11 noviembre, 2014

¿Devolver al Coliseo su arena?

Cierre los ojos y trate de visualizar el Coliseo de Roma tal y como era hace casi 2.000 años, cuando acogía los espectáculos más grandiosos que se llevaban a escena por aquel entonces… La arena del anfiteatro era de madera, pero estaba recubierta de tierra para que absorbiera la sangre y evitar de ese modo inoportunos resbalones. Sobre esa arena tenían lugar feroces combates de gladiadores, esclavos y animales salvajes. Había 80 montacargas, accionados por medio de poleas, a través de los cuales leones, tigres, búfalos, osos, avestruces, rinocerontes y otras criaturas exóticas eran subidas hasta el ruedo casi por arte de magia, sin que el público se percatara. Los espectáculos eran tan sofisticados que a veces incluían batallas navales, para lo cual la arena se inundaba con el agua de un arroyo que pasaba bajo el Coliseo…

Es difícil de imaginar todo aquello. Entre otras cosas porque hace algo más de un siglo que la arena del Coliseo ya no está, dejando al descubierto las tripas del anfiteatro, los subterráneos donde entre bambalinas se cocinaban los espectáculos. Pero ahora la arena del que fuera el mayor anfiteatro del imperio romano podría volver a ocupar su lugar.

Esa es la iniciativa que sopesa Dario Francheschini, el ministro de Cultura italiano. Francheschini ha echado manos este fin de semana de su cuenta de Twitter para lanzar la idea del arqueólogo Daniele Manacorda de devolver la arena al anfiteatro Flavio, como se llamaba originalmente el Coliseo. De hecho, el ministro de Cultura ha publicado algunas fotos de Allinari que muestran “cómo los visitantes veían y vivían el Coliseo hasta hace poco más de un siglo”.

Para lograr hacer esas imágenes realidad se reconstruiría la arena del Coliseo en madera, como era originalmente. Eso haría posible que los seis millones de visitantes que cada año recibe ese monumento pudieran pasear por el espacio en el que tenían lugar los célebres combates de gladiadores, además de consentirle acoger espectáculos. Además, la reconstrucción de la arena permitiría la creación de un museo en los subterráneos del Coliseo, algo ahora mismo inviable ya que estos se encuentran expuestos a la intemperie.

El proyecto tendría ya el visto bueno del arqueólogo Giuliano Volpe, miembro del consejo superior de Bienes Culturales, y de otros especialistas, quienes secundarían la propuesta lanzada por Daniele Manacorda, profesor de metodología y técnica de la investigación arqueológica en la Universidad Roma Tre, en el número de julio pasado de la revista italiana Archeo a favor de que se reconstruya la arena del Coliseo. Para apoyar esa idea, Manacorda señala que en los grabados del monumento realizados en el siglo XIX se observa cómo el anfiteatro contaba con una “maravillosa arena que está viva porque se puede caminar sobre ella”. A medio camino entre los siglos XIX y XX la arena fue objeto de estudios y desmontada, lo que permitió analizar también los subterráneos del Coliseo.

Manacorda se pregunta por qué una vez finalizadas esas investigaciones la arena no fue nuevamente montada. “En el Coliseo, en el siglo que acaba de terminar, alguno consideró que había que quitarle la arena, es decir, su vestido, que aunque tal vez estaba un poco gastado sin embargo le permitía mostrarse al mundo con dignidad”, concluye. La idea ahora es volver a ponerle el traje.

Por Irene Hdez. Velasco