18 octubre, 2011

Cumpleaños de un expolio (La Voz de Galicia)

El robo de las tallas de Santa María conmocionó Betanzos en octubre de 1981. Treinta años después, aún faltan tres figuras por recuperar.

cumpleanos_expolioHay aniversarios que escuecen. Jornadas que quedan grabadas en la biografía de una ciudad. Acontecimientos que encogen el corazón de todos sus habitantes. Betanzos recuerda este mes el 30.º aniversario de uno de esos episodios negros, la desaparición de los grupos escultóricos gótico-flamencos del siglo XV del retablo de Santa María del Azogue. Aquello movilizó a toda la sociedad civil y política, situó a Betanzos en el mapa internacional por su condición de víctima de un expolio y aunó a la población ante un mismo objetivo: la recuperación de las valiosas tallas.

Pese a la nebulosa que genera el paso de tres décadas, la mayoría de los testigos no olvidan las circunstancias meteorológicas de aquel jueves. «Hacía un día de perros, lluvioso, frío y con viento», coinciden. José Fernández era entonces el jefe de la Policía Municipal. Recuerda que un vecino lo avisó al ver la puerta lateral de la iglesia «mal pechada». «Cando entrei no templo aínda estaba amañecendo, era unha mañá de feira -señala Fernández-; eu mesmo lle dei o aviso ao cura». Y también al alcalde, Vicente de la Fuente, quien montó un gabinete de crisis. «Enseguida nos pusimos a trabajar», apunta el primer regidor brigantino de la Democracia. Solo un mes después del robo, De la Fuente destinó 125.000 pesetas de las arcas municipales a sufragar gastos de la comisión creada para la recuperación de las tallas. Entre las medidas tomadas, la comisión confeccionó una postal navideña con imágenes del retablo y una leyenda de auxilio: «Todas estas tallas fueron sustraídas […]. Se agradece información sobre su paradero». Muy lejos de allí, Erik el Belga repasaba el material robado. En aquellos años su expolio en el patrimonio nacional llevó a las fuerzas de seguridad a estrechar el cerco sobre él. Fue capturado en 1982. No tardó en colaborar para recuperar todo lo robado, y poco a poco casi todas las tallas volvieron a la iglesia de Santa María del Azogue.

Repique de campanas

En febrero de ese año se recuperaron las primeras piezas, una entrega que se escenificó entre las más altas instancias, con la presencia del ministro del Interior, Juan José Rosón, y el arzobispo de Santiago, Ángel Suquía. Con el paso de los meses la recuperación casi se completó y en la Nochebuena de 1985 todas las campanas de Betanzos repicaron para celebrar la llegada y restauración de las últimas tallas. No obstante, el grupo de la Anunciación, además de la mitad de la Visitación, aún no ha aparecido.

El ministro del Interior acudió a la entrega de las primeras piezas recuperadas

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