27 marzo, 2014

Discurso de inauguración | IV Congreso Protecturi

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Bienvenidas y bienvenidos al IV Congreso de Protecturi.

Hoy es un día grande para los profesionales de la Protección del Patrimonio Histórico. Hoy, a pesar de que los vientos de la crisis agitan los mares de la cultura, hemos conseguido amarrar la nave de Protecturi en la orilla poniente del Guadalquivir. En esta orilla, el CAAC, el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, nos ha abierto sus puertas para celebrar el IV Congreso de Protecturi.

Permitidme que, en primer lugar, muestre nuestro agradecimiento y de la bienvenida, en el nombre de la gran familia que es Protecturi, a quienes nos acompañan hoy.

Gracias al respaldo institucional que nos ha otorgado la Junta de Andalucía,  que queda rubricado con la presencia de D. Sebastián Rueda Ruiz, director General de Instituciones Museísticas, Acción Cultural y Promoción del Arte de la Consejería de Educación, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía.

Nadie en esta sala ignora, no ya el riquísimo Patrimonio Histórico y cultural, sino lo que éste supone para Andalucía, como factor clave en su proyección social, cultural y económica.

Gracias, también, a nuestros anfitriones, el magnífico equipo del CAAC, representado en estos momentos por su director, D. Juan Antonio Álvarez Reyes. Desde el día en que Manuel Campos, nuestro secretario, y yo tuvimos la primera toma de contacto, hace ahora un año, todo han sido facilidades y perfecto entendimiento. Tener anfitriones de esta talla humana y profesional, con una magnífica predisposición, con una exquisita elegancia y ánimo colaborador, no puede ser sino un magnífico augurio para nosotros.

Además, la elección del CAAC supone  un acierto, desde la metáfora del espacio y los contenidos. Como bien sabéis, el lema elegido para este IV Congreso es Retos y Horizontes en el Patrimonio Histórico.Ai  WeiWei, Resistencia y Tradición” fue la exposición que visitamos el año pasado, el día que se empezó a gestar lo que hoy es una realidad.

Gracias, a todos vosotros, socios, sacias amigos, amigas y colaboradores de Protecturi que hoy, y durante estos dos días, habéis decido delegar vuestras responsabilidades en vuestros equipos. Aunque a veces ronden al acecho en los dispositivos móviles que todos guardamos en alguno de los bolsillos.

Como ya lo hice ayer en la asamblea, quiero agradeceros el esfuerzo personal y la apuesta profesional que habéis realizado para estar aquí. Son tiempos difíciles. Y por tanto cualquier, actividad que no esté ligada directamente a las funciones que tenemos encomendadas, pueden no sólo no ser entendidas, sino cuestionadas. Por todo ello, vaya por delante mi agradecimiento y mi reconocimiento hacia todos los presentes, y también a los que no han podido asistir, aunque su voluntad así lo demandaba.

En el III Congreso de Protecturi, en Ávila decidimos que el IV Congreso, sin fecha por aquellos días, se realizaría en Sevilla. Mi Sevilla. Una ciudad abierta, acogedora, cruzada por el Guadalquivir, el río Grande. Una ciudad que a lo largo de su historia ha sido la Spal  tartesa,  la Hispalis romana y  la Isbhilya andalusí. Una ciudad que estos días se nos muestra engalanada de primavera haciendo que, las joyas de su patrimonio, aún luzcan con mayor intensidad. Aquella de los recuerdos de un patio y un huerto claro donde madura el limonero.

En este IV Congreso de Protecturi vamos a aventurarnos por territorios conocidos con las perspectivas que nos van a ofrecer todos los especialistas que nos van a acompañar. Estamos convencidos que esas nuevas miradas nos ayudarán a dibujar el mapa, los mapas de  la protección del Patrimonio Histórico para los próximos años gracias a un trazo común. De ahí nuestro lema, Retos y Horizontes en el Patrimonio Histórico.

El horizonte es una línea dinámica, casi un espejismo, que nos atrae. Aunque logremos franquear el que señalamos una mañana lejana, siempre tendremos la percepción de que es inalcanzable. Un horizonte es la última frontera de los procesos.  El deseo que nos motiva. El motor que nos impulsa.

Los retos son aquellos espacios, aquellas metas que podemos lograr. Por tanto analizar, evaluar, sistematizar. Replicables, al fin.

Y de retos y horizontes vamos a hablar estos días. De procesos y de logros. De cómo unos y otros se retroalimentan. De cómo los primeros nos sustentan, enraizar y afianzan. De cómo los segundos nos invitan a ir un poco más allá de las evidencias, de lo probado, de la zona de confort.

