5 febrero, 2015

Caravaggio, KO

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Era la historia perfecta de una pieza en una subasta. El lote 16 de la venta de Christie’s de viejos maestros, ‘Chico pelando una fruta’ de Caravaggio, traía un precio estimado de entre tres y cinco millones de dólares; lo tenía en un principio todo para ser el cuadro destacado de la temporada. Había sido concebido con los elementos que revolucionaron el arte e hicieron del autor de Milán uno de los más reconocidos de la historia. Había pertenecido a grandes colecciones y formado parte de grandes exposiciones. La última vez que había cambiado de manos fue en 1976. Era la primera ocasión que se veía una pieza de Caravaggio a la venta desde 1998. En cambio, nada de esto funcionó. Caravaggio no encontró comprador.

No fue el único fracaso de Christies en esta subasta. El total de la venta se quedó en 9,3 millones de dólares, un cuarto de la estimación más alta previa, cifrada en 39 millones de dólares. Más de la mitad de los lotes ofrecidos se quedaron sin vender, 32 de los 54 que sacó el subastador de Christie’s James Bruce-Gardyne.

Fue el peor resultado de una subasta de viejos maestros desde 2002. ¿Explicaciones? El presidente del departamento de Viejos Maestros y Arte del Siglo XIX de la casa Christies Nicholas H.J. Hall reconoció que “puede que la debilidad en la economía europea afecte a la situación. Hay también algunos cambios en el mercado. Creo que las estimaciones han sido muy razonables. Me parece que ahora se insiste en piezas que sean complemente nuevas. También, tiene que ver con la debilidad de la economía italiana y española. Todo esto afecta a estos dos mercados”, apuntó, a pesar de que en este caso se habían interesado por la pieza compradores rusos y asiáticos.

Los marchantes que acudieron a la venta fueron más claros: atribuyeron el desastre a la caída del euro y las estimaciones infladas de la casa de subastas. Entre los autores damnificados, destacaron Canaletto, Pieter Claesz, Guido Reni o Theodoor Rombouts.

“En el caso de Caravaggio, muchos historiadores no estaban del todo convencidos de su autenticidad. Había otros que sí creen en ella”, recordó Hall en referencia sin mencionarlo de forma directa a un cuadro que había sido atribuido a Murillo y que ha resultado expulsado del ‘paraíso’.

“Luego, su condición ha resultado ser un problema. Parece que la restauración reciente no ha ayudado al cuadro durante la subasta”, indicó el especialista de origen británico, que nada pudo hacer por la operación, a pesar de haber traído para la ocasión a sus clientes de Rusia y Asia junto con otros legendarios coleccionisstas como Johnny Green, de Londres, Martin Zimet o Anthony Chrichton-Stuart.

En cambio, Hall se pudo desquitar horas después con la venta por la tarde de la otra gran pieza del día. ‘El retrato de un joven con un libro’, de Agnolo Bronzino, fue adjudicado por ocho millones de dólares a un comprador al que él mismo atendió por teléfono. Y, al menos, se pudo maquillar de alguna forma el desastre al superar el récord del Bronzino, establecido en París en 1998.

Por Marta Torres en El Mundo.