14 julio, 2011

El Códice Calixtino y cuando robar es un arte (El Digital de Madrid)

Los ladrones de arte han protagonizado guiones de cine pero, como siempre, la realidad supera la ficción.

Hace escasos días el Códice Calixtino fue sustraído de la Catedral de Santiago sin que nadie sepa, hasta ahora, cómo sucedió. Hacemos un repaso de los robos más sonados de la historia, ocurridos en museos, galerías… y catedrales.

Tres hombres, dos llaves, un tesoro
La catedral de Santiago ha perdido una de sus joyas: el Códice Calixtino, la que es considerada primera guía del Camino de Santiago. Sólo tres hombres tenían acceso a la caja donde se guardaba el tesoro y todo apunta a que se trata de un robo por encargo. La policía sigue buscando pistas acerca de los autores del robo y su valor es incalculable.

Una huida en  taxi
Hace unos días la opinión pública se sorprendía al ser testigo de un ladrón con mucho temple. Mark Lugo, de 30 años y residente en Nueva Jersey, sustraía una obra de Picasso, el ‘Tête de Femme’, valorado en más de 200.000 dólares, de una galería de arte. Lo sorprendente es que salió con él bajo el brazo y cogió un taxi. Ya está detenido.

Un robo que puso ‘el grito’
En el ‘Top Ten’ de los robos de arte no falta uno de los más conocidos por el gran público: El Grito, de Edvard Munch. En agosto de 2004, dos hombres armados se llevaron el cuadro a punta de pistola del Museo que lleva el nombre del autor, en Oslo. Éste cerró sus puertas durante casi un año para reforzar su seguridad. Se recuperó dos años después.

Saqueo en la ‘Ciudad de las Luces’
En mayo del año pasado París se despertaba con el espectacular robo de cinco obras de Picasso, Matisse, Modigliani, Braque y Léger, del fondo del Museo de arte moderno de la ciudad de París, por un valor que oscila entre los 100 y los 500 millones de euros.

Un camión con una carga valiosa
Un camión lleno de obras de arte: 22 cuadros de importantes pintores y escultores contemporáneos (Chillida, Picasso, Tàpies o Botero) valorados y asegurados en 2,5 millones de euros, así como varias obras más no aseguradas con un valor similar. Tres encapuchados sustrajeron esta valiosa carga de un polígono industrial de Getafe. Por fortuna, el botín fue recuperado.