13 octubre, 2010

Don Juan de San Martín y Gómez en Málaga

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Rafael Vidal
Doctor en Historia por la Universidad de Granada

Figura_1A partir de 2010, comienzan las conmemoraciones del bicentenario de la independencia de la Corona de Castilla, de las naciones americanas. Aunque parezca una afirmación extraña, es la realidad. La organización administrativa española, hasta la Constitución de 1812, se basaba en la existencia de unos reinos, gobernados en nombre y representación del Rey, por un virrey, capitán general o gobernador. La soberanía, en tiempos de las dinastías de las casas de Austria y Borbón, residía en el monarca. Cuando Fernando VII fue llevado a Bayona, la soberanía que residía en él, fue asumida por los pueblos de los distintos reinos, iniciándose con ello, a partir de 1808, en la Península y en 1810 en ultramar el inicio de la emancipación, que si en la metrópoli pudo frenarse y quedar restituida la unidad de los distintos reinos peninsulares y las islas periféricas de Baleares y Canarias, en América, no hubo forma de parar el ansía de ser responsable de sus propios destinos.

Figura_2José de San Martín fue uno de los “libertadores”, tal vez por mi simpatía hacia el personaje, lo considero el más grande y completo de todos los que llevaron a las naciones americanas hacia la independencia. Tenía una serie de cualidades y virtudes que le hacen ocupar un lugar preeminente en la historia de la humanidad. Extraordinario militar, buen estratega y mejor táctico, fue generoso con los vencidos y heroico en su vida personal, porque hay que tener unos principios muy sólidos para abandonar el poder, tras la entrevista con Simón Bolívar, para evitar derramamientos de sangre entre los patriotas.

Se habla del San Martín argentino, la verdad es que poco tiempo permaneció en aquellas tierras, viviendo su infancia, adolescencia y juventud en la ciudad de Málaga. El que vivió muchos años en el virreinato de Río de la Plata y le transmitió el amor por aquella tierra, fueron sus padres, don Juan de San Martín y doña Gregoria Matorras, ambos palentinos. Aún se conserva la casa que perteneció a la familia y que hace relativamente pocos años ha sido convertida en “Museo del General San Martín” (figura 1).

Figura_3Juan de San Martín fue el clásico militar español del siglo XVIII, subiendo todos los peldaños del escalafón, desde soldado a capitán, solicitando al final de su carrera, que se le ascienda al empleo de teniente coronel, ascenso que consideraba merecido y además crematísticamente era un buen empujón para su numerosa prole, a la que quiere legar medios de subsistencia suficientes, no en dinero, sino en carrera y posición, para lo cual, tras sus largos años en el Río de la Plata, regresa a la Península, con objeto de que sus hijos sigan la carrera militar, a la que podían acceder, sin acreditar nobleza de sangre, por ser hijos de capitán.

Pocos documentos se conservan del capitán Juan de San Martín en el Archivo General de Segovia, treinta y dos hojas, que comienzan con la solicitud de su matrimonio con doña Gregoria (figura 2), la cual se realiza por poderes, constando en su expediente la autorización del obispo de la diócesis de fecha 29 de septiembre de 1770.

El quinto de sus hijos, José de San Martín, nace en 1778 y seis años más tarde, desembarca la familia en Cádiz. Tras pasar por Madrid, don Juan es destinado a Málaga, al estado mayor de plaza, falleciendo en dicha ciudad el 5 de diciembre de 1796, siendo enterrado en la parroquia castrense de Santiago (figura 3).

Figura_4En el Archivo General de Segovia se conserva el expediente de doña Gregoria Matorras (figura 4), en donde se guardan las sucesivas instancias que la interesada cursó al Rey, para que se le otorgara una pensión, con objeto de poder vivir honestamente ella y su hija, advirtiendo que sus tres hijos varones sirven en el ejército, en los regimientos Soria y Murcia y en Guardia de Corps.

En la figura 5 se puede observar la iglesia de Santiago, en la actualidad, habiendo dejado de ser parroquia castrense hace muchos años. Se conserva un recuerdo al capitán Juan de San Martín, en cuya cripta estuvo enterrado entre 1796 y 1947. Como curiosidad, en esta parroquia fue bautizado el pintor universal Pablo Ruiz Picasso, conservándose y sigue en uso, la pila bautismal.

Tras la Segunda Guerra Mundial el gobierno del general Franco se encontró aislado del mundo. En 1946 es elegido como presidente de Argentina, el coronel Juan Domingo Perón, el cual desde el primer momento decide la ayuda de su país a España. Las visitas de su mujer, Evita Perón a Madrid, fueron manifestaciones multitudinarias, siendo aclamada por miles y miles de personas.

En 1947 el gobierno peronista sugiere al español la conveniencia de encontrar el cadáver del padre del libertador, José de San Martín, para trasladarlo a Buenos Aires y enterrarlo junto con su hijo.

Figura_5El régimen franquista movilizó de forma inmediata todos sus resortes culturales, investigándose la fecha y el lugar de su fallecimiento. Se buscó en todos los sitios, menos en el único en donde constaba fehacientemente: el Archivo General Militar de Segovia, al final el día 24 de julio de 1947, los restos del capitán San Martín fueron encontrados en la cripta de la iglesia de Santiago. En las figuras 6 y 7, se puede leer el reportaje que sobre el tema publicó el diario La Vanguardia, con fecha 25 de julio.

El 21 de marzo de 2007, el periodista malagueño, José María Ocaña, publicó en el diario SUR un artículo sobre el descubrimiento de la tumba del padre del libertador. Su narración, recogida de crónicas del mismo diario de 1947, difiere en algunas cuestiones en la difundida por la agencia “Cifra”, generadora de la noticia:

Figura_6“Tras enormes dificultades y serios reveses que determinaron una búsqueda infructuosa durante bastantes semanas, el 24 de julio de 1947, el chaval de 16 años Rafael Zayas Rodríguez, hijo del sacristán de la iglesia de Santiago, descubrió una inscripción que decía: ‘Aquí yace don Manuel de San Martín que falleció el día 4 de diciembre, año 1796’. Tan relevante hallazgo satisfizo plenamente a las autoridades malagueñas: Manuel García del Olmo, gobernador civil; José Luis Estrada Segalerva, alcalde y académico, y Sebastián Souvirón, delegado provincial de Educación Popular”.

Sea esta breve reseña del capitán Juan de San Martín en Málaga, como homenaje a tantos y tantos buenos militares, heroicos en la cotidianeidad de la vida cuartelera, sin que sus nombres aparezcan en ninguna historia. En este caso, gracias a su hijo, don Juan de San Martín ocupa un lugar en las historias de España y Argentina.

 

 

Figura_7

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