19 enero, 2015

Cabildo de Córdoba registra cuatro marcas más de la Mezquita

mezquita

El Cabildo de Córdoba no para. El jueves pasado, el mismo día en que se supo que había registrado el uso de los términos La Catedral de Córdoba y Mezquita de Córdoba en la Oficina de Patentes y Marcas del Ministerio de Industria, los religiosos añadieron otras cuatro referencias relativas al principal monumento de la ciudad: Mezquita Catedral, Conjunto Monumental Mezquita Catedral de Córdoba, Conjunto Monumental Catedral, antigua Mezquita de Córdoba y Catedral, antigua Mezquita. Los canónigos completan así casi todas las combinaciones de términos posibles relativos al templo construido por los omeyas y consagrado catedral en 1239.

Mientras esas marcas eran registradas, el portavoz del Cabildo Catedralicio, José Juan Jiménez Güeto, en declaraciones a la SER, aseguró que la institución eclesiástica había registrado las marcas Mezquita de Córdoba y La Catedral de Córdoba sin ninguna “intención económica”. Sea como fuere, el choque del Cabildo con marcas ya existentes es un hecho.

Así ha ocurrido con Cervezas Mezquita, perteneciente a Cervezas Alhambras que, a su vez, está dentro del Grupo Mahou. La cervecera está pugnando en los juzgados con el Cabildo Catedralicio de Córdoba por el uso de marca Mezquita al menos para comercializar bebidas alcohólicas. Según ha confirmado este periódico a través de distintas fuentes, el caso se está resolviendo en estos momentos en los juzgados. El asunto ha llegado hasta la sala de lo contencioso administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid

El Cabildo ha pedido permiso para usar los términos Mezquita Catedral, Conjunto Monumental Mezquita Catedral de Córdoba, Conjunto Monumental Catedral, antigua mezquita de Córdoba y Catedral, antigua mezquita en las mismas categorías de la clasificación Niza que en sus dos registros anteriores. No obstante, en estos cuatro está excluido expresamente el uso en cervezas, después de que trascendiera el litigio que mantiene Cervezas Alhambra con el Cabildo.

Además de para cerveza, el Cabildo ha registrado la marca, por ejemplo, para su uso en productos de cosméticos, joyería, instrumentos de cuchillería, todo tipo de aparatos tecnológicos, metales preciosos, muebles, ropa, juguetes, artículos de cuero, productos alimentarios, café, té, cacao, agua mineral, vinos, publicidad, seguros, servicios de telecomunicaciones, transporte, servicios de educación, hospedaje, servicios veterinarios y hasta médicos.

Todo lo que se quiera llamar Mezquita de Córdoba tendrá que pasar antes por una mesa de negociación con el Cabildo. Desde reparaciones para blanquear y otras sustancias para lavar la ropa; preparaciones para limpiar, pulir, desengrasar y raspar; a servicios de educación formación, de entretenimiento, actividades deportivas y culturales.

En España se pueden registrar marcas 45 clases distintas de productos, según la conocida como Clasificación de Niza. La Clasificación de Niza es una clasificación de los productos y servicios para el registro de las marcas de fábrica o de comercio y las marcas de servicios. El solicitante español debe indicar la clase o clases para la que solicita la marca, en el momento de la solicitud.

Este registro se ha producido después del que ya hizo la Iglesia en 2006 sobre la totalidad del monumento cordobés, cuando inmatriculó su propiedad amparándose en la Ley Hipotecaria española. También se ha hecho antes de que surgiese la plataforma ciudadana Por una Mezquita Catedral de todos.

Esta plataforma achaca a los religiosos una persistente labor de borrado de toda la esencia andalusí del edificio, cuyas señas distintivas como el bosque de arcos y columnas son la joya del arte omeya en la península ibérica. De hecho, el término ‘mezquita’ apenas aparece en la cartelería y en los folletos que se reparten a los turistas dentro de este edificio, declarado catedral en 1239 y Patrimonio Mundial por la Unesco en 1984. Pero a pesar de renegar del pasado musulmán de la catedral, sus máximos responsables decidieron registrar como propia una marca que ni ellos mismos admiten: Mezquita de Córdoba.

Por Manuel J. Albert en El País.