28 noviembre, 2016

Aparecen pinturas ocultas en la iglesia de Santa Mariña en Allariz

23.11.16.ALLARIZ.SANTA MARIÑA DE AUGAS SANTAS.

23.11.16.ALLARIZ.SANTA MARIÑA DE AUGAS SANTAS.

Fueron localizadas durante las obras que se realizan para rehabilitar el sepulcro de la mártir

La rehabilitación del sepulcro de Santa Mariña de Augas Santas, que se está llevando a cabo en la iglesia de su mismo nombre en Allariz, ha dejado al descubierto unas pinturas con iconografía propia de la santa de las que no se tenía constancia. “Se trata de una torre rodeada de laureles localizada en la zona del cimborrio que estaba oculta entre capas de pintura, cal y hollín”, explica Ana Rodríguez de Dextra Restauración que, junto a Rubén Compés, está llevando a cabo la rehabilitación.

La intervención, que cuenta con una inversión de 14.400 euros de la Consellería de Cultura, se ha centrado en el baldaquino que está sobre el monumento funerario. “Es bastante habitual encontrarlos, lo interesante sería ahora que los investigadores ahondaran en los orígenes de la simbología, porque todo lo referente a la iconografía de los santos se basa en leyendas”, apunta Rodríguez. En plena tarea de nivelación de las lagunas donde faltan las pinturas, la restauradora señala que, además del hallazgo, los trabajos han permitido rescatar los colores vivos que decoraban el sepulcro original.

En cuanto a las necesidades del templo religiosa, que cada año recibe a cientos de devotos de la santa y amantes de la historia en general, Rodríguez hace hincapié en la necesidad de intervenir en las pinturas murales “porque están muy deterioradas, con las capas a punto de caer”.

Tanto el hallazgo, como la rehabilitación en si misma, ha supuesto una gran alegría para los feligreses. “No sabíamos nada de esta policromía, estamos llevando la restauración con mucha ilusión”, reconoce el cura Eduardo Fernández, uno de los que más ha luchado para la recuperación del baldaquino. En cuanto a la necesidad de intervenir en las pinturas murales, Fernández anunció que “estoy en ello. Esa es nuestra segunda batalla”.

Por Laura Fernández para La Región