20 marzo, 2013

¿Dónde está el archivo de Daniel Mordzinski?

Treinta y cinco años de carrera desaparecidos, evaporados, perdidos de la noche al día. ¿Dónde están los negativos que Daniel Mordzinski guardaba en un despacho del séptimo piso de la redacción de Le Monde en París? El gran fotógrafo de escritores, retratista de García Márquez, Roberto Bolaño o Mario Vargas Llosa, denunciaba ayer lunes en un comunicado subido a su web personal la desaparición completa de su archivo.

Mordzinski relata en el texto que, gracias a un acuerdo entre El País, medio con el que colabora, y Le Monde, disponía desde hace ya más de una década de un despacho en la sede del vespertino francés donde guardaba “miles de negativos y diapositivas originales”. El pasado 7 de marzo, según cuenta, el corresponsal de El País, Miguel Mora, llegó al despacho y comprobó quehabía sido completamente vaciado sin mediar aviso alguno. Avisó al fotógrafo, y ambos acabaron por encontrar el gran archivador negro pintado a mano por el propio Mordzinski y en el que guardaba todos sus negativos en los sótanos del rotativo. Estaba vacío.

“Nadie sabe ni quiere saber”, se lamenta Mordzinski, “por qué decidieron ‘desaparecer’ mi trabajo de toda la vida. Miles de fotos tomadas a lo largo de veintisiete años. Veintisiete años de esperas, nudos en la garganta, noches en vela, revelados angustiosos… Más allá de la injusticia y del absurdo, me encuentro con la gran paradoja de que Le Monde brinda sus mejores titulares –y estoy seguro de que con los más sinceros sentimientos– para defender la libertad de expresión en Asia, el respeto por las tradiciones cuando hay una guerra o una catástrofe en exóticos lugares como Afganistán, Bosnia o Mali, pero miles de fotografías, centenares de dossiers con la leyenda ‘Cortázar’, ‘Israel’ ‘Escritores latinoamericanos’, ‘Semana Negra de Gijón’, ‘Carrefour de littératures’, ‘Saint Malo’, ‘Mercedes Sosa’, ‘Astor Piazzola’ etc., no les dicen nada y tiran todo a la basura sin consultar nada a nadie!”.

La catástrofe sería todavía mayor si atendemos a que, según explica el afectado, sólo una pequeña parte de su archivo, utilizada en exposiciones y demás, se hallaba digitalizada. Las palabras de Mordzinski han encontrado un eco inmediato y una amplísima difusión en las redes sociales e incluso una recogida de firmas ya en marcha que deben enviarse al correo electrónico del fotógrafo: dmordzinski@free.fr