28 enero, 2014

10 mil firmas para evitar que subasten 85 cuadros de Miró

metamorfosis

Los próximos 3 y 4 de febrero van a ser subastadas en la casa Christies, en Londres, 85 obras de Joan Miró que pertenecen al Estado portugués a través de la nacionalización del banco luso BPN. Es la mayor colección del artista español que se pone a la venta y los cuadros prácticamente recorren toda su carrera artística, como explicó a EL MUNDO Carlos Cabral Nunes, director de la galería Perve y autor de una iniciativa de recogida de firmas para suspender la subasta. En total, han conseguido juntar más de 10 mil firmas que han presentado en el Parlamento Europeo porque se oponen a que este espolio que ni siquiera ha sido exhibido en Portugal se disperse entre coleccionistas privados.

La acción ha llegado al Parlamento Europeo después de hacerlo en el Parlamento portugués, la semana pasada. Carlos Cabral Nunes escribió a todos los partidos políticos para que presentaran acciones con el objetivo de paralizar la subasta. Pero las propuestas presentadas por el Partido Socialista y por el Partido Comunista Portugués fueron rechazadas con los votos en contra de los dos partidos que forman la mayoría conservadora de gobierno, socialdemócratas y democristianos.

El ejecutivo luso adquirió estas 85 obras de Miró durante el proceso de nacionalización del banco BPN, que fue a la bancarrota y fue comprado por el Estado luso, con un agujero financiero de siete mil millones de euros. En su día, el banco compró los cuadros a un coleccionista japonés y ahora el Estado luso ha pedido a Christies 35 millones de euros a cambio de su venta en la subasta.

Algo a lo que se oponen radicalmente Cabral Nunes y las 10 mil personas que han firmado la petición que está en el Parlamento Europeo. “Es un atentado a la cultura y al patrimonio cultural portugués”, afirmó el director de la Casa Mario Cesariny, museo del surrealismo en Portugal, que además no comprende cómo los cuadros han estado guardados durante cinco año en la Caixa Geral de Depósitos y nunca han sido exhibidos al público portugues.

“Si las obras son del Estado desde la nacionalización del BPN, entonces también son de todos los contribuyentes lusos que están pagando el agujero financiero dejado por la quiebra del banco”. De ahí que Cabral exija otras soluciones que no pasen por la venta en subasta. Y cuenta con algunos apoyos importantes, como el de Tomás Paredes, presidente de la Asociación Española de Críticos de Arte, solidario con el movimiento de la Galería Perve. El curador Ramón Álvarez, responsable de algunas exposiciones en el museo Reina Sofía, también considera que las obras podrían servir como simiente de un futuro núcleo museológico ibérico sobre Joan Miró.

Todo menos que la importante colección del artista se disperse en manos de coleccionistas privados, algo que es lo más probable que suceda los primeros días del próximo mes de febrero si la subasta no es paralizada, algo que por lo visto no entra en los planes del gobierno portugués que en momentos de crisis y austeridad no ve como “prioridad” comprar estos cuadros. Desde la Fundación Miró han tenido acceso al catálogo, que ha sido hecho público por la casa de subastas Christies, pero han afirmado que no tienen capacidad financiera para adquirir ninguna obra de Miró.

Por Virgina López en El Mundo.