El máximo exponente de los retos y los horizontes que nos hemos  planteado desde Protecturi en los últimos tiempos ha sido la elaboración del Sistema de Gestión de Protección del Patrimonio Histórico que mañana viernes os presentaremos.  Nace con la irrenunciable voluntad de aquilatar la experiencia profesional de quienes han hecho de la protección del legado histórico de nuestras instituciones y museos, vocación y voluntad de servicio.  El “Sistema de Gestión” es un recurso que vamos a poner al alcance de cualquier centro, equipamiento o institución encargada de la prevención,  protección y salvaguarda del patrimonio histórico.

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El primer reto fue plantearlo. Una asociación como la nuestra, recién llegada al panorama de la protección del patrimonio histórico, soñó un horizonte incluyente, que inspirase a todos los profesionales de la custodia, salvaguarda y protección del Patrimonio Histórico. El segundo reto, su realización. Ahora aquel reto, aquel sueño es una realidad.

El sistema de gestión presenta dos partes. En la primera se contextualiza la protección del Patrimonio Histórico en nuestro país. Sin duda, tras su lectura entenderemos algunos de los lugares comunes de nuestra profesión. La segunda parte supone un abordaje sistémico, escalable y procedimental de la protección y la seguridad del Patrimonio Histórico aplicable a cualquier centro museístico, con independencia de su adscripción, especialidad y dimensión.

El tercer reto, mañana lo culminaremos. A partir de mañana, volveremos a coger las maletas con el objetivo de presentar el Sistema de Gestión a los principales agentes del Patrimonio Histórico, así como a los museos de todas las comunidades autónomas.  En el horizonte se disipan las  brumas.

El Sistema de Gestión es un recurso que nos refuerzo y afianza en nuestro compromiso con los fines y objetivos que nos marcamos como asociación allá por el 2009. También nos ayudará, sin duda, a consolidar complicidades con los diferentes agentes que desarrollan su labor en los diversos ámbitos profesionales de la Protección del Patrimonio Histórico. (socios, instituciones, asociaciones, colaboradores, fuerzas y cuerpos de seguridad, etc).

Cuando la Asamblea de Ávila me confirmó como presidente de Protecturi me marque una serie de objetivos. El primero fue constituir una Junta Directiva que fuese permeable y representativa a las diferentes realidades y sensibilidades del sector. La transversalidad no siempre es fácil de lograr. Requiere un tipo de compromiso y de disponibilidad que no siempre está a nuestro alcance. Sin embargo, los miembros de esta junta han hecho suyas las responsabilidades que asumieron.

A partir de la constitución de la Junta empezamos a desarrollar el segundo objetivo. Presentar Protecturi a los representantes de las principales instituciones públicas vinculadas al Patrimonio Histórico (Ministerio de Cultura y Ministerio del Interior). Así como a los responsables de las fuerzas y cuerpos de seguridad. Prueba de ello es la presencia de destacados representantes de las fuerzas y cuerpos de seguridad en este IV Congreso.

Cambiando el foco, el siguiente objetivo que nos propusimos fue de proximidad. Nosotros como miembros de Protecturi debemos ser, sino profetas en nuestros propios centros, sí divulgadores  y ejemplo de una cultura de la seguridad de la seguridad de la cultura made in Protecturi, articulada en 3 ejes: la prevención, la protección y la salvaguardia. O lo que hemos acordado en llamar PREPOSA.

Hace unos días tuve la enorme satisfacción de recibir una propuesta del Comisario Esteban Gándara. Protecturi ha sido invitada a colaborar con la Unidad Central de Seguridad Privada del CNP  en el desarrollo del nuevo reglamento de la Ley de Seguridad Privada. En concreto, en los parámetros de la protección del patrimonio histórico. Especialmente aquellos  relacionados con las medidas de seguridad, el transporte y los depósitos. Para llevar a cabo esta colaboración se constituirán equipos de trabajo especializados. Debemos tener en cuenta que, por primera vez en nuestra historia,  el reglamento  integrará como categoría singular y específica conceptos como “museo”, “exposición temporal”, etc. Superando el marco en el que sólo se contemplaban las galerías de arte.

Es una oportunidad única para poder fijar y compartir la experiencia y el conocimiento que atesoramos como profesionales y como asociación.

Es una ocasión excepcional para definir los parámetros y los procesos de actuación en función de las necesidades reales de las diferentes tipologías de equipamientos museísticos. En nombre de todos los miembros de Protecturi, Gracias Comisario.

No me extenderé en desgranar el programa del IV Congreso de Protecturi. Prefiero reservar este tiempo en favor de las presentaciones que los miembros de nuestra asociación realizarán al inicio de cada intervención. Pero si diré que Protecturi,  aboga este año por una perspectiva “glocal“. Es decir, las miradas de proximidad que nos ofrecerán los profesionales y especialistas convocados, nos permitirán  establecer vínculos y sistemáticas que estandarizarán procesos y generen marcos de referencia comunes. Creemos que es una vía excelente para crear una red que irradie esa cultura de la seguridad made in Protecturi que he mencionado con anterioridad aplicable en cualquier centro, más allá de su titularidad, especialidad  y dimensión.

