16 diciembre, 2013

Castilla y León: un singular viaje por la historia, la tradición y la cultura

Castilla-León

Cuando cuesta recordar los calores estivales, las playas, los aperitivos y las terrazas descubrimos que es posible disfrutar de otros entornos mucho más interesantes y ricos en experiencias. La tierra regada por el Duero y sus afluentes, la de los campos de trigo candeal, la de las cepas de grandes vinos, la de paisajes de pinos y alamedas, olmos y encinares; la de torres y campanarios donde anidan las cigüeñas. La tierra que alumbra los fogones que miman esos sabores que alimentan nuestra memoria. Existe un viaje a través de la historia y el conocimiento, una inmersión por la región que alberga el 50% de patrimonio cultural del país.

Adentrarse en cualquiera de las nueve provincias de Castilla y León, es pasear entre castillos, esas hercúleas fortalezas que protegían más allá de donde el ojo del señor alcanzaba y que dieron nombre a esta tierra. Es sentir el silencio, el recogimiento y la quietud que se respiraba tras los recios muros de sus monasterios, guardianes de la fe y el saber. Es recorrer las universidades que alimentaban la curiosidad ya desde el siglo XII. Es asombrarse ante la grandeza de las catedrales y la sencillez umbría de sus primeras iglesias. Es comprender la austeridad que regía en los reales sitios de donde procedía la autoridad. Es contemplar pausadamente los fantásticos museos que almacenan gran parte de nuestra historia.

El mundo, maravillado ante la deslumbrante muestra de patrimonio histórico, decidió preservar la riqueza cultural de Ávila, Salamanca y Segovia, auténticos museos al aire libre, declarándolos patrimonio de la humanidad.

Rutas para empapase de las profundas y reveladoras huellas arqueológicas del asentamiento de la civilización en tierras del Cid. El museo de la Evolución Humana en Burgos, preserva y muestra la riqueza paleontológica de la región.

Un itinerario por Zamora, la mayor colección de románico urbano del mundo. Sus manifestaciones de fe y procesiones en Semana Santa, sobrecogen por su sentimiento. Las esculturas de Baltasar Lobo, plenas de volumen y líneas curvas, en el museo que le han dedicado.

zamora

La imperial León guarda parte de su importancia, su historia y sus reyes en el panteón de San Isidoro. El museo de la Real Colegiata, una pieza fundamental para entender la evolución y desarrollo del románico.

Andando por Valladolid, paramos ante la maravillosa fachada barroca de la iglesia de San Pablo y ante su plaza mayor, la primera rectangular de España. Interesantes museos: El dedicado a Cristóbal Colón que murió aquí o el dedicado a Zorrilla, el literato más insigne de la ciudad.

Un paseo por Salamanca, académica, animada y estudiantil desde 1218. Asombrosa plaza mayor, armónica y bella; rompe la tradición más clásica con el museo Domus Atrium de arte contemporáneo.

Segovia, romana, y pícara, inspiró el Buscón de Quevedo y mantiene intactas las piedras de mampostería del acueducto. Entronizó a Isabel La Católica y Alfonso X se maravilló estudiando su firmamento estrellado. Cada año celebran el que es probablemente el festival de música folk más interesante de España; con ritmos africanos y gaitas escocesas. Recuerdos del animal más bello del mundo, Ava Gadner, abrazando al Maestro Cándido, sirviendo su famoso cochinillo.

catedral

Soria, orgullosa y numantina, es también ciudad de poetas que supieron cantar como nadie la belleza de sus campos y callejuelas. Pasear por la ciudad leyendo a Bécquer y Machado, enciende el alma.

Ávila, amurallada, imponente, incluso física; pero mística y espiritual a la vez, es rica en historia y supo dar algunos de los personajes más elevados de nuestra historia.

Recorrer una Palencia aparentemente humilde, pero que exhibe el románico más espectacular del mundo en cada una de sus pequeñas y singulares iglesias. Un románico, sencillo y acogedor, hecho a la medida del hombre, sobresaliente.

Su gastronomía ya universal, de asados, potajes y migas. Cecina en León, churrascos en Ávila, cochinillo y judiones en Segovia, botillo en el Bierzo, garbanzos de Fuentesaúco, lechazo y cordero de… casi todas partes, pero especialmente en Aranda, Peñafiel y Pedraza. Joyas como el queso zamorano y el jamón de Guijuelo. Perfumadas morcillas de Burgos, ancas de Benavente, cocido Maragato, caracoles de Palencia, y sabrosos cangrejos de Herrera. El Duero, riega los tintos; los blancos de Rueda y un menos conocido pero fresco Cigales que junto con el más dotado de Toro, hacen de esta región la mejor bodega española.

Salamanca

Las Edades del Hombre en Aranda de Duero (es el destino de esta exposición itinerante en 2014), el Centenario del Palacio Gaudí en Astorga, la efemérides de León como Cuna del Parlamentarismo, un nuevo aniversario del Camino de Santiago francés o el aniversario del descubrimiento del yacimiento de Siega Verde; planes para disfrutar de esa otra forma de viajar.

Daniel Camiroaga en Vanitatis.