimiento. Desde hoy y hasta el 16 de junio, las Escuderías del Quirinal en Romaacogen 40 obras, seleccionadas entre la amplísima producción del artista muerto en Venecia en 1576, protagonista absoluto del siglo de oro de la pintura italiana, un maestro de la luz y del color.

De Tiziano se ha dicho de todo para resaltar su influencia: incluso que la historia de la pintura se divide en dos grandes periodos, antes y después de Tiziano. Velázquez llegó a expresar así su admiraciónpor el maestro veneciano: «Donde se encuentra lo bueno y lo bello es en Venecia: yo doy el primer lugar al pincel veneciano, y quien lleva la bandera es Tiziano».

En la exposición está representada toda la carrera del artista, subrayando el magistral sentido del color, en el que sobresale el «rojo tiziano». Las obras proceden de los principales museos del mundo, tres de ellas del Prado: «Autorretrato», «Retrato de Carlos I con uno de sus perros de caza», y «El descendimiento de la Cruz».

Una gran emoción

La exposición se abre con una obra de juventud, «La Virgen y el Niño». Otro cuadro de su juventud es el bellísimo «El hombre del guante o Joven con guante», procedente del Louvre, que perteneció a la colección privada de Luis XIV, el Rey Sol. Muchas son las obras que suscitan gran emoción en esta muestra. Una de las obras de la historia de la pintura que más angustia produce es «El Martirio de San Lorenzo»: «Puede sentirse el sonido, los gritos de San Lorenzo, que está siendo martirizado», resaltó el profesor Antonio Paolucci, director de los Museos Vaticanos, al presentar la exposición.

Se destacan también otras dos obras procedentes de España: el «Cristo crucificado» expresión misma de muerte y soledad, que se conserva en el Monasterio de El Escorial; y el «Retrato del dux Francesco Venier» del Museo Thyssen-Bornemisza.

Instinto comercial

No pasa desapercibido hoy a los medios italianos que el Museo del Prado cuenta con una de las colecciones más importantes del mundo de obras de Tiziano, porque fue artista predilecto del emperador Carlos I y de su hijo Felipe II. En realidad, Tiziano fue cortejado por la nobleza de toda Europa, desarrollando un instinto comercial, que el historiador Antonio Paolucci, le hace evocar a Picasso: «Los cuadros de Tiziano tenían precios accesibles solamente a las élites de Italia y de Europa. Era también muy rico, gestionando una auténtica industria pictórica. Solamente la dorada vejez de Picasso se le puede comparar a la de Tiziano. Desde su casa taller de Venecia, el pintor tejió y gobernó una red de relaciones internacionales que podemos definir como “Sistema Tiziano”», ha escrito el profesor Paolucci.

La exposición, visitada en primer lugar por el presidente de la Republica,Giorgio Napolitano, se considera ya como uno de los acontecimientos culturales del año en Roma, hasta el punto de que el profesor Antonio Paolucci ha comentado: «La presencia de esta fantástica exposición ya es un motivo más que suficiente para justificar una visita a Roma».

Por Ángel Gómez Fuentes de ABC.