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Otro aspecto importante de nuestro programa es el programa de visitas a 3 de las instituciones más emblemáticas de Sevilla de la mano de sus responsables. La catedral, el Real Alcázar y el Archivo de Indias comparten dos factores que los hacen especialmente atractivos para nuestro encuentro profesional: los fondos que atesoran en sus recintos y el atractivo turístico que se refleja en los centenares de miles de personas que cada año los visitan.

El concepto de red forma parte del ADN de Protecturi. Consideramos que la protección del patrimonio histórico es una labor de todos. Creemos firmemente en la necesidad de unir esfuerzos, de aunar voluntades, de trazar puentes de colaboración entre organizaciones afines. De ahí que hemos creído que nuestro congreso era el mejor marco para la formalización de los convenios de colaboración que firmaremos con las asociaciones AECRA, CASTAÑO y NOGAL, ANPASP FUNDACIÓN BORREDA.

En el apartado de premios, menciones honoríficas y agradecimiento, estoy año me es muy grato comunicar que se le otorga el IV Premio Protecturi  a alguien que hace gala de su infinito amor por Sevilla. La Excma. Sra. Dª María del Rosario Cayetana Fitz-James Stuart y de Silva. Duquesa de Alba en reconocimiento a su permanente labor en pos de la protección, la conservación y la difusión del patrimonio histórico, artístico, bibliográfico y documental.

Asimismo, hemos otorgado el reconocimiento institucional a  la  UCO (Unidad Central Operativa) de la Guardia Civil, con la voluntad de poner en valor los años de trabajo en la prevención, protección y salvaguarda del patrimonio histórico de la mencionada unidad.  Y al CAAC (Centro Andaluz de Arte Contemporáneo) entre otras razones por su capacidad de riesgo. Por su voluntad de acercar las últimas tendencias artísticas a los ciudadanos y visitantes de Sevilla, y por integrar la historia de los lugares que lo integran con lenguajes museográficos.

Así como el Reconocimiento de Protecturi a dos de nuestros socios fundadores.  A los amigos y maestros Antonio Álvarez y Fernando Martínez Gos-Cayón.

Y nuestros agradecimientos a las 3 instituciones que visitaremos esta tarde: la Catedral, El Real Alcázar y el Archivo de Indias.

Por último, quiero también agradecerle a los editores de la revista Seguritecnia su esfuerzo sistemático y continuado a favor de la protección del Patrimonio Histórico. Muestra de ello es  el número del mes de marzo,  con 17 artículos de otros tantos profesionales de diferentes sectores del Patrimonio Histórico.

Quién me iba a decir a mí, cuando cruzábamos el río a nado mi hermano y yo, o cuando arbitraba en campos de tierra y tenía que tener la precaución de establecer siempre un plan B para la salida, más bien una huida, para preservar la integridad física. O cuando ingresé en la academia de la Guardia Civil. O cuando decidí irme destinado a la capitanía de Manresa. O cuando estuve en la Casa Real, o en Mostar, Sarajevo, en misión de paz, que un día estaría de nuevo aquí, en Sevilla, como presidente de Protecturi. Me conmueve, tantos años después de mi partida, volver a la ciudad que me vio nacer para compartir un bagaje profesional de uno de los factores que singularizan nuestra querida Sevilla: el patrimonio histórico. Un reto particular del que espero salir airoso con la ayuda de todos.

Sólo me queda deciros que Sevilla también es famosa por otras manifestaciones culturales vinculadas a los productos de la tierra. Supongo que más de uno ya habrá hecho sus incursiones en los innumerables establecimientos que ofrecen lo mejor de una gastronomía que ya se ha hecho universal. Y ya sabéis que, como latinos que somos, solemos aprovechar estos espacios informales para sino arreglar el mundo, sí tejer complicidades. No dudéis en dialogar, discrepar, acercar posiciones, establecer acuerdos profesionales, reflexionar, recuperar un vínculo o crear nuevos.  Y todo cuanto se os ocurra en beneficio de la protección del Patrimonio Histórico. En cualquier caso, recordaros que tenéis un twitter a vuestra disposición para quien, además, quiera compartirlo con el resto de participantes.

Un último deseo.

De todo corazón,  espero que estos días os sintáis ciudadanos de esta magnífica ciudad. Y que cuando volváis a vuestras casas, al recordar este encuentro, se os dibuje una sonrisa de satisfacción por todo lo compartido. ¡Que así sea!

Muchas gracias.