8 enero, 2014

Carlos Bergantiños, un fabulador “con mucho olfato”

bergantinos--644x362El empresario gallego es investigado por la Justicia estadounidense por su presunta complicidad de los delitos de venta de obras de arte falsas, blanqueo de dinero y evasión fiscal, de los que se ha inculpado su pareja, Glafira Rosales

Filántropo y experto en arte durante las últimas dos décadas, José Carlos Bergantiños Díaz, que ronda la sesentena, se ha convertido desde hace unos meses -tras declararse culpable su mujer-, en un «refugiado» de la justicia estadounidense. El motivo, su presunta complicidad en la venta de obras de arte falsificadas, blanqueo de dinero y evasión de impuestos. ¿Pero quién es realmente Bergantiños?

De corta estatura y ancha personalidad, Bergantiños era y es un hombre con una extraordinaria capacidad para convencer de que lo que está vendiendo es realmente bueno y auténtico… «Es un gran fabulador», aseguran quienes le conocen. Disfruta además de grandes dotes para relacionarse con los más prominentes nombres del mundo del arte de Nueva York: galerías, museos, instituciones…

Personas cercanas a él lo definen como un «autodidacta con mucho olfato y muy listo» que tras su desembarco en la ciudad de los rascacielos aprendió rápido, «gracias a su relación con la sobrina nieta de la escritora Gertrud Stein, una importante galerista de la que fue asistente». Con ella conoció cómo funcionaba el mundo del arte y de las subastas, «en las que ganó mucho mucho dinero» una vez se instaló en Nueva York junto a su mujer Glafira Rosales, sobre la que pende una posible condena de 99 años de cárcel.

Bergantiños, que amplió sus contactos con la compra de la revista Art Notes a Florencio García Cisneros, «se especializó en Warhol y en el entorno de la situación pospictórica», explican fuentes consultadas por ABC, aunque no saben confirmar si conoció personalmente o no al artista pop, como en tantas ocasiones ha presumido el empresario. «A quien sí conoció mucho fue a Basquiat». Cuando logra establecerse sólidamente en Nueva York se dedica a la compra de cuadros de grandes artistas del entorno de los anteriores. «Posee una gran colección de Warhols que ha prestado en ocasiones para participar en algunas exposiciones en España».

Paralelamente a esto, Bergantiños cultiva una intensa vida social y participa en actos filantrópicos, tanto en Estados Unidos como en la República Dominicana y Haití, donde crea la Fundación Love-life -amor-vida.

En cuanto a su vida personal, aunque técnicamente no sean marido y mujer, Glafira y él han convivido durante más de tres décadas y tienen en común una hija. Una hija que se convirtió en una violinista precoz que llegó a tocar en la Casa Blanca y ante el Papa, de lo que el padre presume con orgullo. Las fuentes consultadas reconocen su «sorpresa» ante las informaciones desveladas sobre la falsificación de obras, y los delitos que se le imputan. ¿Nunca le preguntaron por ello?. «Bergantiños es un gran escapista y un gran fabulador», argumentan.

 

Susana Gaviña, EL PAÍS