17 marzo, 2015

Carmen Cervera desvalija el Museo Thyssen

Carmen Cervera rebaña, cuadro a cuadro, la cesión de su colección desde 1999 al Museo Thyssen-Bornemisza, que gestiona ella misma a través de la Fundación de la que es vicepresidenta. Desde hace cuatro temporadas, una vez se agotó la primera concesión por 11 años, negocia el contrato de cesión con el Ministerio de Cultura. Tal y como se lee en el BOE ha llegado a un acuerdo con José Ignacio Wert y su colección estará cedida otro año más, eso sí, con 55 obras menos en la colección que ocupa la ampliación del Palacio de Villahermosa (dos palacios colindantes, que se compraron en 2004 para mostrar y conservar sus compras).

El documento del Boletín detalla la garantía del Estado a 429 obras por valor de 397.814.842 de euros. En 2014 y 2013 el préstamo quedó fijado en 484 piezas. Este recorte del préstamo supone 226 obras menos de la cesión original, 655. La mayor despojo ocurrió en 2012, cuando se retiraron 147 piezas. A pesar de la reducción de este año, la garantía del Estado concedida es mayor que la del año anterior, que supuso 357 millones de euros. La Junta de Calificación, Valoración y Exportación de Bienes del Patrimonio Histórico español ha dado luz verde a cuarenta millones de euros más por menos obra.

La Secretaría de Estado de Cultura explica a este periódico que “la diferencia que se aprecia en la cantidad publicada en el BOE obedece a la diferencia en la cotización del dólar frente al euro”. Porque la valoración de la garantía se realiza en dólares, “tal y como se acordó en su momento con los representantes de la Colección Carmen Thyssen”. “El dólar se ha apreciado mucho en este último año y por tanto, al hacer el cambio, la cantidad en euros es mayor, aunque la valoración del depósito apenas ha variado”, añaden.

Aclaran que la garantía del Estado no ha variado de un año a otro: 482.987.000 de dólares. La diferencia de esos cuarenta millones se debe sólo a la fluctuación del cambio aplicado de cada momento, es decir, el Estado está asegurando por la misma cantidad menos obra por más dinero. La Secretaría también explica, y aquí está la razón a esta paradoja, que la cifra se cierra en el acuerdo entre el Estado y la Carmen Cervera.

Por lo tanto, la cantidad no responde a una tasación oficial, sino a un tira y afloja anual de quien quiere elevar el precio de su colección y quien tendría que indemnizar la destrucción, pérdida, sustracción o daño de las obras. El organismo subraya que el acuerdo cerrado este año no varía el valor de la garantía, “a pesar de la reducción en el número de obras”. Punto para Cervera, que vuelve a revalorizar sus bienes artísticos gracias al erario público.

Este periódico se ha puesto en contacto con ella, pero no ha sido posible recoger cuál es la razón de la merma del depósito. “Se ha visto disminuido al trasladarse algunas de las obras al Museo Carmen Thyssen de Málaga”, dicen desde la Secretaría. Señalan “algunas”, no todas. Además, exponen que son obras “con una valoración no muy elevada”. En el cotejo de las expurgadas llama la atención la cantidad de obra de artistas costumbristas catalanes y andaluces de los siglos XVIII y XIX. Pero también ha sacado una acuarela y carboncillo sobre papel Paul Signac, Paimpol; un óleo de Ignacio Zuloaga, Campamento de zíngaros; uno de Guy Pene du Bois, titulado Calle 42; o Esclavo agonizante (según Miguel Ángel) de Yves Klein.

Precisamente, esta pieza de Klein fue incluida en la exposición La tradición moderna en la Colección Carmen Thyssen, que se celebró en el Museo Carmen Thyssen de Málaga. En la rueda de prensa Guillermo Solana, comisario de la misma y director artístico del Museo Thyssen, aseguró, tal y como recogió Europa Press, que la obra la tenía Cervera en su residencia. De ser así, se habría incumplido el punto tercero del acuerdo, donde se aclara que la garantía del Estado obliga a mantener las obras en el museo.

El Confidencial no ha recibido respuesta sobre el porcentaje de obra del que dispone Cervera negociado en el nuevo contrato. Estos últimos años ascendía al 10% y gracias a ello pudo retirar La esclusa de John Constable de la colección y venderlo por 27,9 millones de euros, en 2012. Este año no necesita liquidez, dado que ha vendido Villa Favorita, en Lugano (Suiza), por unos 65 millones de euros (20 menos de los que pedía inicialmente).

La Secretaría de Estado de Cultura deriva la consulta sobre el impacto de la notable retirada de obra cedida. Prefiere que se pregunte a la Fundación que gestiona el museo público, pero ésta ha derivado al Ministerio para conocer datos del acuerdo. No sabemos cómo afecta el recorte a las cerca de 240 obras que se exponen. La transparencia nunca ha brillado en los negocios de Cervera, que, tal y como publicó este periódico, oculta su patrimonio a través de varios paraísos fiscales. De hecho, el Estado firma anualmente este acuerdo con una sociedad radicada en el paraíso fiscal de las Islas Cook, Nautilus Trustees Limited.

Por Peio H. Riaño en El Confidencial